Cómo ayudar a lo niños a afrontar la pérdida de un ser querido 
Un manual para adultos
William C. Kroen
Oniro, 0
Nº de páginas: 118

Resumen y traducción: Mariola Lorente Arroyo
 

COMENTARIO

Se trata de un breve y sencillo librito dirigido a un lector no especializado, con un lenguaje claro y directo. Es una guía para padres, maestros, orientadores y familiares que se vean en la terrible situación de tener que anunciar una muerte cercana a un niño. El dolor es doble, puesto que ese mismo adulto está sufriendo por sí mismo la muerte, y además debe hacerse cargo del niño. El autor se dirige de una manera muy cálida y cercana a este hipotético lector, empleando una serie de pasos y consejos que sin duda le ayudarán a superar este lance. Además, entreteje la obra con casos reales de niños.
La muerte forma parte de la vida. Ser capaz de comprender la muerte, de atravesar las etapas del duelo de manera sana y seguir viviendo con eficacia es esencial para el bienestar del niño. Poder llorar la muerte de un ser querido adecuadamente y afrontar la muerte antes de que se produzca, en el momento en que ocurre, y sobre todo después, hace que el niño crezca sin sentirse culpable, deprimido, enojado o asustado. Hablar sobre la muerte y el dolor inherente a ella es un paso esencial para convertirse en un ser humano emocionalmente sano.

INDICE

CAPITULO 1. Respuestas rápidas a preguntas comunes

Cuando fallece alguien a quien amamos, lo más normal es no tener tiempo ni ganas para ponerse a leer un libro. Pero si hay un niño afectado, el autor recomienda al menos conocer al menos una serie de respuestas breves a las diez preguntas más comunes que los padres se plantean ante la muerte de un ser querido:
1. ¿Cómo puedo comunicar a mis hijos la muerte acaecida? Uso de “muy, muy, muy, muy (enfermo, grave, mayor, etc.)”. Evitar eufemismos: pérdida, se ha ido, etc.
2. ¿Qué puedo decirles cuando preguntan “por qué”? aludir a que todos los seres de la tierra han de morir algún día. Universalidad e inevitabilidad de la muerte.
3. ¿Debo hablarles de la muerte en términos religiosos?
4. ¿Deben ir mis hijos al velatorio, al funeral y al entierro?
5. ¿Les hará daño a mis hijos si me ven llorar y estar apenado? Si los adultos fingen no inmutarse y niegan sus sentimientos, eso será lo que sus hijos aprenderán a hacer, lo cual no es una respuesta sana ante un profundo dolor.
6. ¿Y si estoy demasiado apenado para ocuparme de las necesidades de mis hijos? Se puede recurrir a la ayuda de otro adulto, en estos casos, lo más importante es ocuparse de uno mismo para poder ocuparse de los demás.
7. ¿Debo contar a los maestros de mis hijos lo que ha ocurrido?
8. ¿Cuáles son algunas de las formas en que los niños reaccionan a la muerte de un ser querido y cómo debo yo responder?
9. ¿Cuándo es correcto que mis hijos vuelvan a jugar? Los niños siente el dolor a rachas.
10. ¿Qué es lo más importante que puedo hacer ahora mismo por mis hijos? Estar a su lado y compartir su dolor


CAPITULO 2. Comprendiendo la muerte

Muchos padres piensan que deben proteger a sus hijos evitando que conozcan la muerte, pese a que se hallan diariamente expuestos a ella. Los niños deben tener la oportunidad de aprender sobre la muerte de las observaciones que hagan en su vida cotidiana y de los sucesos que ocurran en ella. Los padres han de aprovechar las oportunidades que se les presenten (un pajarito muerto en la calle, p. e.) para enseñar los conceptos básicos de la muerte y el dolor que esta causa. Si los niños aprenden sobre ella de una manera sensible y natural, desarrollan una buena capacidad para afrontar futuras crisis.
Es importante reflexionar acerca de la manera en que nosotros mismos conocimos la existencia de la muerte, ya que puede condicionar la manera en que la tratamos. La sinceridad y honestidad (sin caer en insensibilidad) son las mejores aproximaciones a la muerte.
Se explica cómo perciben los niños la muerte, en las distintas etapas de su desarrollo. Se añade qué es lo que se puede hacer en cada una de las etapas.
Los niños captan rápidamente los sentimientos y emociones de sus padres, saben cuándo están ansioso y preocupados y necesitan ser tranquilizados e informados.

- Bebés de 0 a 10 meses
- De 10 meses a 2 años
- Los niños de 2 a 5 años
- De 6 a 9 años: pensamientos que pueden tener:
o la muerte es para siempre
o si alguien a quien conozco puede morirse, también puede pasarle a otras personas que conozco, e incluso a mí mismo
o la muerte significa un cambio
o la muerte significa experimentar nuevos sentimientos

- Los preadolescentes de 10 a12 años
- Los adolescentes

Consejos generales para ayudar a un niño a comprender la muerte:
- Sé consciente de lo que tus hijos están pensando y sintiendo
- Aprovecha las oportunidades para hablar de la muerte
- Sé paciente
- Sé objetivo
- Sed una familia


CAPITULO 3. El duelo

Esta palabra procede del latín dolos y significa “sentir un profundo dolor”. La capacidad de llevar esa carga de dolor y tristeza e irla disminuyendo poco a poco hasta lograr desprenderse de ella, es la esencia de un duelo sano y normal.
No existe una fórmula mágica para guiar a los niños a través del proceso de duelo, puesto que cada niño es un individuo único. Sí es importante, para poder ayudar a un niño, ayudarte a ti mismo en primer lugar. Se proponen varias sugerencias que se pueden ir integrando poco a poco en el proceso de duelo:
- por el momento, no tomes ninguna decisión importante
- mantente ocupado
- cuida de tu cuerpo
- evita tomar alcohol y otras drogas
- reanuda tu rutina normal
- muestra tu dolor. Compartir tu dolor disminuye la carga de todos
- ayuda a los demás
- pasa algunos ratos con otros adultos
- escribe un diario
- fija unos límites
- haz cosas que te hagan sentir bien

Cómo los niños lloran la muerte de un ser querido: de nuevo se divide la explicación por etapas, y se incluyen consejos para hacer y decir al respecto.

- De 0 a 10 meses
- De 10 meses a 2 años
- De 5 a 2 años. Algunas respuestas típicas:
o perplejidad
o regresión
o ambivalencia
o expresan su dolor a través de juegos
o toman a sus padres como modelo
o se inquietan por otra posible pérdida
o establecen vínculos
o comprueban la realidad
Qué NO decir:
o “Papá se ha ido dormir y no se va a despertar”
o “Dios quería a mamá y se la ha llevado al cielo”
o “Hemos perdido a papá”
o “Tu hermano se ha ido”
Tampoco hay que enviar a los niños fuera durante esa temporada difícil. Ellos necesitan estar cerca de la familia y compartir su dolor, y si no, podrían sentirse abandonados y excluidos.

- Niños de 6 a 9 años. Respuestas típicas:
o negación
o idealización
o sentimiento de culpabilidad
o miedo y vulnerabilidad
o se ocupan de los demás
o buscan a la persona que ha fallecido
El arte (dibujos, poemas…) ayuda a los niños a superar su dolor.

- De 10 a 12 años. La escritura puede ser un medio para despedirse.
- Los adolescentes

Consejos generales para ayudar a un niño a superar el dolor, sea cual sea su edad:
- dedícales un tiempo
- permanece a su lado
- deja que los demás te ayuden
- abandona ideas preconcebidas
- dales la oportunidad de expresarse
- anímalos a hacer actividades físicas
- leed un libro juntos
- recurre a un grupo de apoyo


CAPITULO 4. La conmemoración

Una conmemoración es el acto de recordar el pasado, mirando al mismo tiempo hacia el futuro. Conmemorar la vida de alguien que amábamos es celebrar aquella vida y darle las gracias por los momentos que compartimos con ella.
Una vez disminuido el shock inicial de una muerte en el seno familiar, los niños suelen recibir con alegría la oportunidad de conmemorarlo, porque les permite decir y hacer aquello que necesitan para serenarse y recuperar la alegría de la infancia. Durante el proceso de duelo, hay un momento en que para contemplar nuestras emociones desde una cierta distancia, cambiar los patrones mentales, tomar una nueva conciencia de la pérdida y empezar a desprendernos de la congoja.
Pide a los niños sugerir ideas sobre cómo les gustaría a ellos despedirse, y llevadlas a cabo. Otras Sugerencias para rendir homenaje a un ser querido son:
- escribir un poema
- adornar la casa con fotografías del ser querido
- crear un álbum de fotos
- visitar la tumba del ser querido
- plantar un árbol
- hacer un donativo
- recordar al ser querido en las fiestas


CAPITULO 5. La vida sigue

Consejos generales para ayudar a un niño a recuperarse y seguir con su vida:
- sé paciente pero firme
- foméntales una autoestima positiva
- anímalos y dalos un norte. Continúa fijando límites
- déjalos elegir
- enséñales a resolver los problemas
- manteneos unidos
- dales permiso para volver a ser felices


CAPITULO 6. Cómo encontrar ayuda

Por último se incluye una lista de asociaciones para contactar y de diversas lecturas que pueden ayudar a encontrar ayuda, consuelo y apoyo. Adquirir conocimientos sobre este tema y encontrar la paz es fundamental para recuperarse.