nombre
 
contraseña Entrar
Registrarse | Olvidó su contraseña
Banco Bibliográfico > La autoestima > Capitulo 9 : Las enfermedades de la autoestima

3. Plantar cara. Cómo mantener y reparar la autoestima

CAPITULO 9. Las enfermedades de la autoestima

Hay muchos problemas psicológicos vinculados a la autoestima.

Por ejemplo la baja autoestima y la depresión están muy asociadas pero no son lo mismo. La baja autoestima presenta un estado duradero mientras que la depresión es una modificación respecto a un estado anterior, la baja autoestima la podemos considerar como un rasgo de persnalidad mientras que la depresión es una enfermedad, en la baja autoestima no hay trastornos físicos mientras que en la depresión hay problemas de apetito, de sueño etc.

A veces la baja autoestima es un factor de predisposición para la depresión en la edad adulta. Además sabemos que en una depresión cuanto más afectada se ve la autoestima de la persona más gravedad reviste el cuadro.

Aaron Beck ha hecho una clasificación de las personas en “sociotropas” y “autónomas”. Los primeros necesitan atención y aliento de los demás y sentirse criticado es lo que les lleva a la depresión. Para los segundos, que lo que desean es alcanzar sus objetivos, depender de otras personas es un acontecimiento que conduce a la depresión. En estos dos tipos de personas la depresión tiene un impacto diferente sobre la autoestima. Para los primeros queda cuestionada su aceptabilidad social mientras que para los segundos queda cuestionada su capacidad de control de lo que ocurre a su alrededor.

Otro trastorno que involucra la autoestima es el maniaco depresivo. Sabemos que en este trastorno, durante la fase maniaca la persona se ve dotada de una gran autoestima. Hoy sabemos que se trata de estados ficticios y hay medicamentos como el litio que pueden ayudar mucho a la gente que los padece.

El trastorno de personalidad narcisista se caracteriza por una elevada autoestima. LA persona que lo padece cree que es superior a los demás. El autor se cuestiona si no es demasiado elevada para ser auténtica este autoestima.

La persona con complejos es otra muestra de los problemas de la autoestima. Cuando esos complejos se instalan en el cuerpo y se hacen muy graves estamos hablando de un Trastorno llamado Dismorfofobia.

El autor incluye en este apartado también el alcohol como un problema que involucra a la autoestima. Cuanto más negativa es la autoestima de una persona más probabilidades tiene de recurrir a cuestiones como el alcohol para olvidar la visión negativa que tiene de sí mismo. Además las personas con baja autoestima tienen muchos problemas para pasar a la acción y el alcohol es un inhibidor muy importante en este sentido. Además el alcohol suele tomarse en situaciones sociales y la presión social es un factor muy importante para las personas con baja autoestima.

Sin embargo la autoestima tiene graves consecuencias a largo plazo. Por un lado se sabe que alrededor de un 98% de las personas alcohólicas sufrirá depresión en algún momento dado y altera mucho la autoestima de la persona dependiente. Las terapias que mejor funcionan de hecho con este tipo de pacientes son aquellas que demuestran tener unos buenos conocimientos de lo que es la autoestima y de cómo trabajarla.

También las personas que han sufrido un trauma, físico o psicológico, tienen problemas graves con la autoestima. Por regla general cuanto más grave haya sido la agresión, más intenso es el trauma psicológico. Por ejemplo sabemos que las mujeres maltratadas tienen una autoestima mucho más baja que las que no lo son.

El autor a continuación habla de una serie de estilos de crianza que dañan claramente la autoestima. Los “controladores intrusitos” son padres abusivos que no dejan autonomía a sus hijos. Los padres alcohólicos crean un entorno afectivo caótico. Los “abusadores verbales” desvalorizan continuamente a los hijos o les ponen metas a las que nunca pueden llegar. Los “abusadores físicos” hacen creer a los hijos que les pegan porque son malos con las consiguientes heridas en la autoestima del niño.

Los abusadores sexuales provocan gravísimas consecuencias en la autoestima del niño que a menudo llega a desarrollar algún tipo de trastorno vinculado con la misma, sobre todo un Trastorno borderline con graves alteraciones en la autoimagen, en el control de los impulsos, y en el control emocional.

Hay que tener en cuenta que ser un paciente de salud mental pasa ya por ser una ofensa para la autoestima de muchas personas y que curarse en salud mental pasa muchas veces por recuperar la autoestima.

Capitulo AnteriorVolver al Indice Capitulo Siguiente


acerca de | nota legal | condiciones de uso | contacto | Optimizada para Internet Explorer 800x600
© Empresas Filosóficas S.L. | joseantoniomarina.net | | Diseño web