Las ciudades creativas 
Por qué dónde vives puede ser la decisión más importante de tu vida
Richard Florida
Paidós, Barcelona, 2009
Nº de páginas: 0

Resumen y traducción: María Teresa Rodríguez de Castro
 

COMENTARIO

Este libro habla de la importancia de la elección del lugar donde vivir. Para Florida, la consideración de que, en la era de la globalización en la que nos encontramos, no importa dónde vivamos, es un planteamiento falso, porque la elección del lugar afecta a todos y cada uno de los aspectos de nuestra vida.

Las ciudades creativas demuestra que el verdadero motor de la economía global es una nueva unidad económica, la megaregión.

INDICE
PARTE 1: Primera parte. Por qué importa el lugar

Primera parte. Por qué importa el lugar

CAPITULO 1. La cuestión del dónde

Enfrentados a la pregunta de cuáles son las decisiones más importantes de la vida, lo más probable es que comenzáramos con el factor “qué”, decidir qué queremos ser. Otros dirán que la decisión más trascendental es la de escoger la pareja adecuada. Pero hay otra decisión que tiene un efecto igual, si no mayor, sobre el futuro económico, la felicidad y la vida en general, y es la cuestión del “dónde”. La cuestión del lugar en que vivimos es el factor crucial de nuestras vidas, porque afecta a todos los demás.

Por primera vez en la historia, muchos de nosotros tenemos la libertad y los medios económicos que nos permiten escoger dónde queremos vivir. Aunque se habla mucho de la “muerte de la ubicación”, de la irrelevancia de la ubicación geográfica, sobre todo con la extensión de las nuevas tecnologías, en la actualidad los factores económicos principales (talento, innovación, creatividad) no están distribuidos de manera global, sino que se concentran en lugares específicos. Es el increíble poder de lo que Florida llama “factor de concentración”. En la actual economía creativa, la verdadera fuente del crecimiento económico procede de la concentración y del aglutinamiento de personas productivas y con talento. La fuerza de la concentración ha convertido a determinadas ciudades y regiones en verdaderos motores del crecimiento económico.

Florida ha escrito el libro para ayudarnos a escoger el lugar más adecuado para nosotros. Ha organizado sus consejos basándose en tres ideas fundamentales:

-a pesar de todo lo que se habla de globalización y del “mundo plano”, la ubicación geográfica es, de hecho, más importante para la economía global de lo que nunca antes había sido
-las ciudades cada vez se diferencian y se especializan más, desde lo que concierne a su composición económica y a su mercado laboral, hasta lo que afecta a la calidad de vida que proporcionan y al tipo de gente que vive en ellas
-vivimos en una sociedad muy móvil, lo que nos otorga, a la mayoría, mayor capacidad de decisión sobre dónde queremos vivir


Primera parte. Por qué importa el lugar

CAPITULO 2. Un mundo puntiagudo

Esta parte del libro se centra en la idea general de que el lugar donde escogemos vivir ejerce una gran influencia sobre todo lo que en verdad importa, desde la situación económica y las ofertas de trabajo, hasta los amigos, la pareja potencial y el futuro de los hijos. Analiza cómo y por qué la ubicación geográfica sigue siendo relevante en la economía global. Asimismo, proporciona mapas y estadísticas que reflejan la realidad de la globalización y la función de las megarregiones, las nuevas unidades económicas de lo que Florida llama el “mundo puntiagudo”.

Thomas Friedman afirmaba que el mundo es plano, y que se puede innovar sin necesidad de emigrar. Muchos han sido los que han afirmado que el proceso tecnológico ha eliminado la importancia económica de la ubicación geográfica. Pero la refutación más evidente de la hipótesis del mundo plano es el crecimiento explosivo de ciudades y de zonas urbanas en todo el mundo. Cada vez más personas se acumulan en zonas urbanas y no hay nada que indique que la tendencia vaya a detenerse, de momento. Pero el crecimiento de la población no es el único indicador de que el mundo es cualquier cosa menos plano. El autor muestra en el capítulo mapas detallados que ilustran la extrema concentración de actividad económica y de innovación. Tanto en términos de pura potencia económica como de innovación puntera, la economía global actual está impulsada por una reducida cantidad de lugares.

La realidad es que la globalización tiene dos caras. La primera, y más obvia, es la expansión geográfica de funciones económicas rutinarias, como los procesos de fabricación sencillos o la prestación de servicios. La otra clara de la globalización es menos evidente y consiste en la tendencia a la concentración que presentan las actividades económicas de alto nivel, como la innovación, el diseño, las finanzas y los medios de comunicación.

El mundo es plano y puntiagudo al mismo tiempo. En diferentes mapas, Florida muestra cómo se da la distribución geográfica en todo el mundo (basado en datos actuales que su equipo y él recogieron para identificar las megarregiones del mundo), la concentración de la innovación, o la concentración de los descubrimientos científicos. La innovación, el crecimiento económico y la prosperidad siguen ocurriendo en lugares que atraen a una masa crítica de excelente talento creativo.

La diferencia principal entre ahora y hace tan sólo un par de décadas, no es que el mundo se haya vuelto más plano, sino que los picos se han dispersado más y que las colinas o picos emergentes (los centros industriales y de servicios) han proliferado y han cambiado de lugar. Un artículo del Economist de 2007 sobre los mercados financieros globales llegó a la conclusión de que la tecnología ha conseguido que se puedan cerrar acuerdos financieros atravesando fronteras y con un solo click, pero los principales centros financieros del mundo son más puntiagudos y están más concentrados que nunca. Durante el futuro próximo, la política global dependerá de las tensiones cada vez más intensas entre las cumbres en alza, los valles que se hunden y las colinas que emergen. A través de ese prisma podemos ver cómo aumentan las diferencias y las tensiones en varios aspectos que se superponen: las regiones innovadoras, que atraen el talento y que “lo tienen todo”, y las regiones exportadoras de talento, que “no tienen nada”.

En el mundo puntiagudo actual, la cohesión social se erosiona tanto entre los distintos países como dentro de éstos. Sólo si comprendemos la naturaleza picuda de nuestra economía mundial, nos daremos cuenta de las desigualdades y de las tensiones crecientes y podremos comenzar a corregirlas.


Primera parte. Por qué importa el lugar

CAPITULO 3. El auge de la megaregión

Las megaregiones son una nueva unidad económica natural que se ha originado a partir del crecimiento de las ciudades en vertical, de su aumento de densidad y de su expansión en horizontal, que ha hecho que se junten las unas con las otras. Las megaregiones, que son unidades económicas mayores y más competitivas, han sustituido a las ciudades como los motores reales de la economía global. Técnicamente, una megaregión debe cumplir dos criterios: el primero, ser un área de luz continua con más de una ciudad o región metropolitana importante; y el segundo, producir más de 100.000 millones de dólares en LRP. Las megaregiones superan las fronteras nacionales y generan enormes flujos de comercio, transporte, innovación y talento.


Primera parte. Por qué importa el lugar

CAPITULO 4. La fuerza de concentración

Basándose en la esencial contribución de Jane Jacobs, Lucas declaró que los efectos multiplicadores que surgen de la concentración del talento son el determinante principal del crecimiento económico. La mano de obra, el capital y el conocimiento técnico están muy bien, admitía, pero ninguno de ellos podía llegar a ser relevante si las personas no podían compartir talento, ideas, y energía en lugares reales.

Pero ¿qué pasa con los inevitables obstáculos e inconvenientes consecuencia del crecimiento de las ciudades? Según un equipo multidisciplinario de investigación dirigido por Geoffrey West, del Instituto Santa Fe, las grandes ciudades y las megarregiones poseen un mecanismo básico que les permite transcender estas limitaciones. Duplicar la población genera un aumento de más del doble de la producción creativa y económica. A diferencia de los organismos biológicos, que se frenan a medida que crecen, las ciudades se vuelven más ricas y más creativas cuanto mayores son.

¿Cómo se forma y evoluciona este sistema de ciudades más amplio? Para averiguarlo, Florida se unió a Robert Axtell, un diseñador de modelos informáticos. Juntos intentaron desarrollar un modelo básico que pudiera simular el crecimiento y el desarrollo de las ciudades y de las regiones que componen la economía mundial. Querían que su modelo explicara cómo aparecieron en principio esas ciudades, por qué algunas crecieron y otras fracasaron y cómo acabaron evolucionando hasta convertirse en un sistema global. Estructuraron su modelo en torno a tres supuestos básicos:

-concluyeron que las personas pueden decidir cuánto quieren trabajar, que son diferentes y que algunas trabajan mucho, mientras que otras trabajan menos. También pudieron inferir que preferimos pasar el tiempo haciendo cosas distintas, y que no todos escogemos aprender de las mismas habilidades o trabajar con igual intensidad
-Tal y como sucede en el mundo real, establecieron que las personas más trabajadoras y capaces estarían juntas, al menos en principio. Esas empresas eran las que tenían más probabilidades de crecer, mientras que las que emplearan a personas menos productivas languidecerían y acabarían pereciendo
-Asumieron que las empresas productivas se verían atraídas por ubicaciones igualmente productivas. Los lugares que acogieran las empresas dinámicas crecerían, mientras que los lugares que no, declinarían

El crecimiento económico de su modelo sigue una ley básica de “apego preferencial”, en la que las personas capaces y productivas atraen a más personas capaces y productivas. A medida que se unen para crear empresas, esas unidades organizacionales creativas empiezan a desarrollar nuevas ideas y productos. Y, a medida que esas unidades crecen, atraen a más agentes trabajadores y productivos. Entonces comienza a pasar algo interesante. En lugar de limitarse a crecer en sentido vertical, esas ciudades-región se expanden en sentido horizontal y se ven obligadas a unirse a otras ciudades-región. Tal y como demuestra su modelo, es menos probable que una megarregión ya existente se limite a crecer en vertical construyendo edificios más elevados o acumulando habitantes. Lo más probable es que la expansión se dé porque dos o más megarregiones se unan para formar una gran megarregión.

PARTE 2: Segunda parte. La riqueza de la ubicación

Segunda parte. La riqueza de la ubicación

CAPITULO 5. Unos se mueven, otros echan raíces

Esta parte explica cómo el lugar de residencia afecta a la situación económica: las nuevas realidades del mercado laboral, las tendencias en el mercado inmobiliario, la revalorización de las propiedades inmobiliarias... Además, se muestra cómo las ventajas económicas se acumulan más en unos lugares que en otros, se detalla la nueva migración de personas con talento y con habilidades a un pequeño número de regiones y se documentan las fuerzas que impulsan los altibajos del mercado inmobiliario. También describe la tendencia a concentrarse que presentan los empleos (por ejemplo, alta tecnología en Silicon Valley o en Austin.

Se estudia en el capítulo la función que desempeña la ubicación. Se pueden distinguir dos grupos: los que se mueven y los que echan raíces. Los que se mueven disponen de los medios, de los recursos y de la disposición para buscar nuevas ubicaciones donde desplegar su talento y para trasladarse a ellas.
Tanto la investigación de Florida como su experiencia personal le han convencido de que la movilidad socioeconómica y la movilidad geográfica son interdependientes y distan mucho de ser excluyentes. Un estudio de 2007, llevado a cabo por investigadores de la Universidad de Sheffield, demuestra la importancia de la función que desempeña la ubicación a la hora de determinar la clase social, el estado de salud, las opciones educativas y la movilidad económica de las personas.

Las personas tienden a orientar su búsqueda de trabajo hacia lugares determinados. En segundo lugar, el lugar de residencia de los amigos es importante. En tercer lugar, no nos trasladaríamos a cualquier lugar sólo por un empleo.



Segunda parte. La riqueza de la ubicación

CAPITULO 6. Fuga de cerebros

En el año 2006, Florida afirmó en The Atlantic que, en la actualidad, se está dando una reestructuración demográfica aún más importante: la reubicación en masa de personas con una gran formación, con niveles educativos muy elevados y con buenos sueldos en una cantidad relativamente pequeña de regiones metropolitanas, con el consiguiente éxodo de la clase media y baja tradicional de esos lugares. Esta reordenación a gran escala de la población según el potencial económico no tiene precedentes. Denomina Florida a esta tendencia “migración de los medios económicos”, y a las regiones que captan a este grupo demográfico, “metrópolis de los medios económicos”.

Cada vez más, las personas con más talento y más ambiciosas necesitan vivir en las metrópolis de los medios económicos para poder alcanzar el máximo de su potencial económico. La proximidad de personas con talento y con niveles educativos elevados tiene un efecto muy poderoso sobre la innovación y el crecimiento. Asimismo, los lugares que atraen talentos diversos aceleran la tasa local de evolución económica. Ahora, ya no importa dónde habita la mayoría de la gente, sino dónde habita la mayoría de la gente más formada.


Segunda parte. La riqueza de la ubicación

CAPITULO 7. Cambio de trabajo

Las regiones cada vez se especializan más en el tipo de empleo que ofrecen. Florida cita el concepto de “aglomeración” del economista Alfred Marshall. Algunas empresas se benefician de las economías de escala integrando sus actividades y creciendo, pero también pueden beneficiarse de las economías de la aglomeración derivadas del hecho de estar cerca las unas de las otras. Más recientemente, los sociólogos han llamado a este fenómeno el poder del “distrito industrial”.

Roger Martin afirma que, aunque las empresas pueden hacer mucho desde dentro para reforzar su ventaja competitiva, la ubicación desempeña un papel adicional en el éxito empresarial. Denomina “ventaja jurisdiccional” al hecho de que cada ubicación cuente con ventajas únicas que no pueden copiarse con facilidad.
Las redes sociales son las conexiones humanas que hacen posible que personas y empresas compartan esa información vital, descrita en detalle por el politólogo Robert Putnam en “solo en la bolera”. Las ideas de Putnam acerca del declive de las redes sociales con vínculos muy estrechos (representadas por las ligas de bolos de la década de los 50), de la aparición de una sociedad menos atenta, con sujetos más aislados, y de la desaparición de la vida cívica han tenido una acogida increíble. Estas redes se componen de dos tipos de capital social: los vínculos afectivos y los enlaces sociales. Los vínculos afectivos son las relaciones estrechas que se establecen en el seno de las familias extendidas o de las comunidades étnicas y es el fenómeno cuyo declive Putnam lamentaba. Los enlaces sociales son vínculos menos intensos que se extienden entre distintos grupos sociales, a los que conectan.

Las redes sociales reflejan lo que el sociólogo Mark Granovetter llama “la fuerza de los vínculos débiles”. Granovetter concluye que lo que en realidad importa son los numerosos vínculos débiles que establecemos, no los más fuertes, que también son más escasos. La idea de que la proximidad con complementos desconocidos sea más importante que las amistades de toda la vida puede parecer extraña, hasta que se reflexiona acerca del funcionamiento de las redes sociales. Lo extraordinario de los vínculos débiles es que nos aportan información nueva, pues lo más habitual es que uno se mueva en los mismos círculos que sus amistades, se conozcan a las mismas personas, se frecuenten los mismos lugares y se encuentren las mismas oportunidades. Los vínculos débiles son más numerosos y no requieren tanto esfuerzo de mantenimiento, pues introducen en la ecuación un elemento caótico que, casi siempre, es la clave que permite identificar oportunidades e ideas nuevas.


Segunda parte. La riqueza de la ubicación

CAPITULO 8. Ciudades Estrella

Cuando se adquiere una vivienda no se paga por un único concepto. El coste de la estructura suele ser lo de menos. Lo que de verdad importa es el precio del terreno (el valor de la ubicación). Joseph Gyourko, Todd Sinai y Chris Mayer identificaron el ascenso de lo que han llamado “ciudades estrella” (compuestas por núcleos urbanos y barrios periféricos) en EEUU, usando como indicador las tendencias a largo plazo de los precios de la vivienda.

Florida y Mellander, en un estudio realizado, descubrieron que hay dos factores que se combinan para determinar el valor de la vivienda. El primero son los ingresos. El segundo factor, mucho más importante, se refleja en su índice bohemio-gay, que combina la concentración de artistas, de músicos, de diseñadores con la concentración de gays y lesbianas en una región concreta. La presencia de esos grupos no sólo se relacionaba con un incremento del valor de la vivienda, sino también con ingresos más elevados. Su teoría es que las poblaciones bohemias y homosexuales capitalizan dos de los factores que contribuyen al aumento del valor de la vivienda: un extra de estética y de ocio, y un extra de tolerancia o de cultura abierta.

PARTE 3: Tercera parte. La geografía de la felicidad

Tercera parte. La geografía de la felicidad

CAPITULO 9. Lugares que irradian felicidad

Esta parte afronta lo que es, quizá, la mayor negociación que debemos hacer con nosotros mismos a la hora de escoger el lugar donde vivir: cómo equilibrar los objetivos profesionales con el estilo de vida y otras necesidades. Asimismo, analiza la relación entre el lugar donde vivimos y las posibilidades de vivir una vida plena y feliz, y se basa para ello en un estudio a gran escala sobre 28.000 personas que Florida llevó a cabo, “el estudio sobre ubicación y felicidad”, que concluyó que el lugar donde vivimos es tan significativo para la felicidad como el trabajo, la situación económica o las relaciones interpersonales.

Florida llevó a cabo junto a la organización Gallup un estudio extenso, el “estudio sobre ubicación y felicidad”. Dividieron la felicidad en cuatro categorías básicas: felicidad personal, felicidad laboral, felicidad económica y felicidad geográfica. El estudio planteaba a los sujetos preguntas directas sobre el nivel de satisfacción con sus comunidades; sobre sus experiencias y expectativas en esas comunidades; sobre sus intenciones de trasladarse o de permanecer allí; y sobre si recomendarían su comunidad a familiares y amigos. Se centraron en los elementos de lugar que podían afectar a la satisfacción con la comunidad y al bienestar general, con preguntas acerca del mercado laboral, las escuelas, la atención sanitaria, el arte y la cultura, los jardines y los espacios abiertos y muchos otros factores. Las conclusiones hicieron evidente la gran importancia que tiene la ubicación para la felicidad, situándola en el tercer vértice del triángulo del bienestar, junto a las relaciones personales y el trabajo.

Encontrar un lugar que nos haga felices ejerce un efecto muy potente sobre nuestra “activación”. Este tipo de lugares favorece que las personas hagan más de lo que harían de otro modo, como participar en actividades más creativas, inventar algo nuevo o fundar empresas, etc: todo ello muy satisfactorio para la persona y muy productivo económicamente. Tinagli descubrió que ese tipo de activación procede, en gran medida, del estímulo visual y cultural que pueda ofrecer el entorno: parques y espacios abiertos, oferta cultural, etc, aspectos a los que llama “servicios simbólicos”. De esta forma, se inicia un ciclo regenerativo: el estímulo despierta la energía creativa, que, a su vez, atrae a más personas llenas de energía de otros lugares, por lo que aumentan las tasas de innovación, la prosperidad económica, los niveles de vida y los estímulos.


Tercera parte. La geografía de la felicidad

CAPITULO 10. Más allá de la ciudad de Maslow

¿Cuáles son las grandes y las pequeñas cosas que hacen que nos sintamos felices, o no, en la comunidad en que vivimos? En 1943, el psicólogo Abraham Maslow presentó el concepto de la jerarquía de las necesidades. La teoría de Maslow, que con frecuencia se ilustra en forma de pirámide, establece que los seres humanos tenemos una serie de necesidades básicas (o “fisiológicas”), que constituyen la base de la pirámide. Si ascendemos en la jerarquía, encontramos la necesidad de seguridad; la necesidad de amor y de pertenencia al grupo; la necesidad de autoestima; y, finalmente, la necesidad de autorrealización. El único modo de alcanzar el vértice superior de la pirámide y desplegar todo nuestro potencial es haber satisfecho los cuatro niveles básicos, a los que Marlow denomina “necesidades de déficit”, en el sentido de que son necesidades que surgen por privación.

Este capítulo se vale del “estudio sobre ubicación y felicidad” de Florida para identificar los factores clave que determinan la satisfacción con el lugar en que vivimos. El estudio cubrió docenas y docenas de características específicas de las comunidades, que luego clasificaron en cinco categorías principales:

-la primera es la seguridad física y económica, la percepción de la criminalidad y de la seguridad, de la dirección general de la economía y de la oferta de empleo.
-La segunda es la de los servicios básicos, como las escuelas, la atención sanitaria, la vivienda asequible, las carreteras y el transporte público.
-La tercera consiste en el liderazgo, la calidad y la eficacia de los líderes electos y no electos (empresariales y civiles), y la posibilidad de participar en organizaciones públicas y locales.
-La cuarta es la apertura, el nivel de tolerancia y de aceptación hacia distintos grupos demográficos, como las familias con hijos, las minorías étnicas y raciales, los ancianos, los inmigrantes y los gays y lesbianas.
-La quinta categoría es la de la estética, la belleza física del lugar, los servicios y la oferta cultural.


Tercera parte. La geografía de la felicidad

CAPITULO 11. Las ciudades también tienen personalidad

La clave para encontrar un lugar donde ser felices reside en identificar qué es lo más importante que pretendemos obtener de él. Florida llama “ajuste” al equilibrio entre lo que queremos y necesitamos y lo que las comunidades pueden ofrecernos.

La cuestión del ajuste psicológico es de gran importancia para nuestra “felicidad geográfica”. ¿Hay un ajuste entre la personalidad de las personas y las comunidades donde viven? ¿Las personas son más felices cuando encuentran una comunidad que se ajusta a ellas? ¿Qué sucede cuando la personalidad de uno es distinta a la de la comunidad donde vive? Los psicólogos dicen que la personalidad se compone de cinco características básicas. Este modelo factorial, al que suelen llamar “los cinco grandes”, describe los factores de la personalidad: la apertura a la experiencia, la minuciosidad, la extraversión, la afabilidad, el neuroticismo. Un estudio de Rentfrow y Gosling titulado “la geografía de la personalidad” estudia la acumulación geográfica de rasgos básicos de la personalidad. Los resultados confirmaron que hay Estados (en EEUU) que se caracterizan por la apertura a la experiencia, otros por la afabilidad, otros por el neuroticismo,etc. Estos rasgos de personalidad también se asocian a resultados económicos y sociales fundamentales.

¿Cómo se explica la acumulación de tipos de personalidades y la aparición de personalidades regionales definidas? Florida habla en primer lugar de la influencia histórica de la estructura económica e industrial (aunque es difícil identificar qué fue primero: si la concentración inicial de tipos de personalidad fue lo que atrajo a la industria o si, por el contrario, el impacto histórico de la industria determinó y seleccionó las personalidades). Otros motivos están relacionados con el entorno físico (clima y entorno); los factores sociales, los valores, creencias y actitudes (la cultura); o la “migración selectiva” de la que hablan Rentfrow y Gosling (es posible que los inmigrantes hayan seleccionado lugares que satisfacían y reforzaban sus necesidades físicas y psicológicas. Según esta teoría, los grupos iniciales establecen rasgos de personalidad que luego pasan a las generaciones siguientes).

Puede que el tipo de gente que tiene más probabilidades de trasladarse sea también el tipo de gente que tiene más probabilidades de innovar y de fundar nuevas empresas. Y cuanto más gente de este tipo abandona el lugar donde nació y se agrupa en un mismo sitio, esas concentraciones se convierten en criaderos de esfuerzo creativo, de innovación, de nuevas empresas y de crecimiento económico.

El análisis de Peterson sobre la información obtenida acerca de las fortalezas y las medidas de creatividad de Florida concluyó que había una relación directa entre fortalezas psicológicas, como el aprecio de belleza, la creatividad, la curiosidad y el deseo de aprender, y el índice de creatividad de las ciudades.
Para Florida, la acumulación de personalidades abiertas a la experiencia es decisiva para la innovación regional y el crecimiento económico. La apertura es un factor clave para poder atraer y capitalizar la diversidad.


PARTE 4: Cuarta parte. Dónde vivimos ahora

Cuarta parte. Dónde vivimos ahora

CAPITULO 12. Tres decisiones importantes

Esta parte estudia cómo las necesidades y las preferencias en cuanto al lugar de residencia pueden evolucionar y modificarse a lo largo de las tres fases principales de la vida: jóvenes solteros, matrimonios con hijos, y padres cuyos hijos se han emancipado. Se recogen las clasificaciones que el equipo de Florida ha confeccionado para los mejores lugares donde vivir en cada una de estas fases vitales.

Cada una de las etapas vitales nos ofrece la oportunidad de valorar cómo el lugar donde vivimos nos afecta en lo que concierne a la situación económica, al estilo de vida y al bienestar. La vida tiene tres momentos fundamentales: cuando acabamos la universidad, cuando tenemos hijos y cuando los hijos se emancipan. Y estas fases merecen una atención especial. En la actualidad, cada vez somos más los que tenemos la capacidad y la posibilidad de plantearnos otras opciones de residencia en cada una de las fases.


Cuarta parte. Dónde vivimos ahora

CAPITULO 13. Jóvenes e inquietos

Los capítulos 13 a 15 analizan la búsqueda de ciudad en función de la fase vital en la que se encuentre uno. En el capítulo 13 se analiza la búsqueda de la ciudad que realizan los jóvenes


Cuarta parte. Dónde vivimos ahora

CAPITULO 14. Casados con hijos

En este capítulo se estudia la búsqueda de ciudad por parte de las personas casadas con hijos


Cuarta parte. Dónde vivimos ahora

CAPITULO 15. Cuando los hijos han volado del nido

En este capítulo se analiza la búsqueda de ciudad por parte de los matrimonios casados, una vez que los hijos se han independizado


Cuarta parte. Dónde vivimos ahora

CAPITULO 16. Ubíquese

Este capítulo proporciona las herramientas fundamentales necesarias para poder identificar el lugar más conveniente para cada uno.