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Banco Bibliográfico > Los secretos de la motivación > Capitulo 1 : Los mecanismos de la motivación

CAPITULO 1. Los mecanismos de la motivación

La motivación se compone de tres elementos fundamentales: el deseo, el valor objetivo, y los facilitadores para la tarea. Deseo es la conciencia de una necesidad/falta/carencia o la anticipación de un premio. Siento deseo cuando necesito imperiosamente algo, o cuando lo echo en falta o siento un déficit. Y también cuando anticipo un premio posible. Pero la acción está dirigida por el objetivo, la meta, o mejor dicho, lo que en ella hay de aliciente, de incentivo para quien lo desea. Lo que nos atrae, por tanto, es el valor que una cosa tiene para nosotros. Si queremos intensificar el deseo, debemos aumentar la necesidad, o hacer más atractiva la meta, el valor, el incentivo. El tercer elemento de la motivación serían los facilitadores para la tarea, los factores que favorecen o dificultan nuestra inclinación a hacer algo. Ponen de manifiesto que entre el deseo y el objetivo hay una tarea, un trabajo que hacer, un trayecto que recorrer.

Ejemplos de deseos: hambre, sed, sexo, comodidad, ser querido, admirado o reconocido, sentirse capaz, etc. Ejemplos de incentivos: comida, bebida, sexo, dinero, vacaciones, fama, cargos importantes, etc. Ejemplos de facilitadores: probabilidad de alcanzar la meta, sentimiento de capacidad, conocimiento de las estrategias, ayuda, etc.

El deseo de aprender de un niño (fuerza de motivación) se verá favorecido:

-si la meta es interesante, es decir, si enlaza con algunos de sus intereses (deseo),
-si, además, está presentada atractivamente (valor, incentivo),
-si la tarea es fácil, si se siente capaz de alcanzarla y si le indicamos las estrategias debidas para que pueda hacerlo (circunstancias facilitadoras).
Existen dos tipos de motivación: la motivación de inicio (cuando estoy motivado para hacer algo; me siento con energía, ánimo, convicción. He tomado una decisión), y la motivación para la tarea (mantener la actividad, esforzarse, aplazar la recompensa, que necesitan de un tipo de ánimo diferente a la motivación de inicio). La motivación de inicio debe ser prolongada por una tenacidad realizadora, por la adquisición de nuevos hábitos de vida.
Educar es fomentar la motivación adecuada. Cuando tratemos de motivar o de motivarnos, debemos actuar sobre alguno de los tres factores que hemos descrito.

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