nombre
 
contraseña Entrar
Registrarse | Olvidó su contraseña

sin partes

CAPITULO 5. El hijo-apuesta

Un nuevo problema que plantea Naouri aprovechando la historia de la mujer que consiguió un permiso para salir del examen a amamantar a su hijo. Es en el fondo la historia de la repetición, del miedo de las madres a que algo malo le ocurra a sus hijos. Estas madres no aprovechan el paso generacional para dejar de lado lo que a ellas les asustaba, sino que lo repiten con sus hijos.

Por otro lado la ley de la especie se está fragmentando. Hoy en día podemos lamentarnos de la desviación a que ha llevado la difusión del mensaje del psicoanálisis cuando hay muchas madres que se muestran encantadas abiertamente ante las proposiciones incestuosas de sus hijos y padres que afirman que quieren ser los únicos hombres en la vida de sus hijas. Las relaciones sufren transformaciones, se rompen, cambian, y en ese cambio el hombre ha incluido a la mujer en la economía, la ha hecho partícipe del sistema económico y eso en el plano simbólico ha creado un gran desequilibrio.

Ahora la mujer se ve con poder para romper la pareja, no importa que tenga hijos o no, la forma progresiva de autarquía por parte de la mujer a que ha llevado esta situación facilita que hoy sean ellas las que más piden el divorcio.

Pero a la par de esta libertad la mujer está estableciendo un sistema de egoísmo sobre otros, de egoísmo sobre los hijos. El exceso de control que ejercen sobre ellos hoy en día es enorme. Se critica mucho a los hombres por su egoísmo, por la búsqueda de su satisfacción personal sin darse cuenta de que el egoísmo de la mujer es mucho más dañino con esta sobreprotección de los hijos poniendo en peligro al propio individuo y todos los progresos que ha alcanzado la especie.

El autor habla a continuación de una dolencia médica en la cual la unión entre el esófago y el estómago se altera y el ácido gástrico sube al esófago produciendo ardores. Naouri nos habla de que le sorprendió mucho no encontrar este tipo de casos entre los judíos lubavich, una comunidad que vive en Francia desde hace muchas generaciones. Estas comunidades tenían un sólido sistema simbólico y una estructura familiar muy jerarquizada en la cual el padres tenía un lugar muy definido y muy reconocido. Además, estos problemas gastrointestinales experimentaron una frecuencia muy creciente entre 1975 y 1980 coincidiendo en 1975 con la legalización de la interrupción del aborto.

¿Cómo se conecta todo esto? El estrés favorece la creación de úlceras gástricas. Sabemos perfectamente que cuando una madre está calmada su bebé también lo está y cuando está muy nerviosa el bebé está nervioso pudiendo alterar la fisiología de sus sistema gástrico antirreflujo. De hecho el autor propone que a partir de estos descubrimientos, ha dejado de prescribir medicamentos en algunas ocasiones escuchando a los padres y que esa escucha ha hecho remitir los síntomas del niño.

Naouri continúa hablándonos de los giros que está experimentando la familia. Para ello nos cuenta una anécdota de un viaje que hizo a Tokio para dar unas conferencias. Allí quedó muy sorprendido y decepcionado al oír a un psiquiatra afirmar que las sociedades occidentales estaban dando un giro (sobre todo la francesa) y que ellos aún tenían un número muy insuficiente de familias monoparentales. El autor sitúa la preocupación demográfica de los países occidentalizados y el consumismo en la base de esta “propaganda” de las familias monoparentales.

Pero ¿qué aporta la vida en pareja? ¿qué beneficios tiene esta vida frente a la poligamia o poliandria? Naoumi afirma que esta vida en pareja supone un “progreso ontológico del que cada uno de sus componentes, lo sepa o no, obtiene un beneficio incontestable”

Y esa búsqueda de pareja se realiza en base a la madre, es la figura de la madre la que guía nuestra elección a la hora de unirnos a alguien porque sólo esa primera relación es lo que luego posteriormente llamaremos amor. Siempre nos casamos con la madre. La elección de pareja no se realiza de forma consciente, está determinada por este primer amor.

Esas primeras relaciones con la madre (y también con el padre) son fundamentales. Ya el mismo útero es un centro rico de estimulación y experiencias en el que el bebé aprende muchas cosas que seguirá aprendiendo cuando nazca (a pesar de pedagogías que abogan porque hay que dejar que el bebe sólo desarrolle su potencial).

En el útero el niño va percibiendo sensaciones a través de sus órganos de los sentidos y ya cuando nace gracias a ello es capaz de diferenciar a su madre de las otras mujeres y de establecer vínculos con ella por medio de la satisfacción y del placer de la calma de sus necesidades básicas. La madre se convierte por lo tanto en la única razón de vida, en lo más importante para el niño. Pero el contemplar a la madre con tanto poder tiene su lado de angustia en el momento en que la madre pasa a tener una capacidad omnipotente de dar la vida y de acabar con ella. La madre pasa a ser equivalente de mi vida para serlo también de mi muerte si ella lo desea. Aquí empieza para ellos la concepción del tiempo y la angustia de muerte. Aquí el niño tiene que empezar a comprender que hay también un hombre al que la madre designa como padre que es responsable de que ella no esté permanentemente junto a él.

Hay por lo tanto una forma de articular la triangulación, una forma correcta que permite que todo se desarrolle de forma positiva. Naouri nos lo pone de manifiesto con el caso clínico de unos gemelos a los que su madre lleva porque están comenzando a realizar actos vandálicos. Finalmente estos gemelos se muestran muy confusos acerca del papel que desempeña su padrastro en sus vidas y del papel que desempeña su verdadero padre, que les consiente de todo.

Capitulo AnteriorVolver al Indice Capitulo Siguiente


acerca de | nota legal | condiciones de uso | contacto | Optimizada para Internet Explorer 800x600
© Empresas Filosóficas S.L. | joseantoniomarina.net | | Diseño web