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Inicio del foro > FORO DE MOVILIZACIÓN EDUCATIVA > General > Disciplina en las aulas
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paz
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Me alegra que comentes tan "espinoso" asunto como es el tema económico, es decir el desembolso que tenemos que hacer para engordar el curriculum. Pero lo más ultrajante es que empresas que proporcionan profesores particulares a alumnos con necesidades y padres desbordados por el fracaso escolar de sus hijos se lucren a costa de los profesores, ofreciéndoles salarios de "top manta" y lucrándose a costa de los profesores que tienen que rebajar sus honorarios como si fueran empleados de hogar, y de los padres que pagan más de lo que realmente el profesor cobra por sus servicios a domicilio. Con lo cual se crea la "pescadilla que se muerde la cola". Si contratan directamente a un profesor particular éste les cobrará más que si lo contratan a través de esas empresas que se lucran con el trabajo del profesional que es quien realmente hace el trabajo. Y, queridos amigos, eso no es lo peor que pasa: acabo de enterarme (ilusa de mí, diréis, pues a buena hora me entero...) hay colegios concertados, es decir subvencionados por la Consejería de Educación de la Comunidad pertinente, que contratan a sus docentes a través de este tipo de empresas, y aun cuando el trabajador funciona y está el colegio contento con él, si la empresa decide "largarlo", o la empresa pierde el contrato con el colegio, éste se queda sin su trabajador y tiene que contratar a otro valiéndose de otra ETT porque no ha llegado a un acuerdo con la anterior, y mientras los alumnos se quedan sin las clases.
12/3/07 23:20 Vínculo - Ip: Registrado - Cita:
Fa
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Tras leer todas y cada una de las aportaciones considero las observaciones del usuario ersmachado las más afines a mi punto de vista.

Esto es, el educador debe ante todo sentir seguridad en uno mismo, ser empático con los alumnos y quererlos por lo que pueden llegar a ser al desarrollar todas sus infinitas posibilidades.

¿Violencia o indisciplina? No es igual a un problema para el profesor, es igual a un problema del alumno... Plantearse en primer lugar ¿Qué puedo hacer yo por él? y no ¿Qué puede hacer él por mi?

Para el educador creo que es imprescindible contar hasta 10 antes de actuar. Lo que mejor me funciona en mi corta experiencia...

Al desarrollar la clase miro directamente al alumno más problemático con una buena cara de cariño y le explico la lección a él y le pregunto más amenudo que a ninguno... se derrite hasta el más follonero... ¡¡¡ESTÁN FALTOS DE CARIÑO Y EMPATÍA!!!
Si no funciona le pido que se siente pegadito a la pizarra para que vea bién lo que estamos estudiando y si aún así no me funciona le pido muy amablemente PERO SIEMPRE MUY SERIA que a la hora del recreo vaya al departamento o a la biblioteca para hablar conmigo.

El apoyo del resto del profesorado y el tutor es para mí fundamental.

CONTAR HASTA 10... Pensar en esos 10 segundos que el alumno está pidiendo atención y cariño.

A veces, y depende de quién, elevar la voz me basta y alagar todo aquello que hacen bién SIEMPRE...

Buf!!! Afortunadamente todavía no me he encontrado con casos difíciles, pero creo que, como alguien comentó más arriba, la uniformidad de criterio de todos los profesores es de una ayuda indescriptible.

Bueno, no creo haber añadido nada nuevo, pero solo he mencionado los aspectos que más acordes están con mi criterio.

Estaré al tanto de nuevas aportaciones, me parece muy interesante todo lo que podáis contarme, a falta de experiencia propia me viene que ni "pintao" la ajena.
23/8/09 15:09 Vínculo - Ip: Registrado - Cita:
zimmer
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Hola, quisiera contar algo de mi experiencia veraniega en un centro de menores inmigrantes porque creo que viene al caso y porque pienso que las exageraciones, igual que las patologías, son ejemplos que nos muestran más claramente los problemas por fuerza de su desmesura. He trabajado para una asociación que tenía dos pisos tutelados. En cada piso había 6 chicos, prácticamente todos marroquíes. Lo primero que me encuentro cuando me contratan: la jefa me dice que no hay apenas disciplina, que no hay modelo educativo, que no hay castigos, que la única herramienta que tienes para funcionar es tu sentido común. Vale, yo pensé, que siendo así, el ambiente estaría más o menos controlado, que los pisos funcionarían bien y que el sentido común (ese mínimo común de los sentidos) resultaría milagroso en ese lugar.

La visión de los educadores, en cuanto pude tener contacto con ellos, resultaba escéptica, desoladora y resignada. Los chicos pasaban del educador, le insultaban, se habían dado casos de agresiones, incluso un chico intentó apuñalar a un educador en una ocasión. La organización no se ocupaba de poner límites claros y los chicos brincaban a lomos de su propio narcisismo adolescente. Estaban envilecidos y borrachos de poder. Se habían convertido en dueños de lugar, y eran conscientes de ello. Un factor altamente peligroso para un educador como yo, inocente, novato y bienintencionado que había alimentado esperanzas utópicas respecto a sus propias consecuciones. Visto lo visto: educadores vasallos convertidos en una especie de animal de compañía que nunca alzaban la voz, que evitaban casi todos los peros, que esquivaban el conflicto como única estrategia posible de supervivencia, yo pensé que podría hacerme con el grupo si conseguía infundir esa autoridad intrínseca de la que habéis hablado, y que desde mi punto de vista está hecha de firmeza, coherencia , autoconfianza y verdadero interés por ellos. En un principio la cosa parecía ir bien. Había conseguido que nadie me insultara, que respetaran medianamente la convivencia. En fin, yo estaba contento, aunque tampoco sabía si el mérito era realmente mío o simplemente se había dado la dichosa casualidad de que les había caído en gracia. Pero los problemas llegaron cuando comenzaron mis enfrentamientos con el jefe de la manada, un niñato mafioso, chulesco, gorrón y desagradecido, que ya había edificado su propio mito de Corleone y no estaba dispuesto a aceptar el más mínimo desagravio. La tomó conmigo porque no cedía a sus chantajes, y en su liderezgo consiguió arrastrar a otros 2 chicos más. La verdad es que no lo pasé nada bien, llegaron a amenazarme con un cuchillo. Una vez, cansado de no poder hacer nada (las jefas vivían ajenas al conflicto, o se habían acostumbrado a él, y para ellas una amenaza con arma blanca era entendida como una especie de travesura), llegué a enfrentarme con ellos de forma agresiva, como en mis antigüos y beligerantes años de patio de colegio...te espero en la calle, si eres hombre. Hasta allí llegó mi desesperación, y mi impotencia. Afortunadamente no ocurrió nada que tuviésemos que lamentar. Yo cometí errores, dije cosas a destiempo, actué muchas veces de forma impulsiva, en fin, supongo que no iba preparado para ese lugar. Pero sí aprendí algo importante: nunca hay que esquivar el conflicto. Los problemas se pueden abordar de muchas maneras, y cada educador usará las estrategias que mejor encajen con su filosofía y con su carácter, pero nunca hay que bordear el problema o darlo por imposible. Creo que educar es un trabajo a tiempo completo, no puede uno desconectar del problema y regresar al día siguiente a ver lo que pasa. El educador tiene que llevarse el problema el casa, desayunar con él, metérselo en la cama, reflexionar y buscar salidas a una posible intervención. Hay una frase que me gusta, aunque no recuerdo el autor: "Cuánto más uno mira, más uno ve, y cuánto más uno ve, mejor sabe hacia donde mirar".

No estoy demasiado orgulloso de algunas de mis actuaciones educativas en esta corta experiencia, me sentí desbordado a veces, tembloroso y dubitativo cuando debí aparentar firmeza, a veces rudo cuando no hacía falta y otras veces permisivo por miedo o prudencia. Ahora siento, poco a poco, que voy digeriendo la vivencia, y me voy haciendo una imagen más clara del educador que quiero ser.

Afortunadamente logré salir de aquel horrible lugar con vida, y he tenido la fortuna de ser admitido en un centro (también para inmigrantes) en el que las cosas funcionan bien. Los directores saben lo que se hacen, son gente inteligente y con criterio, respetan la misión del educador y el prestigio de su figura. En fin, que estoy encantado, y aunque aún no he empezado a trabajar, estoy contento porque sé que tengo herramientas como educador, y no soy simplemente carne de cañón.

Esta pequeña experiencia, quizá pueda alumbrar algo más relevante, y es la necesidad imperiosa de restaurar urgentemente ¿milagrosamente? el principio de autoridad en la sociedad. Estoy convencido de que es el educador, con su saber hacer, el que se acaba ganando el respeto y el cariño verdadero de los alumnos, pero en ningún caso puede ser faltado al respeto ese otro educador, quizá más joven o con menos recursos, que aún no ha conseguido encontrar el arte de la enseñanza. La autoridad debe emanar de la figura del profesor, aunque sólo sirva para que se le tenga un mínimo de respeto, y ésta es una labor titánica ya que inciden muchísimos factores sociales e ideológicos que educan a nuestra sociedad más allá de las aulas, pero creo que resulta necesario, tanto el arte del buen hacer, como el hecho de no renunciar a una disciplina necesaria. Hablaba Savater, en su libro "el valor de educar" del valor pedagógico del miedo que siempre nos ha acompañado en nuestro proceso de humanización. Si un chico no tiene miedo a nada, quizá sea capaz de escuchar los cánticos de sirena del profesor, o también puede que se embriague de poder, y que se vuelva ciego y sordo. Eso, el ámbito educativo, no lo debería permitir, creo que es necesario restaurar formas civilizadas, pero significativas de castigos que limiten este desastroso panorama del actual sistema educativo

Yo iba a opositar este año para profe de secundaria, seguramente lo haga, aunque el panorama de acceso no parece muy esperanzador. Pero creo que quizá pase un par de años en este centro de inmigrantes, será una buena experiencia, y una escuela estupenda para enfrentarme a las aulas.

Siento haber soltado este rollo, quizá me ha servido de desahogo, aunque soy consciente de que eso no debería convertirse en suplicio de foreros despistados o inocentes.

Un saludo


(Última edición:: 17/10/09 02:03)
17/10/09 01:42 Vínculo - Ip: Registrado - Cita:
Musik
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Hola, no sé quien leerá ésto, pero necesito ayuda.

Ssoy maestra de música, de treintaytantos largos, pero novata...es decir, es mi primer año con los niños, y pese a que siempre he tenido mucha paciencia, algún día como hoy la he perdido y me he sentido frustrada e impotente.
Esta noche no puedo dormir de la preocupación. ¿Es mi culpa por que aún no he aprendido cómo hacerlo?
Cuando entra en la clase el director, todos se callan y se portan bien..en cuanto se va y se quedan conmigo, se descontrolan. Conclusión fácil a la que llego: La culpa es mía por no saberme imponer. Así que tengo que aprender a "imponerme" y a que me "obedezcan", aunque yo siempre he tendido a confiar en que los niños pueden autocontrolarse, pero voy viendo que es una utopía, por lo menos con una clase de tercero.

Cuando hablé con su tutora, me dijo: "Pues no lo entiendo, CONMIGO se portan bien", y se quedó tan ancha...con lo cual me he visto obligada a callarme mis problemas con el aula ya que si pido consejo o ayuda se me tachará de incompetente.

El director me advirtió de que tenía que "poner más orden en clase"..., porque a sus ojos, lo estaba haciendo mal, ya que se descontrolaban, pero tampoco recibí ayuda ni consejos de cómo conseguirlo. De hecho el director ya el primer día me dijo: "A mi despacho no me traigas ningún niño"...
Pero cuando les puse castigos, me llamaron fascista, los padres se rebotaron, los niños también...No puedo castigarles duramente, ni de forma colectiva porque dicen que es un error, ni tampoco puedo castigarles sin patio...apenas tengo recursos de control, mas que mi propia persona...y no me veo a mí misma como una persona intimidadora.

En el 2006 vi que Paz escribía:
" No sé cómo pero todos hemos sabido distinguir un profresor al que debíamos respetar y otro al que no. No estoy diciendo que haya profesores a los que no debemos respetar, pero sí hay profesores que tienen algo para los alumnos que intuyen que no deben de sobrepasarse, y no estoy hablando de miedo, ni de autoridad tiránica. Si no de autoridad incuestionable. Eso ocurre desde hace incontables años. Como alumna que fui, antes de llegar a ser profesora, como es lógico (o cronológico), no fui nunca una alumna problemática ni indisciplinada, pero enseguida percibía que profesor o profesora se iba a hacer con la clase y quién no."

Bueno, parece ser que soy de "las que no"...hay algunas clases que consigo que se comporten, si permanecen en el aula de siempre, pero a la que cambiamos de aula a otra más grande (la de música) se descontrolan. Ellos mismos (los de cuarto) me han dicho que quieren quedarse en el aula pequeña porque se portan mejor.

Sin embargo ese recurso no puedo usarlo con los de tercero, porque el director me los trae directamente al aula de música. También es necesario que estén en esa aula para cantar o realizar actividades que no molesten al resto de clases...

He intentado incentivarlos con premios...si se portan bien podrán apuntar en clase (les encanta salir a vigilar compañeros, pero los mismos que vigilan en la pizarra se portan fatal)..la disciplina está fallando tanto que ya este trimestre les he dicho que las notas serán únicamente en función de la actitud:
-Que muestren interés por aprender y estén atentos en clase
-Que se aprendan la canción que hay que cantar el día que vienen los padres a verles cantar en la fiesta escolar.
-Que respeten al profesor cuando hable y cuando un compañero cante o hable, guardando silencio.
-Que levanten la mano si quieren decir algo, sin levantarse de la mesa.

¡¡¡Les da igual!!! El trimestre pasado se quejaban de que les puse un examen "muy dificil" y que fui dura con las notas...aprobé a casi todos, pero no puse excelentes (porque no los merecían) y eso les desanimó.
Pero este trimestre como no tienen examen y lo saben, pasan de todo.

Los niños, que encima siempre son los mismos, se levantan de la silla y van a decirte no se qué interrumpiendo la clase, no guardan silencio cuando un compañero canta y les cuesta respetar, hablan fuerte, no me hacen caso y lo peor es que ni consigo que hagan una fila para salir a la calle a las 5. Salen de la clase cuando quieren y tengo que esperar a que les dé la gana de salir...muchas veces me dan papeles para repartir entre la clase a la salida, para dar a los padres, y no he sido capaz de poderlos repartir porque estoy más angustiada en lograr que hagan la fila que cuando me doy cuenta ya se han ido y yo aún con los papeles en la mano...un desastre.

Esta noche estaba apunto de tirar la toalla, de pensar que no sirvo para esto...pero luego pienso que con otras clases esto no me pasa tan a lo bestia. Es con este tercero...que lo tengo cruzado. Pienso que me han perdido el respeto, o que nunca me lo gané con ellos...de hecho la "sabelotodo" de la clase me ponía en cuestión mis explicaciones porque "ella iba a clase de música y allí a la corchea la llaman tate en vez de tata, con lo cual, sin duda yo me equivoco..." en fin....y yo encima cedí y le dije que la llamase como quisiese..

Con el insomnio me he puesto a buscar en google y he encontrado este foro...y he leído lo siguiente de una forera:

"Llevo más de veinte años dedicada a la enseñanza, y sigo percibiendo qué profesor no va a tener problemas disciplinarios con los alumnos, y qué profesor si los va a tener."

Y por lo que he visto, se trata de tener seguridad en uno mismo, tener "autoridad intrínseca", pero eso ¿Cómo se consigue? Por más que busco, no encuentro nada. Pero no me pienso rendir!!

Próximas estrategias que he pensado: Pedirles que hagan una redaccion sobre qué es el respeto. (Que busquen por internet, que pregunten a los padres, etc) Y otra en todo caso sobre la responsabilidad.
También he pensado en pasarles una batería de preguntas para que las contesten, del tipo:

1-¿Crees que la clase de música funciona bien?
2-¿Por qué?
3-¿Qué harías tú para mejorarlo?

Es decir, saber en qué fallo, y que se puede hacer para mejorar...pero ese test lo único que refleja es mi fracaso, y los alumnos en esas preguntas van a oler ese fracaso y esa autoridad perdida que yo misma parece que les esté suplicando...así que quizás sea un error preguntar la opinión de lo que pasa a los propios alumnos. Por un lado quizás les hiciera más conscientes de la situación, por el otro lado, que tomen consciencia de que realmente la disciplina en clase no sé como abordarla, será peor.

Estoy muy desanimada, y necesitaría consejos en este caso concreto.
También me gustaría poder tener el recurso de poder ponerles una nota en la agenda para que la vean los padres, al igual que puede hacer cualquier profesor ahi...incluso las cocineras pueden ponerles notas en la agenda...a mí nadie me ha dicho que yo pueda hacer eso, porque soy interina, especialista en música y sólo hago un tercio de jornada.
Nadie me ha ofrecido ese recurso, ni me ha comentado nada...parece ser que yo no tengo ninguna autoridad, pero por otro lado se me exige tenerla.

Cuando alguna vez puse castigos, el director les dijo a los niños que no lo hicieran...los propios niños me lo dijeron. Cuando dejé alguno a las 5 castigado en el aula sin salir (así los padres se enteran de que ha sido castigado) vino el director corriendo a decirme que eso no lo podía hacer.
Estoy atada de pies y manos...y sólo me queda el recurso de las notas..y si encima les pongo notas bajas, siempre viene alguna madre a quejarse de "por qué su hijo no ha sacado excelente en clase de música si en el resto de asignaturas lo ha sacado"...

Al final dan ganas de pasar de ellos, del mismo modo en que ellos no tienen respeto ninguno por mí. Me dan ganas de ponerme a leer un libro y decirles que hagan lo que les de la gana, qaue total, ya lo hacen....pero entonces seguro que también se quejarán de mí porque me niego a darles clase.

En fin...al borde de la desesperación, estoy tratando de calmarme...no tengo ayuda de nadie, sólo ensayo y error, y pocos medios. Tengo que aprender psicología infantil, leeré libros de conducta, disciplina, lo que haga falta...Si tenéis bibliografía recomendada que pueda leer, o vuestra experiencia como educadores, os agradecería si me echáis una mano.
No puedo creer que para esto "se nazca", porque creo que se puede aprender, y se pueden desarrollar habilidades, y si yo no las tengo, las obtendré..Me he de armar de paciencia, tirar para delante..yo no creo que haya buenos profesores y malos profesores...ahora mismo cualquiera podría acusarme de ser una de las malas, porque me cuesta hacer bien mi trabajo, pero justamente porque me preocupa hacerlo bien y quiero involucrarme en ello y no pasar de todo (pese a las tentaciones, porque lo más fácil es abandonar) es por lo que pienso que puedo llegar a ser una buena educadora.

Perdonad si ha sido muy largo y si he usado el foro para desahogarme, pero estoy segura de que otros docentes se habrán sentido como yo en el primer año, y puede que algunos/as tengan mis mismos problemas o similares, que se sientan identificados, y que entre todos podamos hacer algo.



23/2/11 04:32 Vínculo - Ip: Registrado - Cita:
juanchito
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Registrado: 5/4/11      Advertencias: 0
Musik, te escribi un mensaje privado.
5/4/11 20:00 Vínculo - Ip: Registrado - Cita:
Soledad
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Un saludo cordial ..espero que reciban mi aporte ya que es una problematica que se observa siempre por que la niñez y los adolescente son una nueva generacion ..para mi como docente la clave esta en trabajar como explica la psicologia actual pues por medio de negociaciones ...en ellos esta que ellos establezcan sus normas y asu vez qe si no las cumplen cual sera su sanción.
-Otro aspecto revise a conciencia ques lo que esta sucediendo con su didactica recuerde que hoy en dia se debe motivar la capacidad creativa en el alumno ...pregunte como le gustaria se les enseñe los diversos temas ....
haga que los alumnos sean los que expliquen las clases dele la oportunidad mediante exposiciones o ponencias el uso de las estrategias de la informatica y telecomunicación le aseguro que le soprprendera .
-La educacion y estrategias de enseñanza piden ahora del docente que sea un orientador que siempre estara pendiente ..los alumnos estan agotados de solo recepcionar temas conocimientos .dejelos actuar crear ..participar repartales los temas de dos o en grupos y coloqueles notas individules y grupales y evalue proponiendo que el corrdinador del grupo reparta y adjunte el trabajo de cada cual en un solo consolidado y por sorteo que expongan los contenidos eso hara que todos sepan del contenido total de trabajo ahhh sin faltas de ortografia y bien elaborado de tod elllo dependera su calificacion y mas que nada de su creatividad no es simplemente copiar y pegar contenidos de la compu es sintetizar ...
-Cambie y ellos estaran felices y mucho mas se ganara el respeto por que les ha comprendido yo ya llevo 30 años en educacion y he observado su evolución y aplicado hoy nuesvas formas de enseñanzas ...espero le sirva ..Soledad
21/10/11 06:02 Vínculo - Ip: Registrado - Cita:
laseño
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Registrado: 8/1/12      Advertencias: 0
Hola Musik, por el tiempo que ha pasado desde que escribiste tu mensaje, espero que ya te sientas mejor. Pero no puedo dejar de contestarte.

Respecto a lo que dices de que hay personas que sirven para esto y otras que no, puede que haya algo de cierto como para todo. Pero antes de juzgar si tú sirves o no, creo que deberías darte una oportunidad.

No conozco a ningún profesor (y te aseguro que conozco muchos) que lo haya hecho bien su primer año. Y sin embargo veo en ti aquello que hace que un profesor sea bueno "despues de algún tiempo", que es una autocrítica sana, un deseo de mejora contínuo y una disposición a poner todo lo que haga falta para conseguirlo.

El método de ensayo-error no es tan malo. Además la enseñanza te da la oprtunidad de iniciar cada año un nuevo curso en el que puedes probar cosas nuevas y cambiar las que no te han funcionado.

Si no te rindes, en un par de cursos notarás que te vas pareciendo a la maetra que quieres ser. Todos hemos pasado por ahí. Yo recuerdo mis primeros años como una tortura continuada. No sé en que momento cambió todo y comenzó a ser la profesión fascinante que es ahora.

Sigue reflexionando sobre lo que haces, sobre lo que te funciona y sobre lo que no y nunca permitas que los fracasos mermen tu autoestima. No solo por tu salud mental, sino porque los alumnos lo huelen. Y si huelen que dudas de ti misma, empezarán a dudar ellos también. En el fondo son niños asustados que buscan a alguien seguro de sí mismo en quien les parezca que pueden confiar.

Y otro consejo para terminar, busca amigos entre tus compañeros. El trabajo del profesor es duro y necesitamos apoyarnos los unos en los otros.

Ánimo y adelante, aunque al principio sea duro, a la larga merece la pena.

8/1/12 09:27 Vínculo - Ip: Registrado - Cita:
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