Growing up creative 
Creciendo de forma creativa 
Nurturing a lifetime of creativity
Alimentando una vida creativa
Teresa M. Amabile
CEF Press, NY, 1989
Nº de páginas: 0

Resumen y traducción: Mariola Lorente
 

COMENTARIO

La tesis principal de esta obra es que todos los niños pueden ser creativos y seguir siéndolo de adultos. La creatividad no es propiedad exclusiva de la gente muy dotada o talentosa, sino que puede -y debería- ser parte de la vida diaria de todos niños y adultos. Pero crecer siendo creativo no es fácil. La mejor manera de aprovechar nuestra energía creativa pasa por encontrar nuestro propio camino, algo que nos apasione. La creatividad es imposible sin esa “chispa”. Y es que el factor más importante de la creatividad, más que el talento, la personalidad o las habilidades, es la motivación.

El entorno social de los niños tiene un gran impacto en el desarrollo de su creatividad, sobre todo la escuela y la familia, sectores a los que se dirige el libro. ¿Qué vamos a aprender en él?

- Qué es la creatividad infantil y cómo reconocerla
- Los componentes básicos de la creatividad de los niños, y los estadios del proceso creativo
- La importancia de la motivación para la creatividad
- Cómo entornos familiares y escolares pueden destruir la creatividad infantil (a fin de evitarlo)
- Varias técnicas específicas que padres y profesores pueden usar para mantener viva la creatividad de sus niños

INDICE

CAPITULO 1. visión y pasión

En opinión de la autora, los padres deberían imaginar cómo van a ser sus hijos de mayores, en qué se convertirán. Los padres con una “visión de futuro” pueden ayudar a desarrollar la creatividad. La infancia no es fácil, pero la creatividad puede ayudar a lidiar con ella. Las personas más creativas suelen ser más fuertes y flexibles emocionalmente. Algunos psicólogos, de hecho, piensan que creatividad y salud mental van de la mano.
Por medio de 3 ejemplos, se desarrollan estas ideas:

Visión: La historia de Pablo Casals: los líderes de empresas creativas tienen una amplia y definida visión de lo que es su corporación, hacia dónde va y dónde estará en unos años, y saben comunicárselo a cada miembro. Padres y profesores son ese líder.

¿Qué tipo de visión parental puede inspirar a los hijos a conseguir metas creativas, darles confianza y autoestima, ayudarles a desarrollar una visión firme guiada de sus propias vidas?

1º visión clara sobre los valores y principios vitales.
2º visión e cada niño debe estar formada por el temperamento, personalidad, necesidades, intereses, de cada niño en particular. Inscribir a niños en actividades que no encajan con ellos puede causarles enojo y frustración, superarles, y acabar con sus verdaderos talentos.

Entre todas las características de las personas reconocidas como creativas, independencia y pasión son las más constantes en diferentes campos y en distintas generaciones. Este tipo de pasión desarrollada durante la infancia es el sello de la creatividad adulta. Las personas extremadamente creativas están como poseídas, poseídas por un deseo constante de trabajar, de hablar de su trabajo, de hacer alguna contribución duradera… Pablo Casals mostró esta pasión desde muy pequeño por el violonchelo, si madre supo reconocer su talento y puso todos los medios a su alcance para desarrollarlo al máximo.

Pasión por el aprendizaje: Isaac Asimov
Mucho trabajo creativo es realizado por personas que no mostraron esta pasión extraordinaria de niños. Pero los niños pueden aprender a desarrollarlo haciendo algo por sí mismos, que ellos decidan –porque les resulta interesante, envolvente, desafiante. Isaac Asimov emigró a EEUU de pequeño y aprendió él sólo inglés, en las calles, leyendo letreros y periódicos, etc. Aprendió a leer a los 5 años, antes de empezar el colegio y a pesar de que su padre no sabía leer en inglés y su madre no lo hablaba. En un año se hizo socio de la biblioteca y devoraba libros.
Asimov no tenía una pasión tan específica como Casals, pero le encantaba aprender.

Los niños normales pueden hacer cosas extraordinarias: Jason Hardman
La mayoría de los niños no destacan tanto como Casals o Asimov a edades tan tempranas. Pero eso no significa que no puedan llegar a ser extremadamente creativos de mayores. No toda la gente creativa fue un genio de pequeño.
Jason Hartman era un niño normal, que se mudó con su familia a una ciudad muy pequeña en la que no había biblioteca. Debía desplazarse a otra ciudad para coger libros. Así que tuvo una idea brillante: montar él mismo una biblioteca pública, que llegó a ser un éxito.

La autora propone unos ejercicios para los padres sobre su visión del futuro de sus hijos.


CAPITULO 2. Reconocer la creatividad de los niños

Es normal que los niños nos sorprendan diciendo o haciendo cosas inesperadas, ingeniosas. Todos hemos visto niños haciendo cosas inusuales, bien hechas, adorables… Ejemplos.

Lo que NO es la creatividad.
Mucha gente entiende la creatividad en términos de “persona”: esa persona es creativa. A menudo, la gente confunde “creativo” con “dotado”. Con ello quieren decir que un niño tiene un gran talento en una determinada área o que es muy inteligente. Pero la creatividad no es sinónimo de inteligencia ni de talento.
Otra característica que se confunde con creatividad es excentricidad. Es cierto que existen casos en que una alta creatividad va asociada a algún desorden mental, sobre todo en artistas. Pero ello no implica que para ser creativo haya que ser extraño o comportarse de modo extravagante. Algunos psicólogos piensan lo contrario; que es más fácil desarrollar la creatividad cuando se está libre de ansiedad o problemas mentales. También los errores cometidos por niños debido a su ignorancia, pero que son resueltos o explicados por ellos con gracia, no son significativos a no ser que su intención sea causar esa gracia, lo que normalmente no es el caso.

Lo que la creatividad sí es:
Cualquier cosa que un niño diga o haga puede considerarse creativa si cumple 2 criterios: 1. debe ser sustancialmente diferente de todo lo que el niño haya hecho antes, o haya visto o escuchado. 2. no ha de ser simplemente diferente; debe ser correcto, atractivo, útil para conseguir algo o significativo de algún modo.
Algunos psicólogos denominan estos criterios “novedoso” y “apropiado”.
Que no sea una imitación o reproducción y que no sea algo sencillamente disparatado, sino que posea una cierta coherencia.
La definición de creatividad en términos de novedoso y apropiado, no implica bondad moral, sino que es amoral. Es decir, que comportamientos nocivos o antisociales pueden ser considerados creativos si cumplen esos criterios.
El proceso del pensamiento creativo, de dar con algo creativo, es el mismo a pesar del resultado. Ya sea para buenos fines o no. Se puede ser muy creativo inventando armas, por ejemplo. Lo importante, por tanto, es que enseñemos a nuestros niños no sólo las habilidades que necesitan para ser creativos, sino los valores necesarios para usar la creatividad de una manera positiva.

Guía para reconocer la creatividad en los niños:

Existen tests que miden la creatividad. Las respuestas dadas se puntúan de acuerdo con 4 criterios:
1. el número total de respuestas (cuantas más mejor)
2. el número de diferentes tipos de respuestas (por ejemplo, un objeto puede servir para construir cosas y para derribarlas)
3. lo inusual de la respuesta, considerando las respuestas de los otros niños
4. la elaboración de cada respuesta, la suma de detalles que el niño da.

Sin duda estos tests miden habilidades mentales relacionadas con la creatividad. Pero otras habilidades como la motivación, que juegan un papel crucial en el pensamiento creativo, no son valoradas por ellos. Estos tests tienen otras desventajas. Por ejemplo, se aplican en contextos escolares, que pueden ser inquietantes e inflexibles. Los niños piensan en términos de aciertos y errores, respuestas correctas e incorrectas. También es malo que mediante estos tests se etiquete a los niños como creativos o no.

Es preferible que padres y profesores recurran a sus propias observaciones de los niños para identificar la creatividad, y tomen estos tests sólo como información suplementaria. De hecho, la observación inteligente aventaja a los tests de dos modos: la observación se centra en el comportamiento del niño, y no lo etiqueta a él como creativo o no, sino a sus producciones (el dibujo de Sue, el poema, etc.) En segundo lugar, probablemente la observación es más cuidadosa, puede atender a más aspectos, y los padres o profesores conocen datos (por ejemplo si es algo que los niños ya sabían o no), que en los tests es imposible de reflejar.

Así que, ¿cómo podemos hacer valoraciones razonables de la creatividad de nuestros niños? Lo primero y más importante es desarrollar una “vigilancia” de la creatividad cuando se está con él. Teniendo en cuenta que juzgar la creatividad infantil no siempre es fácil. Pero bueno, si miras atentamente a tu hijo y piensas que ha hecho algo realmente creativo, probablemente lo sea.
La creatividad depende de la edad, desde luego, se muestra una tabla con ejemplos de comportamiento creativo divididos por áreas y edades.

Creatividad ordinaria y extraordinaria
Cuando escuchamos la expresión persona creativa solemos pensar en alguien extraordinario y probablemente famoso. Pero esto implicaría, desafortunadamente, que muy pocos de nosotros seríamos personas creativas, lo que es terriblemente engañoso. Sugiere que la creatividad es una parte permanente de la persona, presente en cada cosa que hace y apartándolo del común de los mortales.
Pero la creatividad no describe una persona: describe ideas, ideas y productos que son apropiados y novedosos. Cualquier persona normal es capaz de producir algo creativo en algún área y en algún momento.


CAPITULO 3. Componentes de la creatividad

El proceso creativo:

Algunos teóricos han identificado 5 pasos del proceso creativo:

1. la presentación de un problema puede ser dado o algo que tú mismo decides hacer.
2. preparación, uniendo todos los recursos, conocimientos, información… para resolver el problema.
3. la producción de ideas o posibilidades (a lo que mucha gente reduce la creatividad). A veces, puede ocurrir un proceso de incubación, es decir cuando deliberadamente deja de pensarse en el problema, y después se le puede mirar desde un nuevo punto de vista, o aparece de repente un nuevo enfoque o solución.
4. después hay que evaluar, valorar si las ideas resuelven o se ajustan bien al problema.
5. prever y valorar los resultados, si la solución que se nos ha ocurrido es satisfactoria, o si debemos cambiarla porque no lo es.

Una vez descrito el proceso de la creatividad, veamos sus componentes:

- Dominio de un campo: lo que a cada uno se le da bien. Hasta cierto punto, esta habilidad es innata; los niños nacen con distintos tipos y niveles de talento. Pero la educación y la experiencia pueden ayudar a desarrollar cualquier talento. Antes de que alguien pueda llegar a ser creativo en algún campo, necesita poseer cierta habilidad en dicho campo, unos conocimientos y nociones básicas. Sin embargo, no basta con poseer estos conocimientos, se requiere un tipo de talento especial, un interés y gusto por la materia en cuestión, que es distinto en cada persona. El concepto de “talento” es bastante confuso, difícil de definir y de medir, salvo en casos sobresalientes como el de Mozart, por ejemplo. Pero la mayoría de los niños tienen algún talento, para una cosa o para otra. Este talento, unido a una buena educación y experiencias enriquecedoras, puede proporcionar las habilidades necesarias para ser creativos.

- Pensamiento creativo y capacidad de trabajo: hay distintos estilos de pensamiento, de trabajo, de personalidad, etc. vamos a repasar las características de cada uno de ellos.

Un estilo de trabajo creativo se caracteriza por:
o Dedicación para hacer el trabajo bien
o La habilidad para concentrar y mantener el esfuerzo y la atención durante periodos de tiempo largos
o Saber desechar las ideas improductivas y dejar de lado los problemas persistentes
o Perseverancia ante las dificultades
o Voluntad de trabajar duro

En resumen, capacidad de trabajo. En cuanto a los estilos de pensamiento considerados creativos, podemos incluir:
o romper con viejos patrones de pensamiento
o comprender las complejidades
o mantener opciones abiertas el mayor tiempo posible
o generar cantidad de ideas sin juzgarlas (brainstorming)
o establecer relaciones amplias
o recordar cuidadosamente, tener gran memoria
o intentar ver las cosas de otro modo

Y, por último, las claves de una personalidad creativa:
o autodisciplina en el trabajo
o tolerancia a la confusión
o independencia
o perseverancia ante la frustración
o disconformidad con los estereotipos sociales
o capacidad para retrasar la recompensa
o motivación para realizar un excelente trabajo
o voluntad de correr ciertos riesgos

- Motivación intrínseca: la energía que hace que se produzca el trabajo creativo, el deseo de hacer algo por nuestro bien, porque es interesante, satisfactorio o porque constituye un desafío. Es en parte también algo innato, pero muy influenciado por el ambiente y el entorno. Es el componente que más puede ayudar a fomentar la creatividad en los niños.


CAPITULO 4. Motivación para la creatividad

La autora habla del Principio de Motivación Intrínseca. Considera que una persona será más creativa si su principal motivación es su propio interés, si disfruta con lo que hace, si le satisface y si siente que está haciendo algo por sí misma y no para otro (por motivos externos). Explica una serie de estudios que demuestran que, al dividir un grupo con motivaciones externas e internas, eran más creativos y productivos los que habían recibido motivaciones personales.

La motivación interna presenta 4 aspectos: pasión por lo que se hace, dedicación, combinación de trabajo y juego y concentración en la actividad misma.

Para ayudar a los niños a desarrollar su creatividad, debemos ayudarles a identificar sus intereses y sus habilidades: lo que la autora denomina la “intersección de la creatividad”, que se completa con el pensamiento creativo y la capacidad de trabajo. Para saber si la motivación de los niños es intrínseca o extrínseca, se propone un test.


CAPITULO 5. Cómo destruir la creatividad de un niño

No es difícil hacerlo, pues ni la pasión más fuerte es invulnerable al entorno. Este no debe ser especialmente represivo o estricto, sino que hay modos sutiles, que pasan inadvertidos, de acabar con la creatividad de los niños: si la evaluación, la recompensa y la competitividad se usan mal o en exceso, o si las opciones de elegir son muy restringidas.

Pero estos elementos son necesarios en cierta medida para la socialización de los niños, de manera que no hemos de desterrarlos, sino que debemos encontrar un balance. Los niños necesitan cierta estabilidad y previsibilidad, pero no hasta el punto de que sientan que la única razón de hacer lo que están haciendo es porque tienen que hacerlo. También necesitan unos límites, pero no tan fuertes que acaben con su motivación intrínseca.

En casa es fácil acabar con la creatividad infantil, por ejemplo, introduciéndoles en áreas que no les gustan, pues, aunque tengan capacidad para ellas, no disfrutarán ni se sentirán motivados. También por medio de los “asesinos de la creatividad” (evaluación, recompensa, competición y la escasez de opciones.

En la escuela sucede lo mismo, y además influye: la actitud de los profesores, el aprendizaje memorístico, el fracaso, la presión del grupo (homogeneidad), etc.

En muchos casos, parece que la creatividad infantil choca con el sistema educativo. Este debería ser más flexible para da cabida a los distintos estilos de aprendizaje e intereses infantiles.


CAPITULO 6. Mantener viva la creatividad en casa: sugerencias para los padres

Se trata de dar a los niños grandes dosis de libertad, respetarlos sus diferencias individuales, ser cercanos emocionalmente y enfatizar los valores morales más que las reglas o normas. Valorar los logros más que las notas, apreciar la creatividad, ser unos padres activos e independientes, con sentido del humor. Crear un hogar en que la autoridad pueda ser cuestionada, lleno de actividad, alegría y fantasía, y en la que tanto padres como hijos traten de hacer cosas nuevas y de nuevas e interesantes maneras. Es decir, ser modelos de creatividad y estimularla en la vida cotidiana.



CAPITULO 7. Mantener viva la creatividad en la escuela: sugerencias para los profesores

Los profesores tienen en sus manos la posibilidad de potenciar o de socavar la creatividad de sus alumnos. Tienen una capacidad de influencia mayor que la de los padres; hay niños que pasan más horas en el colegio que con sus progenitores. Además, tienen más oportunidades de tratar con la creatividad. Pero ¿es posible enseñar creatividad? Desde luego, pueden enseñar destrezas y conocimientos, y aptitudes creativas como diferentes modos de pensar los problemas, nuevas formas de ver las cosas, etc. como ya se ha dicho, esto se consigue por medio de su actitud. Deben ver a los niños como “aprendedores” activos y hacerles sentir parte de su clase y orgullosos de pertenecer a ella, proporcionarles guía pero también autonomía.

La autora propone ideas para el buen uso de las recompensas, los límites y estándares, la evaluación, la motivación, etc.


CAPITULO 8. Juegos, ejercicios, diálogos e ideas: guía práctica para padres y maestros

Hablar sobre el fomento de la creatividad es más fácil que llevarlo a cabo, reconoce Teresa Amabile. Por eso ofrece en el último capítulo ejemplos y ejercicios a los que recurrir en casa o el colego para desarrollar la creatividad de los niños. Termina con un test sobre entornos infantiles creativos