MAKING GOOD CHOICES.  
TOMAR BUENAS DECISIONES 
Developing Responsbility, Respect, and Self-Discipline in Grades 4-9.
Desarrollar la responsabilidad, el respeto y la auto-disciplina entre los 9 y los 15 años.
Richard L. Curwin
Corwin Press, Thousand Oaks, California,, 2003
Nº de páginas: 101

Resumen y traducción: Rafael Bernabeu
 

COMENTARIO

El autor se pregunta si los alumnos entre los 9 y los 15 años pueden aprender realmente a ser responsables a través de un curriculum programado de clases o un conjunto de estrategias. Aunque no tiene una respuesta completa a esta pregunta, sí cree que los alumnos pueden (y deberían) practicar habilidades que llevan al comportamiento responsable. El colegio es un contexto perfecto para aprender la responsabilidad, ya que en otros contextos los comportamientos suelen tener consecuencias más serias, lo que impide la experimentación. La idea de base del autor es que los alumnos toman las mejores decisiones que pueden, a partir de la información de la que disponen. Ni son perfectos, ni son maliciosos o destructivos. Este libro se centra en la responsabilidad en un sentido personal, para describir cómo se hacen elecciones y cómo se puede comprender el significado de esas elecciones. El autor considera que para tener derechos y para asegurar que esos derechos se preservan, los alumnos deben cumplir sus responsabilidades.
INDICE

CAPITULO 1. LA CLASE COMO LABORATORIO PARA LA VIDA.

El autor se pregunta si los alumnos entre los 9 y los 15 años pueden aprender realmente a ser responsables a través de un curriculum programado de clases o un conjunto de estrategias. Aunque no tiene una respuesta completa a esta pregunta, sí cree que los alumnos pueden (y deberían) practicar habilidades que llevan al comportamiento responsable. El colegio es un contexto perfecto para aprender la responsabilidad, ya que en otros contextos los comportamientos suelen tener consecuencias más serias, lo que impide la experimentación. La idea de base del autor es que los alumnos toman las mejores decisiones que pueden, a partir de la información de la que disponen. Ni son perfectos, ni son maliciosos o destructivos. Este libro se centra en la responsabilidad en un sentido personal, para describir cómo se hacen elecciones y cómo se puede comprender el significado de esas elecciones. El autor considera que para tener derechos y para asegurar que esos derechos se preservan, los alumnos deben cumplir sus responsabilidades.

CAPITULO 2. OCHO OBJETIVOS Y DIEZ RECOMENDACIONES PARA UTILIZAR ESTE LIBRO.

Los objetivos se concretan en estrategias (actividades para realizar con los alumnos en clase):

1. Aceptar la responsabilidad. Los alumnos aprenden a explicar qué significa ser responsable de los resultados de su comportamiento. Aprenden a identificar criterios de evaluación necesarios para determinar en qué situaciones pueden influir y en cuales no, con su comportamiento.
2. ¿Quién está al mando? Los alumnos aprenden a definir el “lugar de control”, diferenciando entre situaciones en las que el control es interno y situaciones en las que es externo.
3. El arte de la predicción. Los alumnos aprenden a explicar por qué la predicción es una habilidad importante para la vida, y a predecir los resultados de decisiones de la vida real sobre sus vidas.
4. Tómate tiempo para planificar. Los alumnos aprenden a explicar por qué planificar es una habilidad importante para la vida, aprenden a evaluar y a rediseñar sus planes.
5. Aprender de los errores. Los alumnos aprenden a identificar estrategias para aprender de sus errores, aprenden a describir cómo se impiden a sí mismos aprender de los errores.
6. Comunicación eficaz. Los alumnos aprenden a describir el comportamiento pasivo-agresivo y agresivo, aprenden a comunicarse de forma directa en situaciones de la vida real.
7. Normas, normas, normas. Los alumnos aprenden a identificar las normas de la clase que promueven el comportamiento responsable.
8. La clase como comunidad. Los alumnos aprenden a identificar elementos de la comunidad de la clase. Elaborar un programa para que su clase sea una mejor comunidad.

Las diez recomendaciones del autor para utilizar este libro son:

1. Las actividades se pueden realizar en distintos momentos de la clase, relacionadas con el curriculum académico o no.
2. Cada actividad se programa a partir de periodos de 45 minutos, normalmente requieren dos periodos.
3. Las técnicas de enseñanza de los profesores son muy variadas y cada uno puede aplicar las suyas, el autor propone las que siguen.
4. Diarios, registros personales de experiencias. Sugiere que se pida a los alumnos que hagan un diario de las cuestiones, problemas y descubrimientos que van experimentando. Al ser personales, generalmente el profesor no los lee.
5. Pequeños grupos. Para cada casi todas las actividades se propone que se formen grupos de 2 o 3 personas.
6. Role play. Ya que algunos alumnos no se sienten cómodos con esta técnica, el autor propone que los profesores dirijan las distintas historias y orienten a los alumnos. Recomienda que se planifique bien para que dé resultado.
7. Responsabilidades del profesor. Se deben establecer normas para la clase antes de empezar las actividades.
8. Comportamiento responsable. La responsabilidad es el objetivo de todas las actividades, por lo que al llevarlas a cabo se debería crear un clima de comportamiento responsable.
9. Modificaciones. Cada profesor puede modificar las actividad para adaptarlas a su clase.
10. Métodos de evaluación. Estas actividades requieren una perspectiva no evaluativa, y facilitadora. Es importante mantener al margen los juicios inapropiados, aunque también hay que indicar claramente qué comportamientos se consideran irresponsables.

CAPITULO 3. ACEPTAR LA RESPONSABILIDAD.

Explicar qué significa ser responsable del resultado del propio comportamiento e identificar criterios de evaluación que puedan usarse para determinar en qué situaciones pueden y en cuales no pueden influir con su comportamiento.

Cuando los alumnos son capaces de identificar en qué pueden y en qué no pueden influir, es más probable que acepten las consecuencias de su comportamiento, que utilicen menos excusas y tomen mejores decisiones.

La actividad se basa en un cuadro en el que se presentan varias situaciones comunes del colegio y se pide a los alumnos que señalen en cada una de ellas: si tienen control sobre la situación o no, quién es responsable y por qué o por qué no.

Ejemplos de situaciones: “Te metes en una pelea porque un alumno te ha empujado o te ha insultado”, “No haces los deberes porque son demasiado difíciles o demasiado largos”, “Están todos en clase hablando, pero sólo te castigan a ti”.

También se utiliza un “diagrama de control” y otro de “responsabilidad”, en el que los alumnos pueden leer en qué casos no tienen el control o la responsabilidad y en cuales sí. Por ejemplo, no tienen el control sobre las normas del colegio, pero sí sobre la decisión de cumplirlas o no; no son responsables cuando sólo tienen una opción, pero sí cuando tienen más de una.

CAPITULO 4. ¿QUIÉN ESTÁ AL MANDO?

Definir el lugar de control, diferenciar situaciones con un lugar de control interno y con lugar de control externo.

Un lugar de control interno es la percepción de que tenemos el control sobre los resultados de nuestras decisiones y acciones. Un lugar de control externo es la percepción de que no tenemos medios para controlar los resultados de nuestras decisiones y acciones.

Se presenta a los alumnos un cuadro en el que hay ejemplos de situaciones en las que el lugar de control es interno y situaciones en las que es externo. Luego se les pide que identifiquen qué tipo de control tienen en otras situaciones similares. Se les presenta también una historia y se les pide que respondan a preguntas sobre el control de las situaciones que se describen. Se introduce el concepto de orientación en el control (externa o interna).

CAPITULO 5. EL ARTE DE LA PREDICCIÓN.

Los alumnos aprenden a explicar por qué la predicción es una habilidad vital importante, aprenden a predecir los resultados de las decisiones de la vida real en sus propias vidas.

Los alumnos hacen varios juegos de predicción, basados en las diferentes asignaturas, que se presentan en una hoja, por ejemplo; predecir el final de una narración, predecir el resultado de un comportamiento sobre la salud, predecir el resultado de un experimento científico, etc...

Posteriormente, los alumnos diseñan un experimento de predicción para aprender a predecir el comportamiento de otros. Tienen que predecir qué pasará si se comportan de determinada manera con otras personas y comprobarlo.

Finalmente, tienen que responder a varias preguntas en las que tienen que predecir qué pasará si se comportan de determinada manera (relacionada con los estudios y las relaciones familiares y con amigos).

CAPITULO 6. TÓMATE TIEMPO PARA PLANIFICAR.

Los alumnos aprenden a explicar por qué planificar es una habilidad importante para la vida y aprenden a evaluar y rediseñar planes. La actividad enseña a desarrollar planes para cambiar los comportamientos con los que no se está satisfecho o para conseguir objetivos. Los alumnos desarrollan un plan y hacen un informe de los resultados de sus planes en clase y por escrito.

Primero se estudia la relación entre predicciones y planes. Después se les pida que desarrollen su plan, detallando: el objetivo, los pasos para alcanzarlo, los resultados y si no ha dado buen resultado, cómo puede cambiarse para que funcione. También se enseña a tener un plan de contingencia, en el que se identifican los posibles obstáculos y cómo resolverlos.

CAPITULO 7. APRENDER DE LOS ERRORES.

Los alumnos aprenden a identificar estrategias para aprender de sus errores y a describir cómo se impiden a sí mismos aprender de los errores. Se enseña la auto-reflexión. Se puede aplicar a planes que no resultan bien o a cualquier situación difícil. Se enseña que los errores son parte de la vida. Cuando se comete un error se tiene la oportunidad de aprender la diferencia entre obedecer y ser responsable, porque se adquiere mayor experiencia sobre los resultados de cada comportamiento.

Se dan ejemplos de personas importantes que aprendieron de sus errores, se pide a los alumnos que recuerden errores que cometieron y si aprendieron algo de ello. Se les entrega a los alumnos una hoja en la que hay varios “obstáculos para aprender de los errores”, y tienen que discutir en grupos cómo cada uno de los obstáculos les impide aprender. Obstáculos: evitar la vergüenza, evitar que te pillen, evitar parecer que no se tiene el control, impresionar a los amigos, no querer cargar con la culpa, miedo de las consecuencias, miedo a perder relaciones, miedo a ser juzgado, no querer admitir que se cometió un error, no ser capaz de aceptar la responsabilidad por el error.

A continuación los alumnos tienen que formar grupos y dar consejo a los otros alumnos sobre qué deberían hacer para aprender ante diversos errores posibles.

CAPITULO 8. COMUNICACIÓN EFICAZ.

Los alumnos aprenden a describir el comportamiento agresivo y pasivo agresivo, aprenden a comunicarse de manera directa en situaciones de la vida real.

Aprenden la relación entre estos comportamientos de comunicación y la responsabilidad. Aprenden a encontrar alternativas a los comportamientos agresivos. Para comportarse responsablemente hay que saber expresar las emociones de manera sana, de forma que no se produzca una confrontación. Los alumnos deben aprender que aunque es bueno expresar emociones de tono negativo, no pueden expresarlas de cualquier forma.

El comportamiento pasivo-agresivo consiste en no expresar el enfado ante quien creemos que puede a su vez causarnos daño. Se presenta a los alumnos una hoja en la que se describen varios comportamientos pasivo-agresivos posibles, Ej. ignorar a alguien, hablar mal de alguien, derramar algo “accidentalmente” sobre alguien, etc...También se les entregan cuadros detallando qué comportamientos son agresivos y cuales son comportamientos de comunicación directa. Se les pide que hagan un inventario de seis situaciones en las que tuvo la tentación de comportarse agresivamente, midiendo el grado de peligrosidad de cada situación. Se pide al grupo de alumnos que den ejemplos de comportamientos no agresivos ante situaciones en las que sintieron la tentación de agredir.

CAPITULO 9. ¡NORMAS, NORMAS, NORMAS!

Los alumnos aprenden a identificar las normas de la clase para promover el comportamiento responsable entre ellos, aprenden a identificar las normas de respeto y de responsabilidad hacia el profesor.

Los alumnos desarrollan las normas de la clase. Hay una serie de normas inaceptables, hay normas obligatorias para los alumnos y hay normas obligatorias para el profesor. El resto de las normas las deciden los alumnos. Se pide primero a los alumnos que piensen en los beneficios que puede tener para la clase la aplicación de normas elegidas por todos. También se les pide que indiquen qué obstáculos puede haber para que esas normas funcionen. Se les dan ejemplos de normas que pueden adoptar. Cuando en varios grupos los alumnos han decidido las normas para la clase, se reúnen todas y se vota cada una, se eligen las tres o cuatro más votadas. Posteriormente los alumnos tienen la oportunidad de elegir tres o cuatro normas similares para el profesor.

CAPITULO 10. LA CLASE COMO COMUNIDAD.

Los alumnos aprenden a identificar elementos de la comunidad de la clase, sintetizan una perspectiva para que su clase sea una comunidad mejor, demuestran compromiso personal a la comunidad de la clase.

La responsabilidad aumenta cuando los alumnos se sienten parte activa de la comunidad de su clase. Se pide a los alumnos que identifiquen qué es una comunidad. Se les pide que piensen cómo puede ser la clase una comunidad mejor. Por ejemplo, decorar la clase, formar un grupo de estudio, ayudar a los alumnos que son maltratados, formar un grupo para resolver cuestiones de la clase, etc... De todas las ideas presentadas, incluidas las que aporta el profesor, se votan las mejores (se aprueban por el 75%, para asegurarse de que son ideas apreciadas por la mayoría). Finalmente, los alumnos hacen una presentación a la clase (unos días después) de las ideas elegidas para mejorar la comunidad de clase. Los alumnos firman un papel en el que se comprometen a desarrollar las ideas aprobadas (en actividades) para mejorar su clase.