nombre
 
contraseña Entrar
Registrarse | Olvidó su contraseña

FORTALEZAS DEL CARÁCTER

CAPITULO 22. Autorregulación (Autocontrol)

- Definición consensuada: “La autorregulación se refiere a cómo una persona ejerce control sobre sus propias respuestas para perseguir metas y vivir de acuerdo con normas. Estas respuestas incluyen pensamientos, emociones, impulsos, actuaciones, y otros comportamientos. Las normas incluyen ideales, criterios morales, normas, objetivos de actuación, y las expectativas de otras personas” (p. 500). Términos similares: autocontrol y autodisciplina. Controlar las propias respuestas es especialmente importante en esta fortaleza: dirigir los procesos de pensamiento en direcciones distintas a las que la mente toma de manera espontánea, cambiar las respuestas emocionales a partir de lo primero que sienten, evitar llevar a cabo impulsos y deseos, tratar de actuar mejor de lo normal, de persistir en una tarea. La mayor parte de las veces la autorregulación supone no hacer algo, aunque puede suponer también hacer.
- Tradiciones teóricas: Bandura utilizó la autorregulación como la capacidad de ejercer control sobre el propio comportamiento mediante recompensas y premios que uno se da a sí mismo; estudios sobre el retraso de la gratificación de Mischel y cols.; estudios a partir de las teorías del procesamiento de la información en los años 80 para comprender los procesos de regulación, autoconciencia (self-awareness): control del comportamiento para el respeto a una norma, mantener o lograr el control sobre pensamientos y emociones, supresión de pensamientos no deseados, procesos de control del pensamiento, control de las emociones. “En suma, estos avances teóricos han tenido lugar entre un interés creciente por la autorregulación que ha tenido una variedad de aproximaciones y métodos. Una enorme cantidad de investigación se ha dedicado a comprender cómo las personas regulan su comportamiento (o no logran regularlo) en muchas esferas específicas, como comer, hacer dietas, dejar de fumar, problemas con el alcohol o las drogas, superar los prejuicios, persistir ante el fracaso, lograr actuaciones óptimas, mantener relaciones interpersonales positivas, evitar la violencia y el comportamiento criminal, y practicar el sexo seguro” (p. 503).
- Mediciones: La mayoría de las evaluaciones son del comportamiento. Escalas que estudian la autorregulación como un rasgo, tabla en página 504.
- Correlatos y consecuencias: “Claramente, parte del interés creciente en el autocontrol se debe a que está relacionado con muchos problemas que devienen de una autorregulación fallida o deficiente” (p. 506). Según Baumeister, la autorregulación es central para casi todos los problemas personales y sociales que se han convertido en epidémicos entre los ciudadanos modernos. Se ha comprobado que la autorregulación:

- Predice la presencia de resultados positivos en el comportamiento: beneficios dramáticos del autocontrol (Mischel y cols. 1988). Relación entre la capacidad de retrasar la gratificación a los cuatro años y el éxito académico y social en la juventud. Relación positiva entre autocontrol y rendimiento escolar. Mejor ajuste personal, menos problemas psicológicos, más aceptación de uno mismo y autoestima, mejor control de la ira. Mejores relaciones y mejor elección de pareja. Mejor acomodación a los demás, relaciones más satisfactorias y menos conflictos interpersonales, mayor empatía, vinculación personal más segura. En la infancia, menos problemas y menos conflictos con otros niños, mejor funcionamiento social general, mejor aceptados por otros niños.
- Predice la ausencia de resultados negativos en el comportamiento: ausencia de problemas de control de impulsos, menos probabilidad de abuso de alcohol y drogas; menos trastornos de alimentación, mejor uso del dinero (menos gasto, más ahorro); ausencia de comportamientos antisociales.

- Desarrollo de la autorregulación: se sabe relativamente poco sobre cómo se adquiere y se fortalece el autocontrol. Muestra consistencia a lo largo del desarrollo (el autocontrol a los cuatro años de edad predice buenos resultados evolutivos en la edad adulta, Mischel et al., 1988). Pero no está claro cual es la influencia del estilo educativo de los padres y cual es el factor genético. Los autores consideran que, aunque no he demostrado empíricamente, la fuerza de los impulsos tiene un componente innato más importante, mientras que la capacidad de autorregulación es aprendida en gran parte. Hay evidencias de que la falta de supervisión paterna lleva con más probabilidad a la delincuencia y los comportamientos antisociales. El autocontrol parece ser aprendido e interiorizado en la infancia. La influencia de los iguales es también significativa. “Quizás, la presencia de los padres ayuda a enseñar al niño las situaciones en las que el autocontrol es particularmente importante y también establece y refuerza las repercusiones si el niño no pone en marcha el autocontrol apropiado. En tales casos, si el niño se siente apegado al padre y quiere ganar su aprobación, el niño aprenderá a ejercer autocontrol” (p. 509). Otros estudios parecen indicar que el autocontrol mejora con el ejercicio y con una mejor monitorización del comportamiento.
- Factores que facilitan o inhiben el autocontrol: El autocontrol depende de múltiples factores y la falta de alguna puede impedirlo sustancialmente. Cambiar una respuesta voluntariamente requiere una fuerza, que cuando no está presente dificulta el autocontrol. Este recurso psicológico (la energía para autocontrolarse) es limitado, y además se utiliza para otras funciones. Por eso las personas que tienen que afrontar situaciones de estrés continuado, por ejemplo, suelen perder el autocontrol en otros aspectos, como la alimentación. “Para vivir una vida equilibrada, bien regulada, puede ser necesario reconocer que la capacidad para controlarse a uno mismo depende de un recurso limitado que necesita ser manejado con eficacia y conservado para responder a las demandas más importantes o urgentes. En la práctica, esto conlleva que gran parte de la vida debe estar guiada por el hábito, la rutina, y otros procesos automáticos, de manera que las demandas de control consciente sobre uno mismo se mantengan en el nivel que los recursos limitados del self pueden alcanzar” (p. 510). La atención es crucial en el proceso de autorregulación, suele ser el primer paso para el éxito o fracaso de la autorregulación. Atenderse a uno mismo, a los comportamientos que se llevan a cabo, es necesario para ejercer sobre ellos un control. Supone también superar (bloquear) una respuesta incipiente a la situación inmediata, para lograr un objetivo mayor y posterior: habilidad para trascender la situación inmediata. El entorno puede enseñar a una persona que la autorregulación es valiosa: “Se ha sugerido desde hace tiempo que algunos entornos enseñan de manera activa a algunos niños a no retrasar la gratificación, especialmente si las recompensas que se prometen para más adelante no llegan a producirse (…) el niño puede aprender que es mejor tomar lo que se le ofrece de inmediato” (p. 511).
- Aspectos de género, transnacionales, transculturales: Los hombres suelen exhibir comportamientos más agresivos e inadecuados que las mujeres, en casi todas las culturas, y sobre todo con respecto al sexo, lo que indica una diferencia de género en la fuerza del impulso y en el autocontrol.
- Intervenciones deliberadas: Para la educación familiar (parenting) la construcción del autocontrol puede ser especialmente importante. Los estudios confirman que cuando se enseña a llevar a cabo una intención se ayuda a las personas a autorregularse: es más probable que un alumno escriba una redacción si se le dice cuando y cómo puede hacerlo, que si simplemente se le dice que lo haga – estudio de Gollwitzer (1993), “implementation intentions”, intención de llevar a cabo una acción, lo cual hace más automática la actividad y requiere menos esfuerzo y energía ponerse a hacer la tarea que sea.
- Lo que no se sabe: Relaciones de distintos procesos psicológicos con el autocontrol. Antecedentes de ese rasgo. Cómo se desarrolla en la persona. Trayectoria de las habilidades de autocontrol en el ciclo vital. ¿Componente genético? Factores clave del entorno. Naturaleza del recurso del self para la autorregulación. Diferencias transculturales en autorregulación.
- Lo que debe leerse: p. 516

Capitulo AnteriorVolver al Indice Capitulo Siguiente


acerca de | nota legal | condiciones de uso | contacto | Optimizada para Internet Explorer 800x600
© Empresas Filosóficas S.L. | joseantoniomarina.net | | Diseño web