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Inicio del foro > FORO DE MOVILIZACIÓN EDUCATIVA > General > EL GRAN MOMENTO DE LA FILOSOFÍA.
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Izzy
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Esa evaluación "con rigor" de la que habla yo la veo complicadísima. Si se realiza por parte de los alumnos, a veces se usa como arma contra los profesores (este me ha suspendido -si es que se puede suspender todavía- y por eso lo valoro muy mal). Si se hace por parte del profesorado, puede caerse en el corporativismo. Por los dos lados nos pilla el toro.
25/4/2008 11:03 Vínculo - Ip: Registrado - Cita:
Ángeles
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La participación de alumnos en el Centro y en el Aula no es cosa de hoy, se habla de ello desde hace mucho tiempo, existen teorías al respecto; igualmente, en algunas empresas se están llevando a cabo políticas de participación - teoría apoyada por sociólogos… también tiene sus detractores. Opino que la participación, aportar ideas… es necesario. Tenemos que sentirnos parte integrante de nuestra familia, centro docente y de trabajo… y de la sociedad. Sentirse parte de un grupo, en el que nuestras opiniones… sean tomadas en consideración - discutidas con las de los otros…, aprendiendo también a respetar y a apoyar opciones válidas - es más que formativo.
Los extremismos nunca fueron buenos. Un niño participará cuando y hasta dónde pueda…
Son muchas las decisiones, que se tienen que tomar en los centros docentes, en las que pueden participar los alumnos, aportando ideas, acordando…
La ley de educación también lo contempla – aunque en menor medida… y saltada a la torera… Soy consciente de la dificultad, pero apuesto por ella.
El hombre tiende a hacer fácil lo que, muchas veces, no lo es tanto.
La formación del profesorado es algo muy serio. Llevo en el oficio también más de veinte años y nunca he criticado sólo a mis compañeros, porque sus carencias son las mías. Y sí, muchos maestros de infantil, primaria… son profesionales que trabajan, realizan su tarea lo mejor que pueden…, enseñan “las cuatro reglas” (para la que nos prepararon) con rigor. Pero hoy esto no es suficiente.
Los futuros profesionales de la enseñanza tienen que estar mejor formados. La enseñanza, la medicina… son profesiones muy importantes. Tenemos que aspirar a tener unos profesionales muy bien preparados. Todavía quedan maestros que realizaron su carrera, de tres cursos, tras un bachiller elemental que terminaban a los catorce años… Y aunque se han reciclado… Este es otro tema…
La formación del profesorado, desde mi punto de vista, es una de las no pocas causas “culpables” de la problemática actual en educación.
Y no hay que evaluar al profesorado, sino queremos… Los docentes nos evaluamos día a día, al igual que padres, médicos, políticos… El fruto de nuestra labor es evidente y, lo dicho por Marina como dice 123 raus, autocrítica de su labor y de sus funciones
Mi intención no es nunca atacar, sólo opinar; tampoco me he sentido atacada por ninguno de vosotros.

Saludos a todos. Y sigamos opinando
25/4/2008 17:42 Vínculo - Ip: Registrado - Cita:
curra
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Si coincidimos en que sería necesaria la Evaluacion del profesorado, entendiéndola como instrumento para intrducir mejoras orientadas a elevar . la calidad de la enseñanza, nos "tropezamos" con la piedra siguiente: ¿Quien evaluaría?.Mi respuesta rapida sería.... quien tuviera AUTORIDAD para ello. ¿Quien sería esa AUTORIDAD? ¿Los padres? ¿ Los alumnos?, ¿ La Administrción?.....
En base a qué principios se realizaría esta Evaluacion...... ¿ No tendríamos que EVALUAR los profesores con anterioridad las leyes educativas que han fracasado en otros paises europeos y aquí se nos han vendido como la "panacea" que solucionaría los problemas de la Educacion en España?.


25/4/2008 19:35 Vínculo - Ip: Registrado - Cita:
Amadeo
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Estoy confuso a leer sobre tantos temas en un mismo post.
En el pasado tenemos muchas experiencias que han mejorado la educación, en todas en mayor o menor medida ha existido una buena organización, entusiasmo, buena preparación humana, y dedicación en cuerpo y alma.
El profesorado tenia que ser el primer interesado en su continuo reciclaje, es cierto que hay maestros que aburren y otros que despiertan interés y curiosidad por la materia.
Los tiempos no ayudan, pero hay que tener muy presente que en el pasado la profesión se ejercía en peores condiciones y sin casi reconocimiento.
No seria mejor abrir post para tratar temas mas concretos y no tan globales.

25/4/2008 20:44 Vínculo - Ip: Registrado - Cita:
123raus
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El juez Calatayud, que conoce el paño, nos advierte que las prácticas educativas permisivas pueden convertir a muchos niños en adolescente problemáticos y hasta en delincuentes. Si esto es verdad, vamos listos. Sí, porque yo al menos, no hago más que constatar que las prácticas educativas permisivas son extremadamente frecuentes. Son, creo yo, la norma, no la excepción.

Muchas son las cosas que se podrían hablar de educación, pero yo opino que, actualmente, la permisividad es la madre del cordero. Reflexionemos: Si, según el experimentado y célebre juez, las prácticas educativas permisivas pueden convertir a un crío en un delincuente, ¿en que condiciones mentales dejará a un niño en cuanto que estudiante? ¿Pero qué niño “entrenado” para la delincuencia o, cuando menos el despotismo, podrá ser buen estudiante? Si ya lo de menos es que estudie.

Nombro al juez Calatayud por su reconocida fama, pero esos devastadores efectos conductuales (la delincuencia, la rebeldía, la frustración, la violencia…, los conocemos los psicólogos de siete sobras.

El drama de todo esto es que, mientras no cortemos rotundamente con las prácticas educativas familiares, los empeños de los profesores por mejorar sus métodos de enseñanza serán, me temo, baldíos. Ya podemos, los profesores o los psicólogos, investigar formas didácticas de captar la atención de los críos. La llevamos clara.

¿Está usted buscando el fallo o la exageración en cuanto acabo de decir? No lo busque. Le aseguro que los efectos psicológicos de la permisividad son devastadores, tremendos. Créame. Por supuesto, no todos los chicos consentidos y malcriados saldrán delincuentes, pero ninguno de ellos se librará de lastres psicológicos serios.

¿A qué se debe el fracaso escolar y los resultados del informe Pisa? ¿Es que hoy tenemos unos profesores tan malos que saben motivar e instruir a sus alumnos para que lean comprensivamente? No creo que se trate de eso, sino, simple y llanamente, de que los críos no estudian casi nada. No tienen hábito de estudio. Al menos muchos de ellos. No hay mayor enemigo para muchos “estudiantes” que el esfuerzo de abrir un libro y leerlo. Muchos chicos no comprenden ni lo que leen ni lo que oyen. Mis alumnos no comprenden mejor un texto leído por una tercera persona.

Yo me quedo asombrado cuando mis alumnos (en cursos de actividades extraescolares) de diez u once años me cuentan que hacen los deberes a las 22 horas, y que se acuestan, consecuentemente, a eso de media noche o más tarde aún. ¿Pero qué hábitos de estudio tienen? ¿Qué hábitos de estudio les inculcan en casa? Sencillamente, ninguno.

Para ir concretando: creo que necesitamos un debate nacional ya a cerca de los nefastos métodos permisivos de la educación actual (familiar y, en gran medida, escolar, aunque solo sea por rebote).

El juez Calatayud ofreció en televisión (no sé si tiene algún libro sobre todo esto) un decálogo de medidas (de creencias posmodernas) para convertir a un niño en un futuro delincuente. Eran medidas, claro está, propias de la “educación” permisiva. Yo ya las conozco. Yo aquí voy a hablar de algunas que expuso el juez y de otras que también forman parte del tesoro de la “educación” permisiva. Después de cada una de estas medidas-creencias, he anejado una réplica que yo creo sensata. Ustedes me dirán si es o no pertinente abrir un amplio debate sobre lo que viene a continuación. Espero que no solo Calatayud y yo (y algún otro ciudadano rara avis) lo creamos conveniente y urgente.


1. No hay que negarle nada al niño, pues no queremos que se frustre.

RÉPLICA SENSATA: Sí, pero el camino más directo hacia la frustración grave y crónica es no negarle nunca nada al niño, pues no aprenderá a soportar adecuadamente las frustraciones inherentes a la vida.

2. No hay que negarles nada o imponerles nada, porque entonces cogerán manía a la cosa impuesta, o peor aun, al mismo progenitor. Si quieren comer hamburguesas, no les obligues a comer manzanas, porque de adultos odiarán las manzanas. Y si les prohíbes algo no conseguirás sino el efecto contrario al perseguido.

Réplica sensata: pues nada, dejemos que empiecen a fumar a los doce años, si así lo desean. Es más, animémosles, pues quizá animándoles a fumar no empiecen a fumar, aunque solo sea por aquello de llevarnos la contraria. Educación permisiva es algo así como “educación” sin padres, casi casi una orfandad.

3. Los padres deben procurar ser los mejores amigos de sus hijos, para que no perciban a los padres como figuras de autoridad severas, lejanas y distantes.

Réplica sensata: de esa manera, ni consiguen ejercer de padres ni de amigos: más bien de espantapájaros. Si los padres se comportan como iguales de sus hijos, nada tiene de extraño que éstos no les obedezcan. A los amigos no hay por qué obedecerles.
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4. Hay que reírle las gracias para afianzar en él un yo seguro y desinhibido. Incluso aunque diga una palabrota.

Réplica sensata: No queremos niños inhibidos, pero tampoco niños “desvergonzados”, y si no se calibra bien, la desinhibición infantil conducirá directamente a la desvergüenza.

5. No hay que censurarle nada, para que no desarrolle destructivos sentimientos de culpa.

Réplica sensata: Los sentimientos de culpa no son una herencia del catolicismo, sino sentimientos naturales y necesarios en su justa medida. Si las personas no nos arrepintiéramos de nuestros malos actos, los repetiríamos tranquilamente. ¿Es eso lo que queremos?

6. Jamás hay que pegar a un niño.

Réplica sensata: Nunca debemos ser crueles con los niños (ni con nadie, claro), pero a veces es inevitable dar un azote al niño, siquiera para que entienda que no debe cruzar la carretera sin mirar si vienen coches, o para salvarle la vida cuando va a meter los dedos en el enchufe, o como reprensión justa por patear la espinilla de mamá.

7. Jamás hay que usar la fuerza física contra un niño.

Réplica sensata: ¿Y por qué no? Si el niño se niega a subir al carrito, ¿qué otro remedio nos queda que subirlo a la fuerza? ¿O lo dejamos que se salga con la suya?

8. Hay que dejarles hacer, pues los niños son naturaleza en estado puro y, por tanto, sabios. Más sabios que los adultos.

Réplica sensata: Estamos ante una sandez derivada del éxito de la teoría del Buen Salvaje de Rousseau. La espontaneidad natural de los niños debe ser sabiamente contenida por una buena educación. Si les dejamos expresarse libremente, encontraremos que su “sabiduría” no es ajena a la crueldad con el débil, la glotonería y la impulsividad ciega.

9. No hay que permitir que pasen por malos tragos, sino que es necesario facilitarles la vida.

Réplica sensata: cuando se sobreprotege a los críos, no se les permite practicar lo suficiente ciertas conductas que les serán necesarias para ir cobrando autonomía personal en su entorno físico y social. La sobreprotección es nefasta para el proceso de autonomía infantil y su maduración física y psíquica.

10. Debemos evitar que se enojen. Hay que consolarlos siempre que lloren.

Réplica sensata: No debe importarnos que se enojen si su enojo es debido a que hemos frustrado conductas desobedientes o malévolas. Por otro lado, a partir de cierta edad, el niño debe aprender a consolarse solo.

11. Hay que agasajarlos continuamente y hacerles muchos regalos para que sean felices y no crezca con las carencias materiales que sufrieron o pudieron sufrir sus padres o abuelos.

Réplica sensata: de esa manera no se consigue que sean más felices. Al revés, no agradecen nada y todo les parece insípido. Se sienten los reyes de la casa y ejercen de déspotas que creen merecerlo todo.

12. No hay que dar órdenes a los niños, para que no aprendan conductas autoritarias y despóticas.

Réplica sensata: Al contrario, hay que darles órdenes, si bien justas y sensatas. Cuando no aprenden a obedecer a sus mayores, entonces es cuando los niños, o muchos de ellos, sacan el “déspota” que llevan dentro, o el delincuente de que nos habla Calatayud.

13. No es bueno prohibir cosas al niño ni imponerles límites a sus conductas, pues no sabemos qué es mejor o qué es peor en educación y, en general, en la vida.

Réplica sensata: no es cierto: sabemos muchas cosas con total seguridad. Por otro lado, si nosotros, los adultos, no sabemos bien lo que está bien o está mal, ¿lo sabrán mejor los críos?

14. Hay que explicarles las cosas tantas veces como sean necesarias para que nos entiendan y comprendan.

Réplica sensata: es bueno que nos comprendan en la medida de lo posible, pero no es bueno esperar que nos comprendan siempre. Muchas veces ellos tendrán que obedecernos sin esperar que comprendan nuestras órdenes.

15. Todos los niños son buenos. Si se portan mal es porque han imitado a sus mayores o a patrones culturales inadecuados.

Réplica sensata: como dice el juez Calatayud: “Hay niños malos”, y bien malos. Todos los seres humanos somos capaces de albergar intenciones buenas y malas y de comportarnos bien o mal de manera espontánea.

16. Debemos contar democráticamente con la opinión del niño y su parecer, para que vayan aprendiendo a comportarse de manera democrática.

Réplica sensata: sí, siempre y cuando ellos entiendan que nosotros tenemos la última palabra y que nuestras decisiones son inapelables. Una cosa es que tengan voz y otra que tengan voto. El padre justo debe escuchar los gustos y opiniones del crío, pero él debe decidir en qué medida se trata de gustos y opiniones razonables.

17. Hay que dialogar mucho con los niños, incluso con los más pequeños.

Réplica sensata: Hay que hablarles, pero no con la esperanza de que nos vayan a entender. No cifremos nuestras esperanzas de educar bien a los niños en la posibilidad remota de que los críos entiendan lo que les decimos. Muchas veces, no hay diálogo entre padres e hijos, sino un monólogo sin sentido de los padres.

18. Hay que premiarlos cada vez que hacen algo bueno.

Réplica sensata: hay que premiarlos cuando se están instaurando en ellos conductas y hábitos buenos. Una vez instalados, ya no hacen falta premios. Los premios, por otro lado, consistirán, principalmente, en halagos, caricias y expresiones de ánimo.

19. Debemos deshacernos de términos, expresiones y conceptos autoritarios relacionados con la educación: prohibir, ordenar, mandar, prescribir, etc. Es mejor sugerir, invitar, proponer, insinuar, inspirar...

Réplica sensata: no debemos de deshacernos de esos términos. No es correcto sugerir al niño que quite la mesa o invitarle a que haga su habitación, por la sencilla razón de que el niño puede rehusar, con propiedad y lícitamente, la invitación o la sugerencia. En cambio, por definición, las órdenes no se pueden rehusar sin sufrir una consecuencia desagradable. Hay cosas que no son negociables o aplazables.

20. Si los menores hacen algo malo es porque sus tutores no los han vigilado y controlado suficientemente, porque ellos, como menores que son, no pueden ser responsables de sus actos.

Réplica sensata: Como decía acertadamente una compañera de foro: hemos llegado a considerar culpables de los destrozos que hacen los jóvenes a los vigilantes. Esto no puede ser. Si los menores se van de rositas cada vez que hacen algo mal, jamás aprenderán a ser responsables. Pues “respons-able” es quien puede “responder” de su conducta. Cuando un adolescente hace una gamberrada, sabe lo que está haciendo, de modo que debe “responder” de sus actos. Cuando el niño pequeño hace algo que no debe hacer, es necesario el castigo para que comprenda que sus malos actos implican consecuencias desagradables: aprenderá así que hay que responder de los actos propios. No existe la responsabilidad como algo abstracto o como substancia. Existen actos de responsabilidad que, como tales, se aprenden y se entrenan: actos en que la persona, menor o adulta, responde de sus actos.

Ya me dirán ustedes.

Saludos y gracias.

26/4/2008 00:23 Vínculo - Ip: Registrado - Cita:
curra
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¡ Qué bien ! Ya vamos llegando a lo que yo quería plantear.....¿ No serán los nefastos resultados educativos consecuencia de esta "epoca Permisiva" por la que estamos atravesando?
Los padres son permisivos, y lo malo no es esto, es que además "se rasgan" las vestiduras cuando algún profesor "adopta " medidas correctoras desde su Autoridad y con Autoridad...... Yo podría contar miles de "hechos reales" que he visto con mis propios ojos que abalan esto. Incluso con la consecuencia hasta de AGRESIONES al profesorado por parte de los padres. ESTO SOLO SE PUEDE ARREGLAR DESDE LA APLICACION DE LEYES EDUCATIVAS ADECUADAS.
A esta SITUACION no se ha llegado por la "discutible" formacion del profesorado.
La permisividad viene de la mano de bajisimos niveles de exigencia, y eso produce nefastas consecuencias, a las pruebas me remito.
26/4/2008 13:46 Vínculo - Ip: Registrado - Cita:
Ángeles
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De acuerdo, ésta es una de las grandes causas que provocan el problema en cuestión.

¿Y qué proponéis para solucionarlo? ¿Cómo llegaremos a las familias?

¿Desde los centros educativos, los medios de comunicación de masa, ayuntamientos (servicios sociales, etc.), partidos políticos, sindicatos, etc.? Y a través de… ¿escuelas de padres dependientes de centros educativos (incluido adultos y sobre todo desde los centros de adultos), universidades populares, asociaciones, programas televisivos, etc.? ¿Sería necesario legislar al respecto?



(Última edición:: 26/4/2008 21:06)
26/4/2008 20:48 Vínculo - Ip: Registrado - Cita:
curra
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No sólo creo que sea necesario la legislacion que amparare la Autoridad de los docentes, sino que es absolutamente imprescindible..... Hemos llegado a un situación muy crítica.
Y vuelvo a lo que planteé con anterioridad: Es imprescindible la delimitación de las Competencias educativas..... ¿ Cómo puede ser posible que a la hora de decidir si un alumno de Primaria repite curso o no , el criterio de los padres sea decisivo en esta resolucion ? ¿Como podemos aceptar esto ? ¿ En qué galimatias se ha convertido la Educacion? En el "galimatias" que permite y ampara LA LEY EDUCATIVA con la que nos regimos......
Tengo miles de pruebas para certificar y demostrar lo que sostengo. Mientras la Ley no ampare nuestra AUTORIDAD EDUCATIVA no habrá solución.

26/4/2008 21:29 Vínculo - Ip: Registrado - Cita:
123raus
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Todavía hay más, compañeros de fatigas. Antes de meterme en harina, vaya por delante lo que ya dije: cada agente educativo debe hacer autocrítica. Dicho esto, considero que mientras no tumbemos el imperio de la permisividad, ni siquiera una formación ideal del profesorado, conseguiría gran cosa para frenar el tremendo fracaso escolar que hoy sufrimos.



Creencia permisiva posmoderna:

21. “Mi hijo tiene derecho a recibir un título al acabar la ESO.”

Réplica sensata: No señor, la Administración (la escuela) no está obligada a expedir ese título a su hijo. Debe dárselo si su hijo se lo gana. El deber de la Administración es proporcionar a su hijo los medios necesarios (recursos materiales y personales) para garantizar su escolarización y para que pueda estudiar. Ya está, pero no es poco.


RADIOGRAFÍA DE LA EDUCACIÓN FORMAL.

LA TOMA DE CONCIENCIA DEL PROFESORADO.

El colectivo de profesores es, probablemente, el que antes se habrá percatado de la nocividad de las prácticas permisivas, precisamente por ser el colectivo que más duramente las sufre (no en vano, Marina une a su condición de filósofo, la de profesor). También los padres sufren esa nocividad, claro. Y ello explica que haya tantas denuncias de padres a hijos por sufrir malos tratos de éstos. Pero se me antoja que el colectivo de profesores está en mejores condiciones para reaccionar contra la ideología permisiva. ¿Por qué? Porque todos los profesores tienen la oportunidad de contrastar a diario sus experiencias con otros colegas, y eso ayuda a aclarar la situación y a tomar antes conciencia de lo que está pasando.



PENSAMIENTO Y VOLUNTAD DERROTADOS.

El pensamiento derrotado; la voluntad perdida. Nuestros niños no harán sus tareas escolares o domésticas bajo el imperativo de la voluntad y el esfuerzo. ¿Por qué no? Pues porque la voluntad va asociada al deber, a la obligación. La posmodernidad ha proscrito también la voluntad, igualmente asociada a los grandes poderes despóticos de hace unas décadas. Nada de deberes ni obligaciones. Es la era del post-deber, según expresión de algunos. Ahora las personas tenemos que hacer las cosas no por observancia de las leyes del deber, sino por gusto y motivación, por seducción. Si los niños no aprenden es, entonces, por culpa del maestro o del sistema educativo, que no se han esforzado lo suficiente en captar la atención del niño. No han conseguido motivarle: es decir, divertirle para que aprenda sin darse cuenta.


LA LETRA CON RISAS ENTRA.

Antes o después, a un despropósito le seguirá otro despropósito de índole opuesta. A la odiosa concepción de que “la letra con sangre entra” le ha sucedido la estúpida concepción de que la “letra con juego y risas entra”. Nada de forzar la atención del niño en el libro de texto. El libro de texto tiene que llamar la atención del alumno. ¿Cómo? Pues con colorines por cada rincón de las páginas, con diseños atractivos, con guías continuas para que el infante se oriente mejor. Y, por supuesto, también el maestro deberá hacer lo indecible para captar la atención errática del crío. ¿Cómo? Pues a base de una formación extra y un currículo extensísimo sobre maneras de hacer grupos con niños, de dinámicas de grupos, de mil recursos lúdicos y festivos.


HAY QUE SER VERSÁTIL. LA SITUACIÓN DE ESCUELAS E INSTITUTOS.

En esta pedagogía del impulso festivo, lúdico y divertido, los libros deben ser divertidos, los maestros amenos y el sistema educativo proteico, versátil y voluble. Versátil para poder satisfacer en cada momento las demandas explícitas u ocultas del alumnado. Buena parte de los fracasos escolares se atribuye automáticamente a la supuesta rigidez del sistema educativo, por no saber cambiar a tiempo, por no conseguir estimular las mentes dispersas de sus educandos. El maestro entona el mea culpa: “No he sabido llamar su atención, tendré que estudiar más dinámicas de grupo, más técnicas de agrupación de alumno, más juegos…” Los directores de los centros desean contar con todos los recursos materiales y personales para que el aprendizaje sea siempre estimulante y adaptado a las necesidades y peculiaridades de cada clase y cada alumno. Y ahí tenemos a los SOEV, PTs, ALs, EALI, psicopedagogos, PTSCs… y las adaptaciones curriculares, y las adaptaciones de la clase, y las adaptaciones del centro y las tecnologías del ordenador y… Jamás en la historia de España ha habido tantos recursos a disposición de nuestros chicos. Y sin embargo, ahí tenemos el galopante fracaso escolar y el informe Pisa, pisándonos nuestras ilusiones. La permisividad es inexpugnable. O lo parece.

Nada tiene de extraño tanto abandono y fracaso escolares. Pues, en definitiva, esta concepción ortopédica de la educación está condenada al fracaso. Hacer todo tipo de adaptaciones para que el estudio resulte atractivo y estimulante no es el camino. El sistema educativo debe adaptarse en alguna medida a las peculiaridades del alumnado, cómo no, pero éste debe adaptarse a las exigencias que todo estudio lleva implícitas: debe estudiar él. Pues al igual que nadie puede conducir por ti, según reza una acertada leyenda de la DGT, nadie puede estudiar por el alumno.


EL PROFESORADO.

No descubro nada: Los maestros y los profesores se encuentran inermes en sus clases, están quemados. Como decía hace poco una compañera de foro: el desgaste emocional es muy grande. Realmente, es muy duro enfrentarse todos los días a un aula de alumnos insolentes y desmadrados. Pero también -como decía la misma lúcida compañera- confundidos. Los maestros y profesores pueden estar profesionalmente bien formados, pero no siempre consiguen ponerse de acuerdo ni apoyarse mutuamente ante las dificultades que provocan alumnos insolentes e indisciplinados.

Los docentes sufren las tasas más elevadas de bajas laborales por depresión y ansiedad. Desmotivados y desilusionados, difícilmente encontrarán energía y ganas para seguir adelante, pese a que muchos de ellos sean excelentes maestros.

La Administración “combate” el fracaso escolar presionando a los enseñantes para que no haya muchos suspensos. ¿A qué gobierno podría convenir que las tasas de fracaso escolar fueran muy abultadas?



Efectivamente, como dice Curra, debería haber una clara delimitación de competencias, de modo que se eliminaran las interferencias de los padres en las decisiones que, por lógica, sólo competen al profesorado. Sin embargo, esa ley no creo que fuese suficiente (¡sí necesaria: ya!). Ningún gobierno quiere hacerse impopular haciendo una ley de ese tipo: las mentes posmodernas (la mayoría) pondría el grito en el cielo: Muchos acusarían al gobierno de querer discriminar a los padres del proceso educativo de los chicos. Y así, recurriendo al arsenal lacrimógeno y demagógico del victimismo, los gobernantes de turno no se atreverían a mover un dedo.

Supongo que para que esa necesaria ley (y otras) se apruebe, se necesitará, previamente, ablandar el terreno con campañas intensas de información veraz y concienciación, en las que intervengan muy activamente psicólogos y pedagogos competentes, y, por supuesto, el mismo profesorado.

Para ir empezando, ¿qué tal si ustedes, amigos directores de centros educativos y profesores, reparten entre los padres ese listado de creencias permisivas que yo mismo he refutado? Supongo que puede ser una medida más o menos eficaz para promover la discusión y el debate. Digan la verdad: que lo escribe un psicólogo preocupado por lo que está ocurriendo. Me tienen a su disposición para cualquier sugerencia o enmienda. También puedo hacer un encabezado a modo de introducción de ese listado de creencias permisivas refutadas. Ustedes dirán.

Saludos.


26/4/2008 22:41 Vínculo - Ip: Registrado - Cita:
curra
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Efectivamente, La Administración presiona al profesorado para que el nivel de suspensos descienda y así poder "combatir" el fracaso escolar..... pero en Andalucia ya es "el remate del tomate"..... La Administración saca de la CHISTERA la solucion mágica....EL PLAN DE CALIDAD Y MEJORA DE LOS RENDIMIENTOS ESCOLARES......INCENTIVOS ECONOMICOS PARA EL PROFESORADO SI PREVIAMENTE ,CLARO, SE ALCANZAN LOS OBJETIVOS QUE MEJOREN LOS RENDIMIENTOS ESCOLARES....."Te pago un poco mas para que los resultados se eleven....."y todos contentos.....padres, alumnos y profesores..... ¡ Increible!.....Tenemos mucho que hablar de esto.
Y llegamos al GRAN TEMA DE LA POLITICA EDUCATIVA......Yo creo, sinceramente, que soportamos un Sistema Educativo basado es la DEMAGOGIA mas atroz.....y claro, los resultados no pueden ser otros....Podemos provocar debates entre los padres, por supuesto, la idea es muy buena, ya sabeis que soy directora en un colegio publico, y encantada de difundir el listado de creencias permisivas que has elaborado y encantada y dispuesta para hacer todo o que esté en mi mano, pero esta "actuación" debe venir de la mano de la previa actuación del profesorado......
Creo que necesitamos provocar una "REVOLUCION EDUCATIVA" desde el profesorado y dentro del profesorado.....si "Las Leyes no nos gustan....." tendremos que provocar que se cambien.....
27/4/2008 10:45 Vínculo - Ip: Registrado - Cita:
Ángeles
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Amadeo no había leído tu comentario, me lo salté, no me di cuenta. Tienes razón hemos mezclado demasiadas temas en este post.

Me parece bien lo de difundir el listado, 123 raus, todo lo que mejore la situación debe ser bienvenido. Tenemos que hacer algo para enderezar lo torcido… Lo difundiré no sólo en mi Centro también en otros que conozco…

No obstante, me gustaría, por si algún compañero preguntara:

¿Se están llevando a cabo fórmulas de este tipo en otros países?

Y, una curiosidad, sabéis:

¿Qué sistemas educativos están considerados por los entendidos en Pedagogía… como los mejores del mundo?

El de EEUU, el de Japón, China, Gran Bretaña, Alemania…

¿Qué podemos aprender de ellos?

Personalmente considero que algunas de las medidas útiles – para empezar - serían:

Exigir exámenes en septiembre (en todas las Comunidades) a partir del último ciclo de Primaria.

Promoción de alumnos a cargo sólo de los profesores que impartieron enseñanzas en el ciclo, contando con el informe y sugerencias - en los casos que sea necesario - del equipo psicopedagógico. Sin presiones de la Administración…

Notas frecuentes de docentes a padres: comentarios en cuadernos de trabajo del alumno, programas como rayuela…

Coordinación de docentes que imparten enseñanzas en un mismo grupo-clase con el fin de realizar una enseñanza globalizada primero e interdisciplinar después – sólo cuando sea preciso - tampoco hay que trabajar todo de modo interdisciplinar… Pero no debemos, por ejemplo, estar trabajando la Edad Media en Historia y el siglo XX en Literatura. Coordinación en cuanto a la disciplina y todo lo relacionado con actitudes, valores y habilidades sociales de los alumnos (coordinada por el tutor), esto no creo que requiera muchas actividades específicas, es cuestión de observación, corrección… Los principios metodológicos empleados también han de ser revisados y ajustados, ¿nos interesa averiguar aprendizajes previos, impartir enseñanzas significativas, cooperativas, crítica, actividades individualizadas, socialización igualitaria o son otros los principios metodológicos que queremos emplear: competitividad, enseñanzas tendentes a la domesticación, acríticas, etc. o…?

Soy partidaria del constructivismo y de las enseñanzas globalizadas e interdisciplinares, de la socialización igualitaria (en cuanto al sexo, raza, clase social, etc.), de las enseñanzas cooperativas (porque la unión hace la fuerza), de la enseñanza crítica (criticar lo que está mal es necesario, es lo que hacemos aquí, pero ésta crítica ha de ser positiva, es decir debe proponer soluciones viables a lo criticado), creativa…

Implicar a los padres en la educación de los hijos significa pedirles que dediquen al menos una rato al día en inspeccionar las tareas de los hijos, averiguar si lo entendieron todo, si hicieron los deberes - repasar con ellos -, si los profesores pusieron alguna nota en el cuaderno de tareas… Los padres deben colaborar con los profesores en este sentido…

Saludos

27/4/2008 14:39 Vínculo - Ip: Registrado - Cita:
123raus
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Gracias por vuestra colaboración, Curra y Ángeles. A ti, Ángeles, permíteme que te felicite. Hemos discutido mucho tú y yo, y el hecho de que estés dispuesta a difundir ese listado de posmodernas creencias permisivas demuestra, de verdad, tu deseo de aprender y de cambiar lo necesario a la luz de nueva información y otros razonamientos. Esto no se ve todos los días.

Desconozco el sistema educativo de esos países. Lo que sé de Estados Unidos no se corresponde con esa clasificación, pero en fin, no hablaré de lo que no sé. Una amiga que estuvo trabajando allí de profesora de inglés, me contó que el control que la Administración ejerce sobre el profesorado es tremendo, pero que reinaba la permisividad en relación con los alumnos. Justo lo que cabría esperar de un país permisivo como USA, aunque luego tengan su pena de muerte y su manifiesta brutalidad policial. En fin, no sé.

Al señor Lzzy quiero decirle que leí hace ya muchos años La rebelión de las masas, pero no La democracia morbosa. La leeré, amigo lzzy.

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Ahora voy a decir unas cuantas cosas del famoso Plan de calidad.

Ese Plan de Calidad está abocado al fracaso. Yo me pregunto qué clase de asesores educativos tiene este gobierno para creer que el problema radica en que los profesores no hacen bien su trabajo. Qué disparate.

Eso me lleva a pensar que los políticos están en la inopia. Seguramente comparten la mentalidad permisiva de la población en general, y eso sí que es realmente grave. Estoy escribiendo un artículo sobre la exageración: quiero ofrecer un modelo teórico que explique cómo muchas ideas y conductas se disparatan e incluso llegan a la obcecación demencial.

Si la causa principal del fracaso escolar fuera que los docentes no cumplen con su parte, tampoco creo que ese Plan de Calidad solucionara gran cosa. Pero, como ya he dicho, la causa no es ésa, ni mucho menos. La causa es la permisividad familiar (general por otro lado) en todos los órdenes (o en todos los desórdenes).


Entre muchas otras cosas, el profesorado tendría que decirle a la Administración:

1. Señores políticos y legisladores educativos, ustedes atribuyen el fracaso escolar a la supuesta poca implicación del profesorado. Por eso ustedes nos presionan para que la cosa cambie. Nos incentivan para ser más responsables. Pero la cuestión es la siguiente: ¿Cómo vamos a asumir nuestra responsabilidad correctamente si carecemos de la autoridad legal necesaria para imponer el tipo de educación que necesitamos? Si carecemos de autoridad y competencias exclusivas, no podemos ser responsables del actual fracaso educativo ni del que seguiremos teniendo, con o sin Plan de Calidad.
2. ¿Quieren ustedes mejores resultados? Fenomenal. Pero dígannos de qué poderes disponemos por ley para sancionar a los niños que deciden no estudiar.
3. Si los padres no colaboran, sino que más bien obstaculizan nuestra labor, ¿de qué “armas” legales dispondremos cuando un padre ponga el grito en el cielo porque su profesor “ha osado” castigarlo de tal o cual manera por su insolencia o por reventar la clase?
4. Si los alumnos no estudian en casa ni tienen hábitos de estudio sensatos, ¿de qué manera los profesores podremos ser culpables de eso? ¿Cómo podremos controlar la irresponsabilidad de esos millones de progenitores que no imponen hábitos de estudios a sus hijos?

Es necesario cambiar la ley, claro está. Pero me temo que eso no sería suficiente. En el mejor de los casos -aunque sería ya mucho-, los profesores tendrían más margen de maniobra y competencias bien delimitadas y exclusivas, pero el éxito de la educación de un país no solo depende de la libertad de cátedra y el buen hacer del profesorado. Si los chicos llegan a casa y se encuentran a unos padres que nos les animan ni les obligan (si es el caso) a estudiar cada día y a horas adecuadas, el fracaso escolar seguirá impertérrito su rumbo.

Por eso creo también necesario, estimados compañeros, intentar por todos los medios cambiar la ideología permisiva incardinada en la mentalidad de la población. Como dice Ángeles, debemos abrir todos los frentes que podamos: Padres, ayuntamientos, asociaciones, escuelas de padres, medios de comunicación,…


NECESITAMOS:

1. Cambiar las ideas de los políticos, terriblemente mal asesorados por colegas míos, tan incompetentes como demagogos. Ese cambio de ideas hará posible una nueva ley educativa sensata.
2. Pero como en una sociedad democrática no es bueno que las leyes vayan separadas del sentir ciudadano, también es necesario cambiar las ideas y creencias erróneas de la población.


Desde luego, sería mal negocio que la población de padres se sintiera atacada, y más con los humos que hay hoy día. Se da una cosa muy curiosa: seguramente los diferentes agentes educativos somos, a la vez, culpables y víctimas de lo que está pasando. Fíjense en cómo unos y otros nos hemos ido quitando autoridad frente a los niños:

- Los maestros no pueden tomar algunas decisiones de su exclusiva incumbencia sin contar con la opinión de los padres. Esto “beneficia” (aparentemente), claro está, al niño, objeto de todas las atenciones imaginables y de infinitos derechos.
- Los mismos padres tienen prohibido por ley dar una azotazo o un cachete a su hijo, so pena de pasar por monstruos maltratadores. Lo he dicho ya y no me importa repetirlo: si no se considera la intensidad, la frecuencia y el motivo del cachete, es imposible establecer si el padre ha hecho o no un uso justificado de ese cachete. Un niño que le saca la lengua al abuelo o incluso le pega, debe ser castigado, y darle un cachete no convierte a nadie en maltratador. Si usted bebe vino, ¿es justo considerarlo un alcohólico? Rotundamente: no. Tendremos que averiguar la cantidad de alcohol que ingiere en cada toma y la frecuencia con que usted lo toma. Si no contamos con esta información, no podemos pronunciarnos al respecto.
- La mentalidad permisiva reinante también constriñe la acción de las leyes y la Administración. Esa mentalidad favoreció la promulgación de la famosa Ley de Menor (y otras para adultos, claro), que da carta blanca a los menores para que delincan impunemente. Con esa ley vigente, las mismas autoridades tienen muy difícil impartir justicia.

Así pues, vemos que los diferentes agentes educativos se ven privados de actuar con la autoridad que, por lógica, les corresponde.

En mi opinión, nada nos urge más que combatir con todas nuestras fuerzas todas las creencias permisivas que están inoculadas en las cabezas de muchos padres, también de profesores (aunque seguro que éstos saldrán antes del engaño y la trampa de la permisividad), de psicólogos y pedagogos, de periodistas y de políticos.

Saludos y gracias.
27/4/2008 18:50 Vínculo - Ip: Registrado - Cita:
Amadeo
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El tema de la permisibilidad es un factor importante, pero ni mucho menos el más importante, el motivo que lleva a esa tolerancia excesiva es la falta de exigencia.
Tenemos que ser exigentes con nuestros hijos, pero con todos, profesores, profesionales administración, políticos y con nosotros mismos.
Actualmente el de mayor éxito es el sistema educativo finlandés, que es una suma de complicidades que va desde la Administración hasta el alumnado, y tienen en la primaria un personal docente altamente cualificado.
Un comentario de un reportaje:
“No podemos permitir que ningún alumno quede retrasado, aunque suponga trabajo extra” dice Eeva, profesora de secundaria. “no dividimos a los alumnos entre los que van mejor y los que van peor. Todo el mundo es igual. No hay repetidores. No dejamos que ninguno se quede atrás ni que abandone los estudios antes de acabar la enseñanza obligatoria” insiste Eeva. “si detectamos un problema en un alumno, nos ponemos en marcha profesores, especialistas y padres” añade.
La primeria es muy importante todo lo que no se haga en primaria cuando toca, se arrastra y es casi imposible superar en la secundaria.
La solución siempre es una suma de factores y deducir el problema a uno solo es simplificar el problema.
27/4/2008 19:52 Vínculo - Ip: Registrado - Cita:
123raus
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Pues perdóneme, Amadeo, pero no entiendo bien su objeción. A mí entender, la baja exigencia de la que habla, forma parte inherente de la ideología de la permisividad. La cuestión es que en el actual sistema de creencias, los padres (aunque también maestros y profesores, claro) no están por la labor de exigir esfuerzo a sus hijos.

Permisividad y baja exigencia van en el mismo lote. Pues con el actual sistema de creencias permisivas, muchos padres no saben cómo pueden presionar a sus hijos para que estudien y se esfuercen más. Incluso creen que no es bueno presionarlos para que hagan cosas que no quieren hacer, tales como estudiar o hacer las tareas domésticas que les correspondan. Se cuentan por legiones los padres que no tienen idea de qué hacer para que sus hijos cumplan con su parte, en cuanto que hijos y de alumnos. Esta incapacidad para saber presionar al hijo eficazmente es, exactamente, la baja exigencia de la que usted habla.

Si por culpa de esa permisividad, un niño le dice a su madre que no le da la gana de estudiar (y le aseguro que no hablo de casos “hipotéticos”, ¿dónde queda el esfuerzo y la exigencia necesarios? La permisividad corta de raíz toda posibilidad de conseguir una educación basada en el esfuerzo y la superación. ¡Es que si los padres supieran imponerse para que el niño se esforzara en los estudios, no serían padres permisivos!

Si, según el juez Calatayud (no según yo, que no soy nadie), la permisividad conduce fácilmente al mundo de la delincuencia, ¿qué suerte correrán el esfuerzo, la civilidad y la exigencia del alumno? Si digo que la permisividad es devastadora es porque anula la posibilidad de que el chico desarrolle y eduque la voluntad y el pensamiento. No en vano en uno de los mensajes anteriores hablo de la derrota del pensamiento y la voluntad. ¿Cómo va a ser posible el esfuerzo en niños a quienes, permisividad mediante, no se les ha enseñado a controlar sus impulsos y a tolerar la frustración? La relajación y el dejarse llevar por los apetitos sin refinar son cosas propias, precisamente, de la ideología permisiva.

La permisividad me parece la madre del cordero, señor Amadeo, porque, precisamente, conduce directamente al bajo esfuerzo y la poca exigencia y autoexigencia. Espero que esta aclaración nos permita entender, Amadeo, que estamos hablando de lo mismo, o de cosas afines y genéticamente emparentadas.

Por otro lado, no seré yo quien reduzca todo a un solo factor. También he dicho que cada agente educativo debe hacer autocrítica de su trabajo. Cada cual debería intentar mejorar su rendimiento y sus conocimientos técnicos.


Saludos y gracias.

27/4/2008 22:55 Vínculo - Ip: Registrado - Cita:
Izzy
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123raus, perdón por la confusión, si no recuerdo mal "la democracia morbosa" es un artículo de Ortega incluido en su obra "El espectador".
Saludos.
28/4/2008 01:25 Vínculo - Ip: Registrado - Cita:
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