Cómo detectar y evaluar a los alumnos con altas capacidades 
Guía para profesores y orientadores

MAD Eduforma, 2010
Nº de páginas: 213

Resumen y traducción: Mariola Lorente Arroyo
 

COMENTARIO

Se trata de una continuación de la serie Inteligencia y Talento, dedicada al mundo de las altas capacidades, sobre dotación intelectual y talentos. En este caso, se dirige a profesores y orientadores. Comparte muchos elementos y contenidos con la guía previa -destinada a padres-, ya que ambas tratan sobre la importancia de la detección temprana, las herramientas disponibles para su identificación y las medidas de actuación apropiadas. La estructura y gran parte de los contenidos es muy similar, si bien no se puede decir que sea un libro reiterativo, ya que se dirige a un lector diferente. Sin embargo, para evitar que el resumen sí sea repetitivo, en ciertos capítulos que reproducen literalmente el volumen anterior, remitiré directamente a él.
Partiendo de que los ámbitos familiar y escolar deben colaborar e involucrarse en la educación de los niños, esta cooperación se hace más necesaria en ciertos casos, como ocurre con las necesidades educativas especiales. Porque, aunque no lo parezca, el alumnado con AACC necesita medidas educativas específicas; requiere adaptaciones curriculares y actividades de apoyo, enriquecimiento y ampliación. Esto no sería posible sin la observación en el aula y la detección por parte de los docentes. Por eso esta obra aborda el estudio de los diferentes métodos empleados en la evaluación, desde una perspectiva amplia y crítica que da cuenta tanto de la evolución histórica como de las diferentes formas de aproximación a las AACC, así como las teorías, herramientas y mecanismos de actuación que las autoras consideran más favorables. Su foco de interés en todo momento es el niño como tal y su singularidad. En relación a este punto, realizan una importante labor de aclaración de falsos mitos y creencias sobre niños con AACC, que llevan a una visión errónea de ellos y a veces implican respuestas educativas desacertadas.

INDICE

CAPITULO 1. Falsos mitos y aclaración de conceptos relacionados con las AACC

Existe una amplia gama de ideas preconcebidas sobre las altas capacidades, erróneas y que tienden a mezclar conceptos. Estas falsas creencias oscurecen la noción de superdotación, lo cual entorpece el tratamiento de los casos de AACC. De modo que las autoras consideran primordial identificar y corregir estos fallos de apreciación. Así pues, principian por un examen de las ideas previas del lector, haciendo uso de una serie de cuestionarios que compaginan con explicaciones y definiciones. Se expone el concepto de “Cociente Intelectual” –no “coeficiente”, como a veces se dice- y sus distintas definiciones y clasificaciones –por ejemplo: deficiente mental, fronterizo, normal bajo, promedio, normal brillante, superior, muy superior-. El CI resulta de dividir la edad mental entre la cronológica y multiplicarla por 100, y es el índice que suele emplearse para clasificar intelectualmente a los sujetos-.
Por otro lado, como ya hicieran en su anterior guía para padres, distinguen una serie de términos que a veces se usan como sinónimos para catalogar a personas con AACC, sin serlo: precoz, prodigio, superdotado, talento, genio y eminencia.
La idea principal que esta obra quiere transmitir es que los niños con AACC son ante todo niños, y que son muy diferentes entre sí, por lo que no se puede generalizar ni simplificar las creencias sobre ellos. Intentan, además, normalizar la visión que de ellos se tiene, desmontando ideas típicas como que son raros, solitarios, prepotentes, que no tienen amigos, que sufren, o que son tan inteligentes que no necesitan ayuda de ningún tipo y que pueden progresar por sí solos y destacar en todos los campos del conocimiento. Esta es, desde luego, una visión que encaja con el prototipo de niño superdotado alimentada sobre todo el cine y la televisión; pero resulta parcial, exagerada y negativa. Las autoras explican, una a una, las realidades de estos mitos.

CAPITULO 2. Historia y evolución de las teorías más importantes relacionadas con las AACC

Este capítulo aborda el estudio de la inteligencia desde una perspectiva científica, que conecta con las teorías psicológicas más relevantes sobre las AACC. Vamos a encontrar bastantes elementos ya presentes en su obra anterior Cómo saber si mi hijo tiene altas capacidades intelectuales. Guía para padres, a la que remito. Al igual que en esta, se defenderá una visión práctica, múltiple e integradora de la inteligencia, entendida como un “saber escoger”. En un primer momento se ofrece un recorrido histórico por las distintas concepciones de la inteligencia en la que se da cuenta del peso de los factores genéticos y culturales y los acuerdos y desacuerdos al respecto. Una de las primeras conclusiones que se pueden extraer es que “cuanto más flexible sea una conducta, o más innovadora, más inteligente la podemos considerar”. Y es que, junto con el componente abstracto y la conciencia, que caracterizan a la inteligencia humana, se da una enorme carga práctica de resolución de problemas, comunicación y adaptación al medio.
Después se desarrollan los modelos clásicos sobre la inteligencia, mostrando el paso de una visión de tipo monolítico y unitario a una concepción factorial y más amplia. En relación a la superdotación, la primera recurre a una “generalidad intelectual”, propia de las AACC y la segunda admite una “especificidad intelectual”, propia de los talentos.
El intento de medir la inteligencia está presente desde los orígenes de su estudio, pero no es hasta principios del siglo XX cuando esto empieza a lograrse gracias a la Psicometría. A partir de este momento aparecen estudios más rigurosos de la superdotación, que han evolucionado de visiones meramente cuantitativas a otras cualitativas que atienden a la relevancia de otros factores aparte del CI. En este enfoque se incluyen ambas autoras.
Finalizado este trayecto, que complementa el punto de vista científico con el social, se exponen las principales teorías sobre AACC, que ya encontramos en el primer capítulo de la mencionada guía para padres. Destacaré tan solo, a modo de recordatorio, la influencia de Renzulli y su Teoría de los Tres Anillos.

CAPITULO 3. Características generales del alumnado con AACC

La herramienta básica del profesorado a la hora de detectar posibles casos de AACC es la observación en el aula y comparación con las capacidades del alumno medio. ¿Qué factores hay que examinar? La capacidad intelectual general, factores específicos, la aptitud académica, la creatividad y el pensamiento divergente, las capacidades motrices y la aptitud social. Cada uno de estos elementos cuenta con sus propios indicadores particulares. Dichas observaciones, para que sirvan de algo, han de estructurarse e integrarse en el marco de una concepción de las AACC. Estas autoras proponen la de Renzulli, que reúne capacidad intelectual significativamente superior a la media, altos niveles de creatividad y gran motivación y persistencia en la tarea. Siguiendo las indicaciones de este autor, se analiza el desarrollo de las AACC en las distintas etapas del desarrollo: primera infancia, escolar, adolescencia y adultez.*

Esta última es una novedad respecto a la guía para padres. Resulta interesante estudiar la etapa adulta porque no siempre las AACC implican necesariamente éxito profesional y económico o triunfo social, como tiende a creerse. Todo dependerá de cómo se desarrolle la infancia y adolescencia del sujeto, lo que revela el papel crucial de los educadores (junto con los padres) a la hora de identificar y tratar debidamente estos casos. Se estima que hay un 2% de personas (adultos y niños) con AACC, pero no se conocen cifras exactas sobre superdotados adultos. Sí se sabe que la mayoría son hombres y sólo un 30% mujeres, mientras que durante la niñez esta diferencia de sexos apenas se da. ¿Qué sucede? ¿Desaparece la inteligencia femenina? Este es uno de los puntos más problemáticos de las AACC, objeto de numerosos estudios. Algunos de ellos apuntan a los deseos de las chicas de encajar y ser aceptadas durante la juventud, o a la imposición de ciertos estereotipos dominantes (mujeres guapas pero no inteligentes). Volviendo al grupo de adultos superdotados, parece que un 70% de ellos sufre las consecuencias de una respuesta educativa ineficaz. En demasiadas ocasiones se observa baja autoestima, imagen personal deteriorada y realidad laboral muy por debajo de sus capacidades. **

Se pone de manifiesto la importancia de una correcta y temprana identificación de las AACC para responder a sus necesidades educativas. En opinión de las autoras, aún queda un largo camino por recorrer en este sentido.

*Sobre Renzulli, etapa infantil, escolar y adolescente, consultar resumen del capítulo 3 de Cómo saber si mi hijo tiene altas capacidades intelectuales. Guía para padres.

**Sobre este tema, es muy interesante la siguiente investigación:

http://www.elmundo.es/suplementos/cronica/2007/627/1193522405.html

CAPITULO 4. Herramientas para la detección y evaluación de las AACC***

Cualquier profesional de la educación conocerá la dificultad de detectar entre sus alumnos necesidades educativas especiales, y el reto que esto supone. En la mayoría de las ocasiones, los padres suelen ser muy exigentes con ellos, y demandan una minuciosa atención y conocimiento de los alumnos que no siempre es fácil. Los profesores, ante la sospecha de algún caso de “diferencia” dentro del aula, deben poner en juego todos sus recursos y ser muy abiertos, pues no se puede olvidar que cada niño es diferente.
Este apartado analiza el concepto, importancia, diferentes formas y evolución del proceso de evaluación. Se trata de un procedimiento sistemático de recogida de información mediante el uso de determinados instrumentos y que debe ser interpretada y valorada. La evaluación siempre ha de tener como finalidad la mejora de las condiciones educativas del alumno. Desde luego, no hay que limitarse a lo observado en el aula, debe darse una coordinación entre padres y profesores. Y es que, tras años de desarrollo, la detección de las AACC ha ido incluyendo más elementos aparte de los estrictamente “intelectuales”. Es decir, que para hablar de superdotación no sólo hay que basarse en el CI, sino también en aspectos como la creatividad, la motivación, aptitudes especiales y dedicación a las tareas. Para ello será fundamental conocer el entorno, la personalidad y la historia de cada niño. De modo que a día de hoy existen métodos de detección subjetivos (informaciones de padres, profesores, compañeros, auto-informes) y objetivos (diferentes tests: inteligencia, personalidad, creatividad; pruebas psicométricas, calificaciones, resultados de certámenes y concursos, exámenes, aptitudes específicas). Las autoras aportan ejemplos de una gran cantidad de cuestionarios diferentes y llevan a cabo un análisis exhaustivo sobre las múltiples pruebas existentes, dando cuenta de la edad de aplicación, qué miden, objetivos de la evaluación y referencias bibliográficas. Todas estas pruebas no sirven de nada por sí solas; deben ir acompañadas de un buen informe. Sus principales cualidades han de ser claridad y concisión, y ha de incluir: datos personales, motivo de la evaluación psicopedagógica e historial escolar, valoración global del caso, tipo de necesidades educativas especiales y orientaciones al profesorado y representantes legales. Esas necesidades educativas se determinan en función de los siguientes aspectos: nivel de competencia curricular, capacidades y habilidades, estilo de aprendizaje, actitudes ante el aprendizaje y relaciones con profesores, compañeros y otros adultos.

***Este capítulo corresponde al capítulo 4 (ampliado) de Cómo saber si mi hijo tiene altas capacidades intelectuales. Guía para padres.

CAPITULO 5. Análisis de casos prácticos de identificación

Al igual que la primera guía para padres, esta obra finaliza exponiendo una serie de casos prácticos reales, de niños de Infantil, Primaria y Secundaria que acuden a consulta ante la sospecha de unas altas capacidades intelectuales. Los tres casos tienen la misma estructura: planteamiento y motivo de la consulta, actitud durante la evaluación, pruebas aplicadas, antecedentes biográficos, análisis comprensivo de las pruebas, conclusiones y recomendaciones para los centros de estudio. Estas experiencias ilustran procedimientos adecuados de identificación y evaluación de niños con AACC.