nombre
 
contraseña Entrar
Registrarse | Olvidó su contraseña
Banco Bibliográfico > In search of memory > Capitulo 24 : Una pildorita roja

5

CAPITULO 24. Una pildorita roja

En la década de los 90, Kandel fundó su propia empresa farmacológica siguiendo la tendencia de la época. A fin de contextualizar al lector, Kandel hace una presentación de esta industria.
La primera empresa de biotecnología, Genetech, aparece a finales de los 70. Gracias al aporte de la genética emergente, consiguieron sintetizar insulina y hormona del crecimiento, con ayuda de técnicas de clonación y ADN recombinante. Tiempo después, pudieron dar el salto a medicamentos destinados a las perturbaciones neurológicas y psiquiátricas.
Al principio, a la mayoría de la comunidad científica no le interesaba (incluso se oponía) a colaborar con la industria. Pensaban que la ciencia no tiene que ver con la industria, y que trabajar para una empresa les quitaría tiempo de investigación. Sin embargo, tras un breve período, fueron muchos los biólogos, sobre todo moleculares, que aceptaron cargos en empresas de biotecnología. Kandel no fue una excepción, y junto con R. Axel fue reclutado para fundar una nueva empresa centrada en el cerebro y, más concretamente, en los receptores de serotonina. Se dedicaron a clonar receptores de serotonina y de dopamina, ver cómo funcionaban y diseñar compuestos químicos para controlarlos.
Años después, en 1996, Kandel creó su propia compañía: Memory Pharmaceuticals. Como indica su nombre, se dedicó esencialmente a tratar problemas de pérdida de memoria, y se asentaba sobre la idea de que “el estudio de la memoria se transformaría en una ciencia aplicada y que, en algún momento, la creciente comprensión de los mecanismos funcionales de la memoria permitiría tratar perturbaciones cognitivas”. La más importante de ellas fue el Alzheimer. En los ensayos con ratones se podían revertir los deterioros seniles de la memoria.
Los logros y descubrimientos que se estaban realizando eran de suma importancia, pero a la vez muy peligrosos: la genética, las clonaciones, la modificación del cerebro… Por ejemplo, por qué no aplicar los medicamentos potenciadotes de la memoria a los estudiantes. ¿Es conveniente mejorar la memoria de gente joven y sana? Se desencadenó entonces una avalancha de cuestiones éticas, presentes aun en nuestros días. Para lidiar con estos temas tan espinosos surge la bioética. El debate está abierto.

Capitulo AnteriorVolver al Indice Capitulo Siguiente


acerca de | nota legal | condiciones de uso | contacto | Optimizada para Internet Explorer 800x600
© Empresas Filosóficas S.L. | joseantoniomarina.net | | Diseño web