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Inicio del foro > FORO DE MOVILIZACIÓN EDUCATIVA > General > SOBRE CÓMO RECUPERAR LA AUTORIDAD.
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Óscar G.
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Apreciados compañeros del FORO:

Estoy asombrado de ver en qué se está convirtiendo últimamente el foro de esta página. Me gustaría recordar que estamos en una página en la que pretendemos llevar a cabo un proyecto de educación compartida donde tod@s somos importantes y debemos aportar nuestro granito de arena por que las cosas cambien.
Noto que por aqui últimamente la preocupación va por otros derroteros: que si este ha dicho esto, que si este ha dicho lo otro, que si fulanito me ha insultado... ¿qué es esto? Si de verdad creemos que las cosas pueden cambiar (a mejor) empecemos por dar ejemplo desde aqui y demostralo. Imagínense qué pensará la gente que ingrese nueva en el foro o simplemente acceda por curiosidad...
Por favor, cambiemos el discurso. Dialoguemos, debatamos, participemos, compartamos nuestras ideas y experiencias pero tengamos presente qué hacemos aqui. Está claro que la palabra escrita nos puede llevar a veces a confusión y malentendidos. Dejémos que queden en eso, en malentendidos pues si estamos trabajando desde aqui es porque todos vamos en el mismo barco... Nos necesitamos unos a otros. ¿No creen?

"Para educar a un niño hace falta la TRIBU ENTERA" Y PARA ELLO "HACE FALTA UNA BUENA TRIBU"

Un saludo a todos los movilizadores
25/5/2008 23:48 Vínculo - Ip: Registrado - Cita:
Izzy
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El que tenga un poco de experiencia en foros de Internet ya sabrá que un foro siempre corre ese riesgo de convertirse en un mar de discusiones y acusaciones cruzadas. El medio (el anonimato del que se disfruta, la inmediatez de la información...) se presta a ello. Pero es cierto que si este foro pretende ser lo que se propone, debería dar un ejemplo en ese aspecto. Yo propongo algo que creo que no se ha hecho todavía aquí, y que se suele hacer en todos los foros, antes de que este tipo de situaciones desvirtúen la filosofía de este lugar. Propongo redactar unas normas de conducta y de moderación, y también, por llamarlo de alguna manera un "manual de estilo". No sabría decir a quien corresponde esta labor (a los administradores, a los moderadores, a los usuarios, o a todos conjuntamente). Pero creo que sería interesante hacer algo en este sentido.

Saludos.

26/5/2008 12:15 Vínculo - Ip: Registrado - Cita:
Sofía
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Saludos.

En ningún momento me hubiera gustado llegar a este punto, pero comprenderá usted Óscar G., que lo que no voy a consentir, por la cantidad de alumnos que tengo bajo mi responsabilidad y por mis hijos, es que se me tache de opresora de niños como si fuera regla en mano por las mesas, solo por pedir mayor autoridad y disciplina en las aulas.

La violencia verbal ejercida aquí es opuesta a todo lo que los demás venimos diciendo hasta ahora en el foro, expresándonos con libertad y argumentando, la violencia no tiene justificación. Si yo, o cualquier persona es insultada sin dar explicaciones, está en su derecho de defenderse, y yo desde luego lo haré, no me quedaré cruzada de brazos. Expondré mis ideas y aceptaré todas las propuestas, las opuestas frontalmente a las mías también, si se argumentan, y me dan explicaciones, y yo haré lo correspondiente con las mías. No es correcto ir dejando por ahí perlas sin concha, por lo que podría explicarnos si lo desea lo que es una BUENA TRIBU para usted, ya que lo comenta.

Debatir, pero con educación, es propio de los foros, opinar y contraopinar, pero deben ir acompañadas de explicaciones, dando así la oportunidad al otro para que entienda lo que queremos decir, y pueda tambien opinar y explicarse.

Creo que la mayoría en el foro somos personas adultas, y que habrán entendido lo ocurrido aquí, y que cada uno opine como crea que quiera, pero hay que argumentar lo dicho. Y si hay personas más jóvenes habrán aprendido que en cualquier parte, el trabajo, la escuela, un foro, uno es libre de expresar su pensamiento apoyándose en explicaciones, ¿qué es sino un debate?

Siempre que puedo si el tiempo me lo permite, (5 o 10 minutos son suficientes), intento que mis alumnos debatan en clase sobre algún tema, que proponen ellos mismos, pero la norma principal es que digan lo que quieran pero tienen que basarse en pruebas, tienen que explicarse. Creo que es una buena manera para que construyan sus propios criterios, y sepan explicarlo con rigor y respetando a los demás.

Gracias y saludos.
26/5/2008 13:51 Vínculo - Ip: Registrado - Cita:
123raus
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Gracias de nuevo, Sofía. Lleva usted razón: tenemos derecho a defendernos de graves acusaciones.

Señor Óscar G, -hablo por mí, y por alusiones- las cosas son como son, no como uno desea que fueran. El desarrollo de esta discusión es propio de cualquier foro de debate, si bien todo deba tener un límite, ciertamente. Pero fíjese: como a usted no le parece bien este desarrollo, nos escribe esta nota para decirnos que este no es el camino, y tiene a bien indicarnos cuál es el camino a seguir. Es decir, usted viene a “tirarnos amable y suavemente de las orejas”. Estimado compañero Ósca G, como es lógico, usted tiene su particular manera de entender qué es un foro de debate, pero comprenderá que otros participantes tengamos la nuestra.

Usted, con un tono cortés que le agradezco, sale a los tantos a poner paz y a “tirarnos suavemente de las orejas” (lo digo en sentido figurado, claro). Usted nos dice que este no es el camino o lo propio de un foro como éste. Y que debemos dar ejemplo. Pues mire, ocurre aquí que las acusaciones inmorales, graves e infundadas (veladas o directas) A MÍ no me parecen el camino, Y POR ESO LAS COMBATO.

Me encantaría vivir en el país de las maravillas, de modo que no hubiese personas capaces de establecer asociaciones inmorales y sin justificar (búsqueda de la autoridad = racionalización de un instinto de opresión), pero resulta que no vivimos en ese tal país. Nos tocará bregar con lo que nos venga, que no siempre será bueno.

Y yo, con la misma amabilidad, le diré, señor Oscar G, que no acepto que me tire usted de las orejas ni me aleccione sobre qué debe ser un foro, y tampoco acepto que me diga que no doy ejemplo. Evite usted hacer veladas acusaciones si se declara, por principio, contrario a ellas.

Yo -siento decepcionarle- voy a seguir indignándome y pidiendo explicaciones cuando algún compañero diga cosas que yo considere ofensivas. Pues creo propio del debate democrático pedir explicaciones y argumentos sobre cualquier asunto que concierna al debate en curso. Yo he pedido explicaciones sobre palabras relacionadas sobre ética y educación. Y me parece muy propio denunciar y refutar las necedades que entorpecen nuestra labor. Lo que estaría de más sería que discutiésemos sobre asuntos no relacionados con la educación. Que viéramos aquí a contar, por ejemplo, cómo lo pasamos en nuestras últimas vacaciones.

Usted quisiera un foro limpio de acusaciones, ¿pero qué hacer cuando las hay? ¿Pasar de ellas? ¿Hacer oídos sordos? ¿No combatirlas? Pues yo entiendo que nuestra labor de demócratas que se desean ilustrados, es combatir las acusaciones inmorales y las necedades. De lo contrario, las cosas no irán a mejor. ¿Qué hacen nuestros filósofos y ensayistas sino combatir las falsedades y las necedades en que a veces incurre la ciudadanía? Esa labor crítica es necesaria en un Estado de Derecho Ilustrado.

Y lo discutido aquí es, pienso yo, de una importancia tremenda para nuestros propósitos. A saber: ¿es PERTINENTE Y ÉTICO buscar recuperar la autoridad de los adultos (padres y docentes) en los hogares y los centros educativos? Si esto no nos concierne, compañero Óscar G, no sé qué nos pueda concernir. Quizá usted desee darnos su opinión a este respecto (si usted la ha dado en algún lado de este foro, perdóneme, lo ignoro).

Y tan pertinente es esta discusión, señor Óscar G, que fíjese usted que hay compañeros que sí creemos necesaria la recuperación de la autoridad en casas y aulas (una autoridad humanitaria, huelga decirlo) y otros que no lo ven tan claro; al menos según lo entiendo yo. De hecho, hay a quien la expresión “recuperación de la autoridad” no le parece bien y hasta le pone nervioso. En fin, son cuestiones que, creo yo, deben ser discutidas y aclaradas.

Mi discusión con otros compañeros no tenía exclusivamente un carácter personal, señor Óscar G, sino un carácter de alcance general. Yo me sentí ofendido y otros se han sentido ofendidos, y muchos otros deberían, lógicamente, sentirse ofendidos, al menos en mi opinión. Era, a mi entender, una ofensa general.


Usted dice:

“pretendemos llevar a cabo un proyecto de educación compartida donde tod@s somos importantes y debemos aportar nuestro granito de arena por que las cosas cambien.”

¿Está usted seguro de que “todos” somos importantes y de que todos deseamos que las cosas cambien? ¿O seguro de que todos queremos que cambien en una determinada dirección? Personalmente no considero importante en esta tarea el parecer de aquel compañero que, en su opinión no argumentada, no debemos buscar la recuperación de la autoridad. Es decir, a aquel compañero que no desea que las cosas cambien, sino que se dedica a intoxicar nuestra labor con opiniones moralmente reprobables. Antes de hablar, todos somos igual de importantes, democráticamente igual de importantes. Después de hablar unos y otros, se comprueba que unos dicen cosas más importantes que otros.


Usted dice:

“Está claro que la palabra escrita nos puede llevar a veces a confusión y malentendidos. Dejémos que queden en eso, en malentendidos pues si estamos trabajando desde aqui es porque todos vamos en el mismo barco... Nos necesitamos unos a otros. ¿No creen?”

Da usted por hecho, Oscar G, que se trata de malentendidos por tratarse de palabras escritas, o pretende que se dejen por malentendidos. Usted me va a perdonar pero yo no veo por qué eso deba ser así, máxime cuando yo he concedido tiempo y espacio de sobra para aclarar posibles malentendidos. ¿Por qué hay que dar por supuesto que se trata de malentendidos? A veces no son malentendidos, sino auténticos antagonismos ideológicos que, como tales, NECESITAMOS discutir. Otra cosa es el insulto directo y descarado. Nos necesitamos unos a otros, sí, pero no necesitamos a todo el mundo. No a todo aquél que no desee explicar ciertas palabras que, como puede usted comprobar, no sólo me ofenden a mí.

Claro que hace falta una buena tribu, señor Oscar. El problema es que nos toca discutir y clarificar qué es una buena tribu, y clarificar nuestros objetivos: ¿Estamos todos conformes en la necesidad de recuperar la autoridad en hogares y escuelas (humana y ética diré, por si alguien se asusta) o no todos lo estamos?

Yo sí he hecho acusaciones en este foro. ¿Por qué en un foro como éste no debería haber acusaciones? Lo que no deben hacerse son acusaciones infundadas. Cuando yo acuso a alguien de demagogo, exhibicionista moral y dogmático, señor Oscar G, me preocupo mucho en poder fundar esa acusación en razones y pruebas. Y estimo que será pertinente denunciar la demagogia mientras exista, y me temo que estamos muy lejos de que desaparezca de la noche a la mañana, máxime si no se combate.

Su mensaje, señor Oscar, es informe, en el sentido de que nos mete en el mismo saco a todos los que hemos participado en esta discusión. No hace usted distinciones. Y nos dice al final que nos hace falta UNA BUENA TRIBU. Quizá tenga usted a bien decirme si eso va por mí o por quién; pues supongo que por alguien irá.

Lo diré aquí otra vez: no voy a hacer la vista gorda sobre ninguna acusación o insinuación maliciosa a mi persona. Considero mi derecho, y hasta mi obligación de ciudadano democrático, pedir explicaciones a quien diga cosas ofensivas de mí o del colectivo educativo que integro y que deseo tanto como nadie sacar adelante. Las democracias ilustradas se basan en la razón y las pruebas, no en la mera opinión.

Cordiales saludos.

26/5/2008 14:45 Vínculo - Ip: Registrado - Cita:
Amadeo
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123raus: Mi relación con usted va de mal en peor, no quiero perjudicar la buena marcha de este fórum, tergiversa mis expresiones tengo la suerte de que están por escrito, y si intervienen los moderadores cada cual aguantara su vela, yo digo que utiliza un lenguaje belicista usted mismo lo reconoce pero dice que le llamo belicista no he llegado a ello, pero la recomendación a Ángeles No te equivoques de bando. Sería una pena. Me recuerda la última guerra civil.
Yo utilizo muchas veces un lenguaje religioso pero ya le digo que no me considero un buen religioso, pero considero la aportación religiosa tan importante como la filosófica, aunque ambas tengan su parte negativa en la historia de la humanidad.
Sobre el tema de los hijos y la edad me da la impresión que he acertado, eso no lo hace más o menos listo, pero desde mi punto de vista tendrá más o menos experiencia.
Si interviene los moderadores me comprometo ante todos a aceptar la autoridad de los mismos.

27/5/2008 23:43 Vínculo - Ip: Registrado - Cita:
123raus
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Señor Amadeo, admito su crítica. Usted, efectivamente, dice que yo empleo un lenguaje belicista, no que yo sea un belicista. Ciertamente, no es lo mismo: por tanto, discúlpeme el error.

Pero es que también dice -corríjame- que mis expresiones le hacen pensar en los estados policiales. También usted dice que yo divido a las personas entre buenas y malas. También dice que teme tanta sed de autoridad. También dice que es usted partidario de la bondad del obispo de Los Miserables (¿y yo?).

En fin, dice usted muchas cosas de mí. Y ninguna buena, sino bastante malas. Por tanto, ¿qué podría tener de extraño que yo dedujera que lo que usted desea decir es "algo" más que lo que efectivamente dice? Para mí son peores las insinuaciones que las acusaciones. Porque éstas son a la cara y de frente y uno sabe de qué tiene que defenderse. Pues ahora me encuentro con que usted sólo pretende hablar literalmente, y que de su habla literal no puede deducirse la que yo creo su “verdadera intención”.

Pues usted, corrigiéndome sobre el asunto de la belicosidad, da a entender que uno puede emplear un lenguaje belicista SIN SER REALMENTE UN BELICISTA. Y si a su entender yo no soy necesariamente un belicista por el hecho de emplear un lenguaje belicista, usted, hipotéticamente, podría ver en mí a un pacifista que utiliza un "lenguaje" belicista. Pero no, usted deja caer la cosa para ir sembrando dudas acerca de mi reputación como demócrata o como persona de bien: que si le dan miedo mis expresiones (estados policiales), que si mis palabras le parecen sermones apocalípticos, que si divido a las personas en buenas y malas, que si tengo mucha sed de autoridad… Mire usted, señor Amadeo, no me tome por tonto: sus intenciones son claras. Claras como la luz del día, pese a presentarse con la careta equívoca de la insinuación. Y ahora viene usted escudándose en que yo no he hecho una interpretación recta de sus palabras. Colma usted sus mensajes hacia mí de insinuaciones e impresiones subjetivas de mal agüero, y ahora resulta que no es pertinente por mi parte conjeturar cuáles son sus intenciones.

Sí, señor mío, usted dice que empleo un lenguaje belicista. Vale, eso no da para suponer que lo que usted quiera decir es que “soy un belicista” (entonces ¿cuál es el objetivo de decirme eso?). Pero es que en ese mismo mensaje usted agrega que yo divido a las personas en buenas y malas, cosa que, dicho así, suele ser cosa muy propia de las mentalidades maniqueas y absolutistas, las cuales, efectivamente, siempre están dispuestas cizañear y mostrarse implacables con los considerados “malos”.

Que por cierto, me presenta usted unas palabras de Calatayud donde este afamado juez se muestra dubitativo y flexible respecto de sus conclusiones, pero luego usted no comenta nada acerca de lo que Calatayud dice de algunos chicos: que los hay “MALOS”, malos de por sí. Se ve que también su admirado juez Calatayud, señor Amadeo, divide a la gente entre buena y mala. Pero sobre eso usted no dice nada de nada.

De modo que usted viene aquí a expresar sus aprensiones personales sobre mi forma de hablar o de decir, pero, por lo visto, no con ello está usted queriendo decir nada más. Sólo son impresiones suyas. Pues en esto le doy la razón: son impresiones suyas, y por cierto totalmente falsas.

Usted, que va de bueno y de religioso (perdón, de usuario de lenguaje religioso quise decir), no ha hecho otra cosa que “ATACARME” SIN FUNDAMENTO. Ha plagado su discurso de insinuaciones personales y apreciaciones subjetivas. Así, de esa manera, usted siempre puede acogerse a la coartada de que nada me dice directamente. ¡Pero eso es trampa, señor Amadeo!

Y yo, señor mío, no he dicho que emplee un lenguaje belicoso, sino que el lenguaje común está plagado de expresiones inspiradas en la guerra o en el combate, por lo que su empleo no sirve para deducir que quien las emplee sea una persona belicosa, hasta ahí podíamos llegar. ¿O es que usted piensa que el médico que diga que hay que COMBATIR el sida tiene necesariamente algo de belicista?

Usted se confunde conmigo, señor Amadeo. Yo no utilizo un lenguaje belicista, sino que hago uso de expresiones “belicistas” firmemente asentadas en el lenguaje común. Tan asentadas que no es pertinente hacer deducciones sobre la mentalidad de la persona que los utiliza.

Si usted no pretende deducir que yo sea belicista, sino que simplemente utilizo un lenguaje belicista, entonces usted simplemente se entrega a su afición favorita: insinuar maliciosamente.

¿Mi empleo de la palabra “bando” le recuerda a usted lo de la guerra civil? ¿Y qué? ¿Soy yo culpable de sus evocaciones? ¿Quedó la palabra “bando” maldita después de la guerra civil? Si yo dijera que a veces sufrimos una pertinaz sequía, ¿le parecería yo a usted un franquista? ¿Retiramos del diccionario las palabras “bando” y “pertinaz”, señor Amadeo, no vaya a ser que a usted se le revuelva el mondongo con sus recuerdos biográfico? ¿Retiramos la palabra “españoles” porque la utilizara Franco ante las multitudes? Seriedad, señor Amadeo. No me culpe a mí de sus miedos biográficos.

Usted dice que viene aquí a aprender. Parece claro que yo no soy capaz de enseñarle nada. ¿Por qué se empeña usted en leerme, habiendo tantos libros que sí le enseñarían a usted algo de provecho? ¿Es su intención denunciar algo de mí o de mis escritos? ¿Le mueve un afán de justicia y de poner las cosas en su sitio? Si es esto, ¿por qué no fundamenta usted más lo que dice de mí para que tenga más consistencia, para que lo que usted diga de mí pueda entenderse como algo más que una simple y subjetiva aprensión suya?

¿Emplea usted un lenguaje religioso? ¿Y qué? Según usted mismo, emplear un lenguaje belicista no es lo mismo que ser un belicista. Por tanto, emplear un lenguaje religioso no significa, necesariamente, que usted tenga nada de religioso, en el sentido de “buena persona”, que es lo que “supongo” usted quiere decir. Usted mismo lo reconoce. Pero es verdad, señor Amadeo, tan religioso pretende mostrarse usted que le diré que sus mensajes hacia mí también me parecen SERMONES. En algo nos tendríamos que parecer.

Lo que queda aquí reflejado, señor Amadeo, son sus ganas de cizañear conmigo, sus ganas reiteradas de insinuar y no asomar, de sembrar la duda sobre mí, de descalificarme una y otra vez, de atacarme religiosamente, de empeñarse en llevarse mal conmigo… No ha hecho usted otra cosa que provocarme continuamente con sus insinuaciones.

¿Cuándo le dije yo a usted algo que le pudiera ofender, señor Amadeo? ¿Cuándo?
¿Le caigo tan mal que desea usted atacarme? Pues ataque, señor mío; no se quede en la mera insinuación, en la mera impresión y aprensión personal: esas impresiones que le permiten a usted tirar la piedra y esconder la mano. ¿Sabe lo que ocurre? Pues que como usted no tiene argumentos reales para ensayar un ataque frontal contra lo que yo escribo, despacha usted su afán cizañero a través de la insinuación y el sempiterno recurso de la impresión y la opinión personales.


Que usted pretenda dar consistencia a sus impresiones acudiendo a lo de la EDAD Y LOS HIJOS, señor Amadeo, a mí sencillamente me da grima. QUIZÁ A USTED LE SOBRE EXPERIENCIA, ¿no lo ha pensado? Quizá usted, como ya me dijo, sea como el gato escaldado que del agua fría huye. Efectivamente, lo que usted lee de mí es “agua fría”, pero usted huye de ella como si de “agua hirviendo” se tratase. ¿La culpa es mía o de su mala experiencia anterior con el agua hirviendo? Si usted, debido a sus malas experiencias anteriores, no es capaz de distinguir el agua fría del agua caliente, ¿tengo yo la culpa?

O está usted con la filosofía o con la religión, señor Amadeo, pero no con ambas cosas. ¿Sabe por qué? porque la filosofía pretende comprender la realidad y lo que nos pasa con el uso de la razón, mientras que la religión ofrece su particular visión del mundo y del hombre a través de la fe, el dogma y la sinrazón. O razón o fe, pero no ambas cosas, pues son por definición antagónicas, señor Amadeo. O, de lo contrario, argumente usted. No vaya a creer que la mera opinión constituye prueba.

¿Apela usted al moderador, señor Amadeo? ¿Dónde estaba usted cuando uno de los contertulios con el que usted parecía llevarse bien me tacho de "imbécil"? ¿O es que la palabra "imbécil" no le parece a usted suficiente motivo para apelar al moderador? Bien que se calló usted entonces.

Por último. ¡Sí tengo sed de autoridad! ¡PERO NO PARA MÍ! No para mí, señor Amadeo, SINO PARA LOS PADRES Y LOS DOCENTES que cada día, por culpa de falsas creencias, van perdiendo autoridad ante los menores, dando como resultado un desbarajuste monumental. Entérese de una vez, señor Amadeo: lo que yo aquí reclamo no es poder para mí, ni autoridad, sino autoridad para los padres y los docentes, porque creo que es insensato que el poder (no ya la autoridad) la tengan los críos y los jóvenes.

Es demasiado grande su empeño en llevarse mal conmigo, señor Amadeo. Por favor, señor Amadeo: juego limpio. Si desea atacarme, atáqueme, seria y frontalmente, con argumentos y razones. De las insinuaciones, como usted comprenderá, se puede uno desdecir y escabullir, y eso no vale.

¿Qué culpa tendré yo de que me lea usted con tan malos ojos, a modo de gato escaldado?

Tenga usted un buen y pacífico día, señor Amadeo.



(Última edición:: 28/5/2008 11:12)
28/5/2008 09:23 Vínculo - Ip: Registrado - Cita:
Roberto FC
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Registrado: 15/5/2008      Advertencias: 0
EL QUE TE TACHÓ DE IMBÉCIL LO HIZO LUEGO DE HABERLE LLAMADO TÚ NECIO, NO UNA SINO VARIAS VECES Y DEMAGOGO Y NO SÉ QUE MÁS COSAS. Y TE VUELVO A REPETIR QUE ME DEMUESTRES DONDE HE LLAMADO YO A ALGUIEN DE ESTE FORO "OPRESOR". DEJATE DE TERGIVERSAR LO QUE DICE LA GENTE. QUIEN INSULTA, CALUMNIA Y DIFAMA ERES TÚ PORQUE A ESTAS ALTURAS ESTÁ COMO MUY CLARO QUE QUIEN NO ESTÁ EN TU <<BANDO>> ES TU ENEMIGO. Y AHORA VAS Y SUELTAS UN DISCURSO DE LOS TUYOS DÁNDOLE LA VUELTA A LA TORTILLA PARA DEJARLA A TU GUSTO.
28/5/2008 21:40 Vínculo - Ip: Registrado - Cita:
curra
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Registrado: 1/4/2008      Advertencias: 0
123raus: No cometas la "torpeza" ( te lo digo con cariño ) de contestar.
Saludos
28/5/2008 22:55 Vínculo - Ip: Registrado - Cita:
Izzy
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Registrado: 13/4/2008      Advertencias: 0
Esto, como suele decirse en los foros es un "troll" en toda regla. Nunca habria pensado ver algo asi en este foro.

PD: perdonen que no use acentos, pero no escribo desde un teclado en espanol.

30/5/2008 12:38 Vínculo - Ip: Registrado - Cita:
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