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Inicio del foro > FORO DE MOVILIZACIÓN EDUCATIVA > General > EL GRAN MOMENTO DE LA FILOSOFÍA.
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123raus
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“123raus, razón no le falta pero su expresiones me suenan a sermón, apocalíptico,”

De lo cual se deduce que usted debe de conocer sermones apocalípticos no desangelados de razón. Yo, por el contrario, no conozco ningún sermón apocalíptico razonable.

No le bastaba a usted con ver en mí a un apologista de los estados policiales: ¡ahí es nada! Ahora también resueno con tono apocalíptico. Qué ironía para un ateo como yo. Carga usted su honda de pesadas piedras, pero creo que la puntería no le acompaña. Le recomiendo no leer más mis mensajes, no sea que descubra en ellos algún otro poder maléfico incontrolable.

Pero aparte de estas impresiones y aprensiones suyas sobre mis escritos, de nuevo no encuentro ningún argumento concreto que discutir con usted. Quién lo diría: Con lo amigo de lo concreto que es usted.

A mí, señor Amadeo, sus mensajes me suenan algo tramposos, y me lo seguirán pareciendo hasta el momento en que usted se digne señalarme qué dato, idea, argumento o expresión concreta le suena a usted a sermón apocalíptico. Deduzco que tendrá usted bastantes expresiones apocalípticas razonables que censurarme. Dígnese mostrarme alguna. Proporciónese usted la oportunidad de que yo le pueda dar la razón, hombre.

Compréndame: Yo no voy a tomar ejemplo de usted en esto de decir las cosas sin fundamentarlas. Me he tomado la molestia de ver algunos de sus mensajes, para ver a qué me sonaban. Veamos:

“El problema más bien que la pérdida de autoridad ha sido perder el norte, actuando de una forma desordenada y errática, perdiendo el sentido de la orientación o de la realidad.”


Esto lo ha escrito usted, Amadeo… no yo. Yo no diría que es la frase de un apocalíptico, pero tampoco la de alguien que ve la cosa de color rosáceo.


Consideremos esta otra frase suya:

“En general no le damos a la educación la importancia que tiene, en lo político nadie se lo toma en serio, socialmente no se valora ni se estimula y administrativamente no se investiga ni se pone remedios a las dificultades del aprendizaje.”


¿Quién diría que ésta es frase de un optimista? ¡Y me dice usted a mí sermonero apocalíptico! Yo creo que también podría decirle a usted: hombre, no lo hacemos tan mal. Pero no, me abstendré: creo que lo estamos haciendo bastante mal. Lleva usted razón.

Usted hace hincapié en lo de la exigencia, cosa que yo suscribo en gran medida, aunque a la falta de exigencia actual le atribuya yo una paternidad diferente a la que le atribuye usted. La siguiente es otra de sus frases:

“Cuanto mas exigentes con los demás y con nosotros mismo seamos mejores resultados tendremos.
A mi gustaría leer y escribir sobre problemas concretos, y discutir que falla y proponer soluciones.”


Pero luego podemos encontrar que usted también ha dicho lo siguiente:

“Hablando de analfabetos a mi también se me ha quedado grabada esta expresión de Carles Rahola.
Sera porque he aprendido cosas de analfabetos que ninguna escuela ni libros explican. Y en el fondo son mas sabios que muchos ilustrados.”…
…“Hace sesenta años, Carles Rahola me dijo en Gerona: "Yo prefiero un país de analfabetos que un país de pedantes". Esta frase me ha quedado.”


A mí también se me quedó esto que usted dice. No sé muy bien cómo se conjuga eso de demandar más exigencia con eso de hacerle un guiño solidario al analfabetismo. Dichoso usted, que saca más renta de los analfabetos que de muchos ilustrados. Un país de analfabetos nos iría de perlas, sí señor (quizá no estemos tan lejos de él). ¿Y cómo encaja esto con ese lamento suyo de que no se presta atención a la educación? Cuidado, Amadeo, no vaya a ser que esté usted colaborando con el enemigo sin darse cuenta.

¿Y no podría usted criticar simple y llanamente la pedantería sin hacerle un guiño de complicidad al analfabetismo? ¿No podría usted lamentar ambas cosas sin más?

¿Acaso cree usted que en un país de analfabetos desaparecerían el engreimiento y la fatuidad pedantescos? Yo le diré que conozco a muchos analfabetos, o semi-analfabetos, extraordinariamente pedantes. En mi pueblo, de no más setecientos habitantes, habrá unos cuatro o cinco insignes poetas a quienes estorba lo negro (es decir, iletrados, por si no conociese usted la expresión “estorbar lo negro”. E incontables los que no saben dónde tienen la mano derecha pero que se creen eminencias de casi todo.

Alguno de ellos, en su ignorancia supina, está convencido de que podría pasar a la posteridad. El más envanecido que conozco es remiso a recitar sus “obras” en público, pues teme que alguien le plagie y viva como un rey a su costa por los restos. Ya nos advirtió el gran Lázaro Carreter que la presunción y la ignorancia suelen ir de la mano.

Un ilustrado puede ser pedante, y esto es de lamentar. Pero, aun así y todo, es preferible siempre el ilustrado al analfabeto, toda vez que, como digo, el analfabeto suele estar bien provisto de fatuidad grotesca.


Pienso yo, señor Amadeo, que lo malo del pesimismo es que acaba varado en la pasividad. Eso es lo lamentable del pesimismo: que arriba en el conformismo. ¿Me encuentra usted a mí pasivo o conformista? ¿Me encuentra derrotista? Sería el mío un derrotismo un poco raro, porque, acertado o no, no paro de trabajar para la causa: para mejorar la educación. ¡Será porque creo posible un cambio a mejor! El verdadero pesimista no mueve un dedo por nada, simplemente se muestra quejumbroso. Pero yo he intentado -e intento- aportar soluciones prácticas al problema de la pérdida de autoridad. Fenómeno éste que -ya que se acoge usted a las palabras de nuestro anfitrión- el mismo Marina reconoce y denuncia: no en vano tiene en este blog un apartado dedicado exclusivamente a “La recuperación de la autoridad”.

Le confesaré que a veces tropiezo en el desaliento y pienso: “No te molestes, esto no tiene solución”. Pero me dura poco, porque creo que no soy quién para creer que no hay solución. La historia de la humanidad es la prueba definitiva de que la humanidad se puede superar a sí misma. Aristóteles fue un gran genio, pero cualquier inteligencia mediana de hoy, desaprobaría, en contra del sabio griego, la esclavitud. Eso significa que el espíritu de los tiempos cambia, no por el mero paso del tiempo, sino gracias a que la inteligencia no para un segundo de buscar la felicidad y la justicia. Hay graves retrocesos y recaídas, pero, a vista de pájaro, la evolución (la mejora) es evidente.


También dice usted:
“Independientemente de las ideas hay que cosas básicas comunes para vivir en libertad, el peor enemigo de la libertad es el libertinaje.”

Muy bien, precisamente contra ese libertinaje vengo yo “sermoneando” mucho tiempo. Pero yo no le achaco a usted una voluntad soterrada de desear un estado policial.

Y agrega:
“Peor que le permisividad es la pasividad ante las injusticias y abusos contra profesores o alumnos”

¡Como si yo hubiese dicho algo a favor de la pasividad! Como si combatir la permisividad fuera incompatible con combatir la pasividad. El padre o el maestro que se niega a ser permisivo, es una persona que se niega a ser pasiva ante la mala conducta del hijo o del alumno. Usted dice que es peor lo uno que lo otro, pero a mi entender, la pasividad y la permisividad van de la mano. El padre que le permite al hijo hacer lo que no debe, está siendo pasivo ante la conducta inadecuada del hijo. Lo que yo intento explicar es el origen ideológico de esa permisividad-pasividad.


Yo no tengo por qué caerle simpático, señor Amadeo. ¿Pero qué tal si deja usted de lanzarme dardos y buscamos buenamente la colaboración? Los estados policiales me entusiasman tanto como la viruela, y los sermones apocalípticos me parecen tan falsos e inútiles como los fantasmas, los duendes y las brujas.

Vamos a llevarnos bien, ¿no le parece?

Un saludo.
1/5/2008 08:53 Vínculo - Ip: Registrado - Cita:
Ángeles
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Tienes razón, apreciado 123 raus, somos como los dos grandes partidos que rara vez se entienden; con la diferencia que – opino – poco tenemos que ver con ninguno de los dos. Soy optimista y sé que con el tiempo llegaremos a entendernos… porque sino ambos caeríamos en… eso.

Vuelvo de nuevo al pasado, para decir, que tiempos pasados fueron muchos más negros y que lo de ahora, comparado, es un gris claro verdoso, que espero se convierta en un verde hierba (que siempre dependerá de la época del año).
Porque el que se diga que las cosas tienen que mejorar no quiere decir que las cosas estén muy negras…
Un ejemplo simple. Hay jóvenes no muy preciosos o preciosas que se cuidan la piel, que visten bien… esto no es malo… Los excesos por un lado y por otro sí son malos.
En fin… Seguiremos hablando…

Saludos.
1/5/2008 11:51 Vínculo - Ip: Registrado - Cita:
Amadeo
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Como Ángeles pienso que ningún tiempo pasado fue mejor, que el vaso se puede ver medio lleno o medio vacio.
Yo creo en las personas, y la suerte que uno tiene en encontrase unas y no otras, todas mis criticas son constructivas, pienso en el valor de las palabras, que las palabras curan, pero lógicamente no se me ocurren apagar un fuego con palabras.
Yo no tengo intención de llevarme mal con usted ni con nadie, pero cada cual tiene su estrategia, que por muy buena que sea no esta libre de cometer errores, aunque el hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra. Intuyo que esta frase no le gusta, pero para mí, forma parte de mi sabiduría particular.
Me parece que estamos llevando a una situación que no es fácil dialogar.
Vamos a descansar unos días, y si planteamos casos mas concretos puede ser mas fácil, que la forma de hacer el diagnostico no nos impida hablar de soluciones que en ello no estamos tan distantes.
Nuestro principal problema es la semántica, para mi con algunas me pasa como el gato escaldado del agua fría huye.
1/5/2008 14:03 Vínculo - Ip: Registrado - Cita:
Ángeles
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Este post, MOMENTO DE LA FILOSOFÍA, lo abrió 123 raus para hablar de la necesidad de la filosofía en educación. Después hemos hablado y hablado y, como la vida misma, nos hemos entendido… a medias.

¿Por qué ocurre esto? ¿Por qué nos empeñamos en que las cosas tengan más de una interpretación? ¿Será verdad que las cosas dependen del cristal con el que se mira? ¿Por qué no miraremos todos con el mismo cristal? ¿Estaremos los hombres condenados a no entendernos?

Hace no mucho escuché una afirmación, que quedó grabada en mi memoria: “Unos luchan para alcanzar el poder y otros para alcanzar la virtud”; me pareció muy acertada.

En la sociedad actual se busca el poder, la fama… ser el mejor… tener más que los otros… mandar más… En la escuela… también ocurre esto. A decir verdad creo que siempre se ha buscado este tipo de poder... Ahora somos menos crueles los unos con los otros que antes, pero aún queda un largo camino…

¿Qué ocurriría si se buscara la virtud moral en vez del poder a toda costa? ¿Qué ocurriría en la escuela si se buscara la virtud moral en lugar del poder, muchas veces, absurdo? Poder más que el otro, etc. Siempre nos estamos midiendo con respecto al poder, al estatus… ¿Por qué no nos medimos con respecto a la virtud moral? Cuando hablamos de buenos decimos: ¡es una bellísima persona¡ pero ¿por qué es buena persona?, ¿por qué no hace daño a nadie? o ¿por qué nunca nos hará sombra? o…

El DRAE dice de la palabra virtud moral: “Hábito de obrar bien, independientemente de los preceptos de la ley, por sola la bondad de la operación y conformidad con la razón natural”.

Definición un tanto imprecisa; me preocupa la imprecisión del término, porque quien actúa creyendo hacer el bien… puede no estar haciéndolo… Por ello deberíamos tener muy claro que es hacer el bien. Deberíamos enseñar en los centros educativos qué es realmente ser bueno. Y digo esto, porque no todos concebimos la bondad de la misma manera. Hay quien piensa que ser bueno es vivir y dejar vivir; otros, que es dar sin recibir nada a cambio; para otros, es dar lo que te sobra… Unos se fijan sólo en lo material, otros, en lo espiritual y otros… Esto debería estar claro - y tal vez lo esté pero muchos ciudadanos no lo tenemos tan… La escuela debería tener la obligación de enseñarlo.

Hay un dicho popular que nos aconsejan contra la caridad (ser solidarios con el sufrimiento ajeno) “Por la caridad entra la peste”. Hay muchos más… También los hay contrarios como: “Haz bien y no mires a quién”, etc.

Pero a estas alturas, después de tantos años de historia de las sociedades, la definición de virtud moral tendría que ser más precisa, con el fin de no confundirnos (más de lo que ya estamos). Tendrían que explicarnos (y la tribu a los niños), porque es bueno ser virtuoso moral. Tendrían que decirnos que beneficios sociales y personales nos reportaría ser bueno (y nosotros a los niños). Deberían decirnos por qué deberíamos buscar con mayor ahínco la virtud moral que el poder. Pienso que el poder sin virtud es despotismo. Hoy estos extremos están superados en muchos países, pero…

A estas alturas todos deberíamos saber qué es la razón natural. Y sinceramente, ignoro de qué se trata.
4/5/2008 23:59 Vínculo - Ip: Registrado - Cita:
123raus
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Razón ilustrada.
Hola de nuevo, Ángeles. Siempre nos vemos en el tajo.

Según el mismo DRAE, la razón natural puede entenderse como: Potencia discursiva del hombre, desnuda de todo matiz científico que la ilustre.

Es, por tanto, la capacidad que tiene cualquier persona adulta de razonar éticamente de manera espontánea, sin ilustración. Sin duda, esa capacidad existe, de lo contrario jamás habría llegado a existir una la facultad ilustrada de razonar éticamente.

Hay quien cree que ella -la razón natural- es suficiente para despachar asuntos éticos, y eso ha tenido su traducción social en, por ejemplo, la constitución de los Tribunales populares. Éstos existen porque la Justicia entiende -erróneamente en mi opinión- que cualquier ciudadano sano mayor de edad será capaz de distinguir el bien del mal de manera espontánea, sin necesidad de mayor ilustración. Lo que ocurre es que, a estas alturas de la historia, la razón natural, aunque existe, no es suficiente: hay que educarla. Todos tenemos una capacidad numérica más o menos potente, pero no todos estamos preparados para asistir a un congreso de matemáticas. A él asisten quienes, aparte su buena capacidad natural, han estudiado y educado su inteligencia numérica. Todas las potencias intelectuales humanas son, en algún grado, naturales (aunque algunas lo sean más que otras), pero eso no justifica, a estas alturas, que nos confiemos a las fuerzas de nuestros dones naturales. Debemos aprovecharnos de la larga historia de la razón ilustrada. Por tu cuenta y razón podrías aprender a nadar con cierta soltura, pero para ser un campeón de natación, te tendrás que poner en manos de los mejores entrenadores y trabajar muchísimo. De igual modo, todos podemos razonar éticamente por nuestra cuenta, confiados a la potencia de la razón natural, pero será un razonar racheado, infectado de vicios lógicos y de prejuicios. Eso no basta.

Cuando nos confiamos a la razón natural en asuntos de ética, nos encontramos, por ejemplo, con que la población de Holanda considera, en su mayoría, que a personajes como Sadán Hussein se les debe aplicar la pena de muerte.

El razonamiento ético y la justicia no podrían existir sin la compasión y la empatía humanas, afectos éstos que todas las personas normales son capaces de sentir. Pero si bien la justicia no podría existir sin la compasión, también es cierto que la sola compasión no es suficiente. El mundo es complejo, y hace falta discernir quién merece el perdón anejo a la compasión y quién no. Si el juez se dejase llevar de su compasión natural, no condenaría al narcotraficante que se echa a llorar implorando perdón. La compasión, sin más que sí misma para emitir juicios éticos, fracasa. Por eso necesitamos, por así decir, una compasión ilustrada.

Por todo esto es tan necesaria la filosofía: porque aprovecha las intuiciones de la razón natural, su impulso espontáneo, para convertirla en razón ilustrada.

Un saludo, amiga.
6/5/2008 08:13 Vínculo - Ip: Registrado - Cita:
Ángeles
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Te estoy muy agradecida por la información y el análisis aportado, 123 raus, gracias amigo, mil gracias.

Dices: “… todos podemos razonar éticamente por nuestra cuenta, confiados a la potencia de la razón natural, pero será un razonar racheado, infectado de vicios lógicos y de prejuicios. Eso no basta”.
Ahora creo que entiendo por qué nos pasa lo que nos pasa, por qué cada uno tenemos una concepción sobre la bondad… nuestra razón natural está infectada… Por ello es necesaria la razón ilustrada. Pero… ¿será ésta la que nos saque del atolladero en el que nos encontramos? (necesitamos saber que es la bondad sin prejuicios ni vicios lógicos, sin infecciones nacidas, seguramente, de la manipulación de tantos y tantos… a través de los siglos; de tantas luchas de poder en casa y en “la calle”; de tantas costumbres y ritos absurdos que ponen “velos” a mujeres y cadenas a otras razas; de tantos iluminados que han querido hacerse dueños de lo que no les pertenecía, la naturaleza, la cadena alimenticia… De tantas luchas por el poder material principalmente… El hombre ha sufrido, le ha fallado su razón natural.
Pero ahí están los filósofos, los que han desinfectado a la razón natural y le han dado lustre, la han ilustrado. Ahora me pregunto: ¿existe una sola razón ilustrada? Porque ésta es la cuestión. Necesitamos una sola razón ilustrada sobre la bondad y sus beneficios, sobre… tantos y tantos conceptos éticos a los que asirnos para no caernos…

¿Qué es ser bueno según la razón ilustrada? No lo sé.

Con la razón natural que poseo – algo desinfectada, al menos lo he intentado - me atrevería a decir que ser bueno es ser realmente útil a la sociedad; es buscar la virtud en vez del poder; es dar y recibir. Es necesario que nuestros niños aprendan a dar y a recibir; que sepan que hay que ser agradecido con quiénes les dan lo que necesitan, pero para ello los adultos tienen que dar ejemplo; tienen que ser agradecidos con padres, amigos… Hay que enseñarles a los niños que es obligatorio contribuir al bien común (y luchar si es necesario, sobre todo con la palabra, por este bien, el común). No podemos ir contra la naturaleza, debemos buscar con ahínco la virtud. Hay que dar... lo justo y recibir lo que en justicia nos merecemos…

¿Y si no existe una sola razón ilustrada? ¿Habrá que hacer algo? No sé cómo podemos hacerlo, pero tenemos que hacerlo; tenemos que hablar de estas cosas, tenemos que hablar de filosofía, como dice 123 raus; tenemos que aclarar muchos conceptos básicos que están contaminados. De nada nos sirven las soluciones parciales, porque pronto reaparecerán los problemas… Debemos tratar el fondo de la vasija para que cuando la llenemos no se salga. Tenemos que aclarar los conceptos éticos básicos… Tampoco sé quiénes tendrán que aclararlos… Mi propuesta es el acuerdo, pero… ¿entre quiénes?... ¿filósofos, psicólogos, pedagogos, etc.?

La justicia está muy relacionada con la bondad y con la virtud…

Gracias de nuevo, 123 raus.
Saludos.
6/5/2008 16:46 Vínculo - Ip: Registrado - Cita:
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