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Banco Bibliográfico > CONFLICTIVIDAD Y VIOLENCIA EN LOS CENTROS ESCOLARES > Capitulo 3 : El profesor frente al conflicto

CAPITULO 3. El profesor frente al conflicto

¿Cuál es el papel que el profesor desempeña? ¿Cómo influyen el desenvolvimiento de las situaciones conflictivas? El papel del profesor ha cambiado muchísimo en un corto lapso de tiempo. de mero transmisor de conocimientos que se producía en un ámbito de rígido autoritarismo, en el que él "llevaba las riendas" y era incuestionable, se ha pasado al de un rol minusvalorado tanto desde el punto de vista de los alumnos como desde un punto de vista social. Su situación es incierta, no tiene promoción personal ni profesional , se halla en situación de subordinación, le imponen los programas, horarios, tiene un bajo nivel retributivo. Todo ello tiene efecto sobre la calidad de la enseñanza. No existe un modelo de profesor definido, no se sabe cual debe ser su preparación ante el cúmulo de funciones que se le exigen y no tienen preparación específica para ello. El enseñante es el transmisor del modelo cultural dominante (Bordieu y Passeron, 1967), transmisión que tomará forma concreta a través de las relaciones que se establecen en el aula. La escuela posee una clara orientación hacia la clase media. Se impone una cultura que en realidad es la de una clase social, aunque esta sea la más numerosa, en detrimento de otras formas sociales que, al entrar en conflicto con la primera, marcarán la diferencia entre buenos y malos alumnos, adaptados e inadaptados. El nivel de aspiración escolar varía según el estatus de la familia, y lo mismo ocurre con las expectativas del profesor, menores si el alumno procede de una clase social inferior. Hess, Latscha y Schneider (1966) comprobaron que las características atribuidas a cada alumno en un principio harán que se desarrolle en el sentido esperado.

La relación profesor-alumno y la interacción que se produce ha sido estudiada por Vera (La crisis de la función docente, 1988) quién asegura que todo maestro acepta que un nuevo grupo de alumnos lo "pondrá a prueba" después de un periodo de ensayo y las dificultades para crear un clima agradable en el aula. El maestro es un líder impuesto, no un líder natural y se encuentra siempre basculando entre ambas posiciones, a veces incompatibles. Una idea importante es la de control. Un profesor siempre intentará mantener un margen suficiente de control. Desde un cierto punto de vista la relación educativa no es más que un debate por el poder, en el que el profesor no puede quedar por debajo de unos niveles mínimos. El autor, veladamente parece relacionar los conflictos en clase con un alto grado de directividad, acompañado de un cierto grado de frialdad emocional y desprecio hacia el alumno.

Según datos estadísticos publicados en 1980 por la National Educación Association (NEA) de EEUU, en el curso 1979-80 se produjeron 113.000 agresiones contra profesores, lo que supone un 5% del total de profesores de la enseñanza pública. El incremento cada año es de algo menos de 50.000 nuevos casos. En Francia la imagen del docente viene dada por situaciones que implican violencia física en el aula, despidos laborales o conflictos debidos a desacuerdos ideológicos, bajo nivel retributivo, falta de medios para la docencia. Todo eso crea un generalizado "malestar docente", consecuencia también de las faltas de disciplina (burlas, desprecio), problemas de adaptación a las diferencias individuales (grupos heterogéneos, relación personal escasa, enseñar a niños con rendimiento inferior a la media, problemas debidos a la falta de motivación de los alumnos) y problemas relacionados con la evaluación, como la necesidad de encontrar un criterio de evaluación que evite el fracaso pero que alcance los mínimos requeridos por los programas sociales). Un factor importante en la génesis de muchos conflictos es la necesidad de evitar que los alumnos dejen los centros, dada la escolarización obligatoria hasta los 16 años, con lo que, pese a cometer faltas graves se hace muy difícil la expulsión. Vera afirma que la herramienta de trabajo más importante de un docente es su propia personalidad. Una personalidad que queda expuesta continuamente a la mirada crítica de toda la comunidad escolar. Él sabe que los éxitos de los alumnos no le pertenecen totalmente, pero teme que los demás piensen, en caso de fracaso, que no es un buen profesional. Según Esteve (1987) las consecuencias más directas de este malestar pasan por la inhibición y el absentismo. Éstas dos soluciones buscan evitar una sobrecarga de tensión o ansiedad en el profesor. Un problema es que se forma a los profesores de manera académica o científica pero se deja totalmente de lado una preparación pedagógica y psicológica, para saber afrontar y solucionar los problemas que se plantean en el aula. Los problemas muchas veces son de índole personal o familiar y rara vez se contacta con los padres o se hace solo cuando ya no hay remedio. Es indispensable una formación psicopedagógica del profesorado, ya que el origen del conflicto escolar tiene raíces sociales.

El libro termina con una investigación acerca de la violencia y conflictividad en los centros escolares. Se concreta en institutos de BUP y Formación Profesional, detectando una serie de casos de violencia para extraer de ellos más conclusiones, a través de entrevistas con docentes que se hubieran visto implicados en estos fenómenos. Las conclusiones a las que se llega son las siguientes:

1.- Hay un elevado porcentaje de profesores que ha padecido este tipo de conflictos: un 57,5% del profesorado encuestado.
2.- El 39% declara tener enfrentamientos con los alumnos.
3.- Moderada conflictividad con los padres (11,6% dice tenerlos)
4.- Elevada conflictividad de profesores entre sí: 19,65%
5.- Sustracciones o daños a propiedades personales de los docentes 15,2%
6.- Prácticamente el 100% de los encuestados ve como útil la intervención de psicólogos y pedagogos en este tipo de situaciones, en las que además no se sienten protegidos por la legislación vigente.

El fenómeno muestra hondas raíces sociales. Tiene que ver con el sexo (uno de los hechos más llamativos es la presencia casi exclusiva de los varones en la agresión, generalmente dirigida a sujetos del mismo sexo, si son de la misma edad o contra sujetos de sexo contrario en el caso de ser contra docentes. La edad oscila entre 14 y 18 años y suele tratarse de alumnos que repiten o han repetido curso en alguna ocasión. Las características familiares son constantes. padres profesionales de bajo estatus laboral o jubilados y madres, en todos los casos, ama de casa. Son familias de tres o más hijos. La localización urbana suele ser en la periferia de las ciudades, en barrios desfavorecidos. Las características del profesorado son amplias: profesores de ambos sexos, con distintas edades y distintos años de experiencia docente. Todos pertenecen a centros de Formación Profesional y ninguno de ellos imparte asignaturas de ciencias.

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